Para poder votar este post tienes que identificarte o registrarte aquí.
Para votar este post conéctate con Facebook
Connect

Los expertos en todoterreno saben las complicaciones que pueden encontrarse al vadear un río o charco grande. Para empezar hay que conocer las limitaciones del coche, no es lo mismo llevar ruedas de todoterreno que neumáticos de carretera, considerar el sistema de tracción total que tenemos, la altura libre, etc. No hay que perder de vista el dato de “profundidad de vadeo”.
Si no se sobrepasa dicha cifra, atravesar el río es factible. En el caso de un río desconocido, conviene ponerse unas botas altas para meternos andando e inspeccionarlo. ¿El fondo es demasiado resbaladizo? ¿Hay piedras? ¿Y son grandes? Si nos encontramos un obstáculo lo suficientemente gordo, podemos romper un eje o piezas de los bajos y tener que ser rescatados mediante un winch.
Una vez tengamos la seguridad de que el río es vadeable, hay que tener cuidado con cómo lo hacemos, y eso implica ir despacito (con reductora si se cuenta con ella). Sé que es muy divertido meterse en una zona con un poco de agua y pasarla a cierta velocidad (40-60 km/h), pero eso entraña un pequeño riesgo: romper el motor. No había sido consciente de esa realidad hasta que me lo contaron.
Leer más