Sobre radares, cifras y presupuestos

radar2.jpg

A la DGT las cifras le cuadran, y al gobierno, por extensión, también. Algo que en época de crísis no viene nada mal. En lo que va de año la Guardia Civil ha incrementado en un 11% el número de multas con respecto al pasado año. Un porcentaje que ayuda a llenar las arcas del estado.

Según los Presupuestos Generales del Estado de 2008, la DGT espera recaudar 360 millones de euros. Una cantidad que representa un 87% más que en 2005. Para 2009, la cifra se incrementará hasta los 416 millones de euros. En el otro lado, según las previsiones la cantidad recaudada para 2007 llegará a esos 416 millones, mientras que para 2008 está prevista en 468 millones de euros. En ambos casos, la cifra recaudada será un 23% mayor que la presupuestada. ¿Control o afán recaudatorio?

En España hay actualmente en funcionamiento 500 radares fijos. De los cuales casi una centena se colocaron en los últimos seis meses. Pero la cifra se incrementará en otros 1.000 en los próximos dos años. Éstos, dependiendo de su ubicación, pueden llegar a recaudar en un sólo día su propio valor. Estamos hablando de cantidades entre 80.000 y 100.000 euros. De nuevo nos asalta la pregunta. ¿Su ubicación es realmente la adecuada o simplemente se colocan para multar y multar?

Para que los números sigan cuadrando, a principios del año próximo la DGT contará con un nuevo arma. Las WESCAM MX15, que controlan las infracciones desde el aire y que están en servicio desde el pasado año, están a punto de ser homologados por el centro de Metrología. Con ellos ningún dispositivo antirradar es válido. En palabras de uno de los agentes encargado de usarlo: “Una metralleta de poner multas”.

A pesar de todo lo anterior las cifras no ayudan a la hora de justificar la presencia de tanto radar. El 75% de las multas por exceso de velocidad se deben a excesos mínimos, aquellos que no superan en 20 km/h la velocidad limitada. Estos excesos se producen en zonas que se podrían calificar de menos preocupantes. En la red viaria aún existen muchos puntos negros que deberían ser controlados. Zonas sensibles en las que la presencia de estos elementos “disuasorios” tendría mucho valor y que podrían salvar vidas. Con las cifras de fallecidos por accidente de tráfico en franca mejoría quizás sea hora de controlar.

Vía | Automovilistas Europeos Asociados – 20 Minutos – Qué!