
Decíamos ayer que la fuerza centrífuga que nos parece sentir cuando estamos un coche que toma una curva en realidad no existe. En realidad, lo que ocurre es que sobre nuestro cuerpo no actúa la fuerza necesaria hacia el centro para que podamos girar con la misma trayectoria que el coche.
Hoy vamos a hablar sobre esa fuerza. Empecemos por bautizarla: se llama centrípeta. Etimológicamente significa hacia el centro. Según las características de la trayectoria deseada y el coche, necesitaremos aplicar mas o menos fuerza centrípeta. Intervienen tres factores: la masa del vehículo, el radio de la curva y la velocidad. Veamos en detalle como influyen.



