Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

Hoy en día, la diferencia que podemos encontrar entre la reacción de un turismo y la que puede llevar a cabo un camión es abismal. Con un simple pisotón sobre el pedal del acelerador, un coche es capaz de recuperar velocidad a un ritmo bastante ágil, incluso con motorizaciones modestas. Un camión, por contra, está pensado para acarrear peso y por eso cuando circula cargado sus aceleraciones serán siempre algo lentas y sus pérdidas de velocidad comenzarán de forma muy anticipada.
Por otra parte, no hay que olvidar que el gran tamaño de los camiones nos impide ver la parte de la calzada que queda más allá de esos vehículos. Así, cuando seguimos a un camión puede suceder que un obstáculo nos pase inadvertido mientras el conductor del vehículo que nos precede ha decidido que su mejor baza para evitar problemas consiste en perder velocidad sin usar el pedal del freno. En esas condiciones, si no mantenemos una distancia de seguridad adecuada estamos vendidos.
Esa diferencia de reacciones entre vehículos y esa falta de visibilidad cuando circulamos detrás de un vehículo de grandes dimensiones deben formar parte del ABC del conductor. Una aceleración precipitada por nuestra parte combinada con la falta de visión puede hacer que literalmente nos empotremos contra el camión que nos precede.
Leer más