
Este artículo se podría llamar más bien, díme cómo conduces y te diré quién eres, pero prefiero desligarme del tópico para no hacer más célebre el origen del refrán. No se trata de reafirmar una conducta sino más bien todo lo contrario, sacar nuestra propia conclusión sobre la forma de comportamiento al volante.
El hábito, que en psicología, es el comportamiento repetido regularmente por una persona, puede ser bueno si se tiene la capacidad de tomar una decisión correcta y también puede ser malo si el comportamiento equivale a sinvergonzonería o inmoral. Y no es cuestión de gustos sino simplemente llamar las cosas por su nombre.
No obstante, para no crear discordia entre los lectores, la buena o la mala costumbre al volante es la que nos delata a veces; lo cual es muy cierto pero la realidad puede ser otra, veamos porqué.











