
De nuevo la Unión Europea da un pasa más en busca de la seguridad. Como ya ocurriera con el ABS o el ESP a partir de ahora, aunque la medida no se haga totalmente efectiva hasta el año 2011, los coches nuevos tendrán sistemas de ayuda a la frenada de emergencia de serie.
Este sistema nos ayuda en situaciones límites de frenada en las cuales la presión ejercida por el conductor no es suficiente. La ayuda a la frenada detecta un fuerte pisotón en el freno entendiendo que se trata de una situación de riesgo, por lo que se encarga de incrementar la presión para tratar de evitar la colisión.




