
Cuando realizamos un viaje largo, uno de los consejos que deberiamos seguir a rajatabla es el de realizar paradas de descanso cada dos horas o doscientos kilómetros. Nuestro cuerpo necesita desconectar, refrescarse y aunque sea por diez minutos dejar de tener la carretera en la cabeza.
Pero de nada sirve que las autoridades se empeñen en que les hagamos caso, si los lugares, al menos una parte de ellos, en los que tendríamos que descansar tienen un estado insatisfactorio. Con éste último calificativo, e incluso con el de muy insatisfactorio, es como califica un estudio europeo las áreas de descanso de nuestro país. Y eso que en su estudio sólo valoraron ocho situadas en tres autopistas de peaje.


