
En Circula seguro sabemos que la mayoría de vosotros, que nos leéis con más paciencia de la que merecemos, cuando os ponéis a los mandos de un vehículo tenéis en cuenta las implicaciones y la responsabilidad que conlleva, y lo que puede significar el más mínimo error.
Por ese motivo, mi compañero Javier comenta que, a menudo, predicamos entre conversos. Hoy, pese a saber que sois minoría entre nuestros lectores, espero que me permitáis dirigirme al resto. Porque, amigo no concienciado, hoy tengo una propuesta para ti.
Mi propuesta de hoy va dirigida a ti, que sabes que el hecho de ir conduciendo no es motivo suficiente para dejar de tener vida social, por lo que atiendes todas las llamadas entrantes. Aunque no dispongas de manos libres, da igual, eres lo suficiente habilidoso y lo sabes. Incluso aprovechas el tiempo perdido del desplazamiento para hacer las llamadas de última hora, avisando tu inminente llegada.












