Sobre el vídeo de las imprudencias de la A-2 en Barcelona

Vídeo Imprudencia en la A-2

Hay un vídeo grabado anteayer en las inmediaciones de Barcelona que está corriendo como la pólvora por la red. Se trata del registro de un gruista de asistencia en carretera que muestra a lo largo de casi 10 minutos un pique entre dos conductores que circulan por la autovía A-2 en sentido Barcelona y que realizan varias maniobras peligrosas antes de detenerse en el arcén y llegar a las manos.

Lo cierto es que el vídeo es algo duro, pero sirve muy bien para ilustrar qué se vive en muchas carreteras. Al margen de las infracciones que se cometen y se registran, relacionadas sobre todo con los excesos de velocidad y con las tasas de alcoholemia, hay una violencia vial que, sin ser (esperemos) el día a día de la circulación, sí que constituye un grave problema.

Sin más, os invito a ver el vídeo. Ya digo que es largo, pero merece la pena:

Sin ser mi ánimo recopilar vídeos de denuncia en Circula Seguro, ya que nunca nos ha movido ese afán, sí que me gustaría abrir una reflexión muy sincera sobre lo que se observa en este vídeo, que resumo a continuación en dos partes, confiando en que si me he dejado algún punto importante alguien me lo diga en los comentarios:

  • El conductor de un Seat Toledo da frenazos, incomodando al del Seat León que le sigue de cerca.
  • El conductor del Seat León le sigue el juego al conductor del Seat Toledo, acelerando y frenando.
  • El camión grúa que graba la escena se ve afectado por las maniobras de ambos coches.
  • Ambos conductores realizan un cambio de carril injustificado y precipitado hacia la izquierda.
  • Se repiten los frenazos en el carril central de la autovía.
  • Otro camión, que circula por el carril central, frena a pocos metros de los coches y elude el choque.
  • Mientras todo esto sucede, el carril derecho queda libre salvo por la presencia del camión grúa.
  • Finalmente, los conductores de los dos coches y el camión grúa se detienen en el arcén.

Hasta aquí estamos hablando de una trifulca ocasionada por no sé sabe qué causa, aunque quizá el origen esté en un simple malentendido que se va calentando en el momento en que ninguno de los dos conductores está dispuesto a pasar página y dejar a un lado la violencia. Y aquí viene lo importante: por mucha razón que pueda tener uno de los dos conductores (o hasta los dos a la vez, ¿quién sabe?), lo cierto es que con las formas ambos pierden la parte de razón que pudieran tener.

Si dar esos frenazos es peligroso en medio de una autovía, mucho más peligroso es hacerlo en una autovía que cada día soporta gran carga de tráfico, especialmente de tráfico pesado que entra a la ciudad de Barcelona. Y muchísimo más, cuando esos frenazos se dan a escasos metros de distancia de un camión que viene detrás. A continuación, va un plano interactivo de la zona:


Ver mapa más grande

Ya no digamos el caos circulatorio que pueden ocasionar actuaciones como esta que hemos visto. En una vía de este calibre, con la carga de tráfico que soporta y la composición de este tráfico, el efecto acordeón puede llegar hasta varios kilómetros más atrás, ocasionando graves retenciones y quién sabe si alguna colisión por alcance.

Detenidos en el arcén, el disparate aumenta de tono

La detención en el arcén, que no está en absoluto justificada y menos aún a escasos metros de una salida, también reviste su gravedad. En este caso los tres conductores implicados saltan al ruedo sin usar el chaleco reflectante y se enzarzan en una pelea con varios altibajos, hasta que los ánimos se serenan aparentemente.

Vamos ahora a por esa segunda parte, la que trascurre desde el minuto 2:51 hasta el 8:21, desde que los conductores abandonan sus vehículos hasta que se reincorporan a la circulación, un lapso de cinco minutos y medio, un tiempo que en el mundo de la circulación es una eternidad, en los que suceden algunas cosas que son verdaderamente preocupantes:

  • El conductor del Seat Toledo se dirige al conductor del Seat León.
  • Los conductores pasan de la discusión a la agresión y el gruista los separa.
  • La puerta del Seat León permanece abierta durante minutos.
  • Pasan varios vehículos muy cerca de los coches detenidos.
  • Pasan varios vehículos policiales sin detenerse en el lugar.

A la luz de lo visto en esta grabación, que al parecer ya está en manos de los Mossos d’Esquadra, se entienden varias cosas: la primera, que la presencia de la grúa aparentemente disuade a los agentes de Policía, tanto de la Guardia Civil como de los Mossos d’Esquadra, de interesarse por qué está sucediendo en el arcén de la autovía, y hasta cierto punto eso es comprensible.

Lo que no resulta comprensible es que los conductores olviden hasta tal punto dónde están, que en alguna ocasión peligren sus vidas por atropello, y en todo momento peligren por la posibilidad más que manifiesta de que algún vehículo de los que pasan, cuyos conductores ni moderan la velocidad ni se apartan por la presencia de vehículos detenidos, choque contra el camión grúa o contra alguno de los dos coches.

Luego diremos que los “accidentes” son “cosas que pasan”. No, ni son accidentes ni son cosas que pasan. En el caso que hemos visto, queda clarísimo que un mal llamado “accidente de tráfico” puede sobrevenir en cualquier momento por un cúmulo de causas. Y, desde luego, todas las que muestra el vídeo, todas, son absolutamente evitables. Basta con tener un poco de educación y saber qué llevamos entre manos cuando estamos circulando por la carretera.

Otra cosa es si esto sucede más o menos en nuestro país, ya que normalmente estos hechos quedan en la intimidad del que los protagoniza o los presencia y poco más, y este es el valor del documento que hoy presentamos y por eso lo presentamos. Y tampoco se puede aceptar una observación del tipo: “al final por suerte no pasó nada”. La suerte es para la Lotería, pero nunca para ir en coche. Es más, hago una reflexión final en forma de pregunta. ¿Acaso estos conductores cuando se reincorporan tienen pinta de presentar un estado de ánimo compatible con la conducción segura? Pues eso.