Sigue la ‘Onda’ (3): atascos

Atasco nocturno

Tras dedicar un día a recordar la definición de onda, y y otro a explicar un ejemplo que parece pero no es; por fin ha llegado el momento de poder utilizar lo aprendido para describir fenómenos viales que muestran cierto comportamiento ondulatorio.

Si recordáis el anterior artículo, lo que no nos gustó demasiado en el ejemplo de los semáforos era que no interaccionan entre ellos, sino que simplemente son controlados de forma sincrónica. ¿Qué elemento del tráfico está compuesto por multitud de unidades que interaccionan entre si continuamente?

Pues está claro, los propios vehículos. Sin duda, los grandes protagonistas del tráfico. Sin ellos, el sistema viario no serviría de nada, no sería necesario invertir en infraestructuras.

Interacción entre vehículos

Escarmentados por el anterior artículo, empecemos planteando la pregunta de si los vehículos realmente interaccionan entre si. Tan sólo con una respuesta afirmativa tendría sentido hablar de ellos en términos ondulatorios.

Parece obvio que, en este caso, no nos vamos a decepcionar. La correcta interacción entre vehículos es un ingrediente esencial de la seguridad vial.

En la mayoría de los casos, el vector que permite que los conductores interaccionen entre si es la vista. Sólo en algunos ejemplos aislados encontramos interacción acústica; supongo que se da más entre vehículos y peatones, ya que hoy en día el uso del claxon ha quedado relegado a la comunicación de reproches que a la coordinación del tráfico.

Por último, también podemos pensar en interacción por contacto. Pero esto es lo que queremos evitar a toda cosa, ¿verdad?

Atrapados y desesperados
Los conductores atrapados por este atasco salen de sus vehículos para admirar la propagación de la onda que los detuvo

Decíamos que una onda es el comportamiento colectivo de muchas unidades que transmiten una perturbación de unos a otros. Hasta ahora hemos visto que los vehículos interaccionan, hecho indispensable para que puedan transmitirse alguna perturbación, así que ya tenemos un ingrediente. Pero, ¿cuál es esa perturbación?

En general, una perturbación es un cambio, quizá temporal, en el estado de una unidad. El caso paradigmático por excelencia es un cambio en la velocidad del vehículo.

Comportamiento ondulatorio

El mejor ejemplo es un atasco. ¿Por qué un atasco? Dada la densidad de vehículos, es donde mayor oportunidad (de hecho, necesidad) de interacciones entre vehículos. Como hemos dicho, la onda es un comportamiento colectivo, necesitamos muchos vehículos para que se produzca.

En esta situación, lo que suele ocurrir es que vemos que el coche de delante reduce su marcha. Nosotros respondemos frenando también, de lo contrario nos estamparíamos contra él. Pero nosotros frenamos un poquito más tarde. Un(os) segundo(s) más tarde, también frenará el coche siguiente. Y el de atrás. Y el de más atrás. Etcétera.

En definitiva, esa pequeña frenada es una perturbación que se ha propagado de un coche a otro. Y se ha transmitido gracias a interacciones de corto alcance, de un coche a otro, no gracias a un servicio de control centralizado o algún tipo de mecanismo de sincronización preestablecido. Estamos, por tanto, en un ejemplo que cumple todas las condiciones para ser considerado una onda de pleno derecho.

Fijaos que la onda que hemos explicado se propaga hacia atrás, en el sentido contrario del movimiento de los vehículos. Esto es algo perfectamente válido y legal. En el primer artículo dijimos que la propagación de la perturbación no comporta el traslado de material. Los coches se mueven, claro, pero su movimiento normal y la onda son independientes.

Para el próximo día dejamos un tratamiento algo más riguroso de este ejemplo de onda, con el libro de Física en mano (aunque no será aburrido, ¡espero!).

Fotos | epSos.de, Oneras

En Circula seguro | Sigue la ‘Onda’: 
 
  • escargot

    Me imaginaba que iba a ser esto.

    Ya me ha pasado un par de veces que, de pronto, he tenido que parar completamente el coche en caravana en plena carretera para descubrir que la causa de la parada no era ninguna… vamos, que sería lo que fuera (un pequeño frenazo) pero si cada uno frena un poco más tarde… al final, si hay mucho tráfico, alguien tendrá que frenar, ¿no? 

    • stormer

      Aquí es donde toma importancia nuestra amiga la distancia de seguridad, ya que un pequeño frenazo del coche precedente, existiendo una distancia adecuada, no requiere que nosotros frenemos también.