
Con la llegada del buen tiempo y del veranito, empiezan a disminuir las capas de ropa que llevamos. Pasamos de ser una cebolla llena de capas a ir algo más ligeros. Y aunque suene duro, las butifarras lucen más en un puesto de charcutería que caminando por la calle así que no hace falta ir con todo al aire.
El calor también lo acusamos en los pies y a la menor oportunidad pasamos a utilizar sandalias, chanclas o simplemente nada. Y ya he vuelto a ver, como todos los años, pasajeros con los pies colocados encima del salpicadero. Recurriré a la típica frase de: ¿estamos locos o qué? Vamos a ver el siguiente vídeo de la película de Tarantino Death Proof en el que se muestra la mítica colisión.










