
Mientras que la Comisión Europea ve 2012 como un horizonte óptimo para la reducción de emisiones de CO2 en los vehículos, la ACEA afirma que los plazos son insuficientes y pide una moratoria de tres años más para poder cumplir con esos objetivos. 2015, por tanto, sería el año de la reducción de CO2, al menos en lo que respecta a vehículos nuevos.
La Anfac, en la misma línea, argumenta la petición: la mayor parte de los automóviles que se venderán en 2012 ya están en producción, por lo que se necesitan unos plazos realistas, que se puedan cumplir. Por otra parte, a la hora de producir se hace necesario disponer de datos concretos, y no sólo de vagas directrices orientativas. Sin embargo, esta concreción no llegará antes de 2009.










