Con la llegada del buen tiempo, y del calor, a todos nos gusta llevar los pies fresquitos. Podemos dejar de utilizar el calzado grueso que durante el invierno nos ha protegido de las inclemencias meteorológicas. Es hora de lucir nuestro pies utilizando calzado fresco y al aire como son las chanclas.
Pero si bien el calzado cambia, los hábitos no. Al igual que en invierno, en verano seguimos conduciendo y muy pocas veces somos conscientes de que incluso para conducir necesitamos un equipamiento mínimo. Y está claro que unas chanclas o chancletas, jamás formarán parte del equipo.
Dice el Reglamento General de Conducción que los conductores en todo momento deben estar en condiciones de controlar su vehículo. Por mucho que tratemos de justificar, con chancletas decir que tenemos todo bajo control es imposible.




