
Mirando hacia los próximos comicios, la Anfac ha lanzado a la clase política una propuesta ciertamente innovadora: que no se cargue ni el IVA ni el impuesto de matriculación sobre el precio de los elementos de seguridad que se incorporen como opción al equipamiento de los vehículos.
La idea es incentivar la compra de automóviles que lleven instalados los mejores sistemas de seguridad para hacer caer las cifras de siniestralidad mediante la renovación del parque automovilístico.


