
Supongo que todos recordamos aquella colisión sucedida el pasado mes de marzo en Tarragona, en la N-340. Una conductora sin permiso de conducir invadió el sentido contrario con su turismo y chocó contra un camión. Ella y sus tres acompañantes, dos de ellos niños, murieron, y aunque estaba clara la irresponsabilidad de la conductora, vimos que la señalización podía inducir a error.
Tenía pensado volver a hablar de esto, ya que el tema era llamativo. Lo estuvimos viendo con nuestro amigo y colaborador, Pep Serra, que conoce la zona al dedillo, y con un ingeniero y auditor de seguridad vial que nos lee habitualmente. Y mientras íbamos documentando una posible segunda parte para aquel artículo… el pasado fin de semana sucedió allí otro episodio igual de lamentable. Un camión y un turismo chocaron, falleció uno de los ocupantes y resultaron heridos otros tres.











