“Si voy a 120, me duermo”

Niño extasiado con la conducción de su coche imaginario

He leído la frase en infinidad de ocasiones y siempre me llama la atención. Es un clásico del debate sobre los límites de velocidad. “Si voy a 120, me duermo” es el eslogan perfecto para quienes reclaman que se les deje circular más rápido por la autopista. Y cada vez que lo leo pienso en un conductor que, con pijama, gorrito y palmatoria, se mete en el coche con el ánimo de echar una cabezadita. Cosas de mi imaginación.

Al parecer, la justificación de esta afirmación premonitoria y con un puntito de amenaza social tiene algo que ver con la Biología: “Si en vez de a 120 voy a 150 o 160 mi cuerpo segrega adrenalina y así me mantengo más atento a mi alrededor. Si me hacen ir a 120, me aburro y me despisto más, y además corro el riesgo de dormirme al volante, con lo que soy un riesgo para la seguridad vial”, leo con fruición mientras pongo a trabajar toda mi empatía con ganas de comprender esta línea de pensamiento.

Estructura de la adrenalina

Pienso en la justificación de la adrenalina y reflexiono un instante. Sé que la adrenalina es una neurohormona que segregamos al ponernos en situación de estrés biológico, como el animal que acecha a su presa antes de saltar sobre ella. La adrenalina hace que aumente nuestra respiración y con ella la oxigenación de nuestra sangre, hace crecer también nuestra concentración de glucosa en sangre para que el cuerpo nos responda con inmediatez en cuanto se lo pidamos; aumenta nuestro ritmo cardiaco y nuestra tensión arterial para impulsar con mayor eficacia esa sangre enriquecida por todo nuestro organismo y nos dilata las pupilas para permitir una mayor entrada de luz a través de nuestros nervios ópticos y que así visualizacemos mejor nuestro entorno.

La adrenalina, en definitiva, es la cerilla sostenida junto a la mecha de un barreno de excavaciones y derribos. Una vez la ponemos en marcha, desencadenamos toda una serie de reacciones químicas que tienen como propósito que el organismo dé una respuesta excepcional, siempre más exigente de lo que sería una respuesta normal.

Resumen: Segregamos adrenalina cuando existen requerimientos psicofísicos más acentuados de lo normal ante una situación de peligro y esta neurohormona hace que podamos cumplir a la perfección aun cuando estamos operando por encima de nuestros límites habituales.

Adrenalina

Sin embargo, a toda esta operativa tenemos que contraponerle cuatro “peros”.

Uno. Cuando le exigimos un esfuerzo a nuestro organismo, consumimos recursos. Nuestro cuerpo no hace nada gratis. Si la demanda de trabajo que le hacemos es excepcional, nuestro consumo de energías también lo será. Y como el organismo necesita reponerse, nos dará una llamada de atención en forma de cansancio. Si desoímos esa llamada, el cerebro desconectará el botón principal de nuestro organismo para preservarlo de sobrecargas. En otras palabras, caeremos dormidos, de forma similar (salvando las distancias) a lo que les ocurre a quienes se meten una raya de cocaína y tras la euforia les sobreviene el bajón. Efecto rebote.

Dos. Lo excepcional no puede transformarse en lo habitual. Bueno, o sí que puede, pero entonces quemaremos muchos más recursos (de lo habitual), con lo que nos cansaremos mucho más (de lo habitual). Y además, dejaremos de tener esa reserva extra para cuando realmente la necesitemos. Aunque haya conductores que sostienen que la adrenalina los mantiene activos y despiertos, nuestro cuerpo tolera estos abusos hasta cierto punto. Pasado este límite, el efecto que se obtiene es el contrario al que se pretende. Y, de hecho, un exceso de adrenalina puede ser muy perjudicial para alguien que (aun sin saberlo) tenga problemas vasculares que no se le hayan manifestado todavía, de forma que podría llegar a sufrir una angina de pecho, un infarto o un ictus. Adrenalina, la justa para cuando la necesitamos. Pasado el límite, se nos puede volver en contra. ¿Y dónde está ese límite cuando estamos al volante? Es cuestión de cargar una bala en el tambor del revólver y voltearlo antes de disparar, a ver qué pasa. Ruleta rusa.

Tres. Nuestro organismo tiene una capacidad asombrosa para autorregularse y volver al estado basal. Siendo así las cosas, ¿quién nos garantiza que circulando durante un tiempo a 150Km/h no nos dormiremos o nos aburriremos de nuevo? ¿Qué deberíamos hacer entonces? ¿Acelerar hasta 170Km/h? ¿Y al cabo de unos días subiríamos hasta 200Km/h? Es la espiral del nivel basal. Y si un conductor se estanca porque siente que a cierta velocidad ya no controla su vehículo… seguramente es que esa velocidad resulta excesiva no ya para las condiciones del tráfico y de la vía, sino directamente para él como conductor. Riesgo absurdo.

Y cuatro. La adrenalina, esa hormona que nos activa, puede estimular al cerebro para que produzca dopamina. Y la dopamina es esa hormona que se encarga de la sensación del bienestar y que puede crear adicción. Dicho de otra forma, segregamos adrenalina para que nuestro cuerpo trabaje más de la cuenta, nos cansamos y además, como nos lo pasamos bien, tendemos a repetir, con lo que segregamos más adrenalina, nos cansamos más, nos lo pasamos bien y tendemos a repetir. Y volvemos a segregar adrenalina… Círculo vicioso que se rompe cuando la ruleta rusa se detiene ante la bala.

Marcas de un frenazo sobre el asfalto

A mayor velocidad, mayor exigencia

Quizá cada conductor tiene su propia velocidad de confort, una velocidad de marcha a la que se siente cómodo y seguro. Pero esa velocidad de confort no tiene nada que ver con el hecho de ir demandando sobreesfuerzos a su organismo, más bien al contrario. Para que un conductor lleve su vehículo a una velocidad cómoda, su nivel de atención no puede ser excepcionalmente alto ni excepcionalmente bajo, sino que debe conducir con un nivel de atención medio.

De hecho, las innovaciones tecnólogicas en los vehículos (que han evolucionado de forma espectacular en los últimos años) y la continua mejora de nuestras carreteras (cuyo estado, por mucho que nos quejemos, ha progresado mucho desde los tiempos de nuestros abuelos) a veces nos llevan a creer que circular por encima de los límites legales no tiene consecuencias para nuestra seguridad. Y ahí caemos en el exceso de confianza, contrarrestando con nuestra actitud la evolución histórica experimentada por la seguridad activa y pasiva de nuestros vehículos y vías e ignorando (a veces de forma deliberada) los límites que nos impone la Física.

¿Qué ocurre si incrementamos la velocidad de 120Km/h a 150Km/h, por ejemplo? En primer lugar, la energía cinética que acumula un vehículo cuando se mueve aumenta de forma brutal. Dice la Física que Ec=1/2mv2, por lo que un vehículo que varíe su velocidad de 120Km/h a 150Km/h verá incrementada esa energía cinética en un 56,30%.

En otras palabras, necesitaremos emplear un 56% más de elementos de frenado, suspensión y neumáticos para conseguir una desaceleración similar que la que tendríamos a 120Km/h. Y si no es posible detener el vehículo en condiciones de seguridad, entonces los daños sufridos pueden ser un 56% mayores al aumentar la velocidad en estos términos.

R-300.jpgPor otra parte, aumentar la velocidad también hace aumentar la distancia de reacción y la distancia de frenado. A 120 Km/h recorremos 33 metros en un segundo. Si reaccionamos en la mitad de ese tiempo, nuestro vehículo viajará durante 17 metros sin control. Al aumentar la velocidad a 150Km/h, ese recorrido será de 21 metros. Y luego el vehículo tendrá que detenerse, para lo que empleará ese 56% más de espacio que lo que necesitaría para detenerse viajando a 120Km/h. Simulador en mano, a 120Km/h obtengo una distancia de frenado de 84 metros, que se incrementa hasta 132 metros cuando aumento la velocidad a 150Km/h.

Al final, si voy a 120Km/h recorro 100 metros entre que veo un problema y consigo detener el vehículo. Y si voy a 150Km/h, esa distancia que recorro pasa de 150 metros. Por tanto, si aumento la velocidad de 120Km/h a 150Km/h, mi distancia de seguridad con el vehículo de delante tendría que incrementarse en al menos 50 metros, algo difícil de conseguir si circulo muy por encima de la velocidad del resto de vehículos.

Y ahora viene lo más feo del asunto. Por muy cargado de adrenalina que circule, la diferencia que voy a conseguir en tiempo de reacción y en tiempo de frenado no va a ser significativa comparado con la diferencia entre distancias de reacción y de frenado que encontraré al aumentar la velocidad. En otras palabras, conducir hiperactivado no me va a ayudar a evitar una colisión, más bien al contrario. Y eso será así, sobre todo, si he abusado de mis límites y el cuerpo está a punto de pasarme factura.

Me pregunto: ¿Qué ocurrirá si falla algo? ¿Y si encuentro un imprevisto en el camino?

No se trata de demonizar causas, pero si yo pensara que por mantenerme a un nivel de velocidad legal me duermo realmente, quizá sería por un problema de salud que me incapacitaría para el manejo de vehículos. En un caso como este, una visita al médico seguramente me sacaría de dudas. Y si se trata de defender el incumplimiento de los límites de velocidad, entonces basta con tener en cuenta cómo opera la adrenalina sobre nuestro organismo, en qué medida el vehículo se ve afectado por el aumento de la velocidad y qué consecuencias puede tener todo esto para nuestra conducción y para la seguridad propia y la de los demás.

Asesoramiento médico | Dr. Josep Serra

Foto | Josep Camós (composición a partir del spot del cambio DSG de Volkswagen), NEUROtiker, Nickjackson, mikelo

  • yo siempre q se habla de la velocidad digo lo mismo, rara vez paso de 110 por el tema del consumo, pero alguna vez he pasado, y me siento mucho mas seguro, por ejemplo, circulando a 150 con mi megane nuevo, q cuando circulaba a 120 con me renault 19.
    tienes toda la razon en q los reflejos son los mismos toda la vida, y el tiempo de reaccion tambien, pero la distancia de frenado ni se parece a la de hace años, puesto q mi 19 no frenaba una mierda, y mi megane da miedo ( = q el megane, cualquier coche actual ) por eso no estoy de acuerdo en lo de la velocidad.
    ahora, tambien es cierto, q aun con estos limites, yo los bajaba hasta q la gente no se centrara en circular por el carril derecho, q me dan un asco los q van por el carril central a 100……
    en fin, saludos!

  • Qué excusas se busca la gente, nunca había oído la chorrada de la adrenalina. Veo más lógico poner como excusa que es más emocionante o divertido, pero inventarse el rollo de la adrenalina me parece discusión de taberna…

    Si eso fuera cierto, entonces llevaríamos años con jeringas de epinefrina para chutarnos cuando tengamos prisa y así ser mejores conductores. Hasta se habrían diseñado asientos específicos que nos pincharan el culo con unos mililitros de adrenalina cuando lo solicitáramos a través de un botón en el volante.

    Lo que hay que oir…

  • Hay una razón más por la que es complicado subir los limites de velocidad y es que habría que subir también las velocidades mínimas en autovías o autopistas. La velocidad mínima es de 70 km/h, que normalmente solo la utilizan camiones y vehículos especiales de carga. Los autobuses creo que no pueden pasar de 100. Pero si hay un límite inferior, cualquier persona tiene derecho a ir en ese límite o ligeramente superior. Incrementar la velocidad máxima supondría también incrementar la velocidad mínima para que la diferencia de velocidad no fuese excesiva. O esto o poner más carriles, más de dos, y por el de más a la izquierda las velocidades altas. Pero con solo dos carriles, como la mayoría de autovías y autopistas, sería bastante arriesgado incrementar las velocidades máximas y sin incrementar las mínimas, y a un camión cargado subiendo no le pidas que te corra más. Si quisiesemos subir la máxima a 150, habría que subir la mínima a 100, con lo que muchos vehículos no podrían acatarla, y no solo camiones.

  • @Pepe Paco: La velocidad minima es la mitad del maximo permitido, o sea 60km/h. Circular por debajo de esa velocidad, excepto por causas ajenas climatologicas o de congestion, se considera peligroso por lo que comentas de la diferencia de velocidades.
    Los que tienen el limite maximo mas bajo son los autocares/camiones con remolque, que lo tienen a 80km/h (el minimo es 60, siempre). Por lo que si se subiera el limite en autopistas a 140km/h (como parece que tenian intencion de hacer, aunque estas cosas ya se sabe lo lentas que son) el limite minimo se subiria a 70km/h. Lo cual no crearia ningun conflicto.

  • Lo de la adrenalina es una estupidez y no lo se he oído decir a nadie.

    Que conducir a 120 en una autopista provoca somnolencia es una realidad. A mi me pasa constantemente e, incluso, he tenido un accidente por esa causa (sin consecuencias gracias a un guardarail). No es un problema de salud, en las mismas condiciones y circulando las mismas horas, ni en ciudad ni en carreteras secundarias me pasa.

    No soy yo solo, más de un tercio de las muertes en carretera se producen en autopistas sin ningún motivo aparente y no, no es una excusa para correr más, yo respeto los límites aunque es fácil que muera por ello. Para alguien acostumbrado a hacer muchos kilómetros en una gran ciudad, una autopista típica es soporífera.

    Puede ser cierto que los reflejos y el tiempo de reacción sean los mismos de siempre, pero ni los vehículos ni las autopistas son iguales que hace 25 años, no se parecen en nada.

    Respecto de los reflejos y los tiempos de reacción hay varias falsedades muy repetidas, pero cualquiera puede verlas en un ejemplo alternativo, toma cualquier arcade (videojuego de acción) y compara tus puntos, las primeras veces que juegas, con los que obtienes varias semanas después de jugar asiduamente. Este tipo de juegos se “aceleran” según se prolonga la partida, si el nivel de atención y reflejos requeridos se mantuvieran constantes, el juego sería aburridísimo. La diferencia en las puntaciones se debe, en buena parte, a a reducción de tiempos de reacción y el aumento de los reflejos que produce el entrenamiento.

    También existe una prueba evidente de la arbitrariedad del límite de 120 Km/h: como todo el mundo sabe, en Alemania, algunas autopistas no tiene límite de velocidad y en ellas la accidentalidad no es mayor que en las españolas.

    ¿Por que se sigue insistiendo en culpar al conductor?: es más fácil culpar al conductor que al constructor que deja un punto negro, o al alto cargo que recibe la obra, o al ingeniero que la diseña. También es más rentable poner multas (o ahora señales) que arreglar un punto negro o acaso, ¿alguien ha visto un radar en un punto negro? casi todos están en rectas, preferentemente después de subir una pendiente o pendiente abajo.

    Vuelvo a insistir en que no es una excusa para saltarme los límites, yo no me los salto, no puedo permitirme pagar las multas. Pero si que puede ser mi epitafio.

  • Ya que esto es cientifico, hagamos una prueba.
    Ponemos a dos personas iguales descansadas, sobrias,… (perfectamente capacitadas para conducir). A una la sentamos en un sillón comodisimo mirando una pared y a la otra le damos una actividad como jugar a las cartas o similar.
    ¿Cual tiene más posibilidades de dormirse?

    Yo no tengo tantos conocimientos de adrenalina ni epinefrina pero la estadistica me dice que el del sillón se dormirá y el otro no.

    Los despistes, distracciones y temeridad son el verdadero problema de los accidentes.

  • BocaRana, ¿es la velocidad lo que produce la somnolencia en las autovías?

    Lo que hace “aburridas” a las autovías es la monotonía de su trazado, la facilidad con la que haces kilómetros, las amplias curvas que puedes tomar sin levantar el pie y girando levemente el volante… El ir más deprisa o más despacio no te hace dormirte más o menos, es igual de aburrida a 120 que a 140.

    Uno de los motivos por los que no se sube la velocidad en España es el petróleo. España compra todo el petróleo que consume, y si aumenta la velocidad, aumenta el consumo (y para colmo la relación velocidad/consumo no es lineal), así que compramos más y por lo tanto pagamos más. Les estaríamos poniendo a huevo a las petroleras una excusa más para subir el precio del carburante.

  • Yo creo que has obviado el punto mas importante del razonamiento.

    Hay gente (no es mi caso) que a 120 km/h no se concentra lo suficiente, se distrae, y su falsa sensación de seguridad y de “ir sobrados” les hace ser más imprudentes, y se distraen con más facilidad.

    Así pues tienen más posibilidades de pegarsela.

    Pero es que además, lo de los 100 metros de distancia de seguridad no se de que año lo has sacado, ya que según estoy leyendo en el codigo fama ahora mismo: “la distancia de seguridad base en autovia o autopista recomendada es de entre 150 y 200 metros”. Por lo que, manteniendo esa distancia de 150 metros como base, según tu razonamiento ir a 150 no es tan descabellado.

  • #8 SP1KE:

    De hecho, la distancia de seguridad legal y mínima para vías fuera de poblado es aquella que permita detener nuestro vehículo sin colisionar con el de delante en caso de frenado brusco y, allá donde esté permitido el adelantamiento, que permita ser adelantado.

    Lo de los 100 metros no lo he “sacado” de ningún “código”. Simplemente son los metros que hacen falta para detener un vehículo que circula a 120Km/h según el simulador de Etrasa que empleo para impartir mis clases. Si no te parecen correctos los números, puedes discutirlo con esa editorial, aunque me da a mí que están bien como están. Si Fama da como buena una distancia de 150 a 200 eso es considerando una velocidad máxima de 120Km/h. Al aumentar esa velocidad, aumenta la distancia.

    Respecto a la gente que se distrae conduciendo a tal o a cual velocidad… si yo tuviera ese problema dejaría el coche en casa y cogería el autobús. De lo contrario sería un peligro para mí mismo y para los demás, ya circulara a 120, a 150 o a 24 Km/h.

  • Los Fórmula 1 alcanzan velocidades muchísimo más altas que cualquier turismo, y frenan en muy pocos metros. Pero un Formula 1 cuesta muchísmo dinero y tanto los neumáticos como los frenos (por no hablar del motor) durán poquísimo.

    El tema de la velocidad máxima es muy controvertido. Y no debemos demonizarlo. ¿Realmente es un problema el aumento de energia derivado del aumento de velocidad?

    Si, si tienes que hacer una frenada de emergencia. No, si reduces la velocidad paulatinamente.

    Sobre el consumo, si se limita la velocidad para moderar el consumo de gasolina, se deberían prohibir los aires acondicionados en todos los hogares, pues consumen muchísima electricidad.

    En resumen. Un debate sosegado sobre la velocidad. Y cuanta más información tengamos, mejor podremos debatir los pros y los contras de aumentar los límites de velocidad.

  • Vaya, estupendo artículo, gracias me has hecho entender muy bien todo este tema y así podré mandar a freir espárragos al próximo que me suelte la frasecita famosa. 😉

  • Veamos, no es que los números de Etrasa estén mal, están bien calculados, el tema es que no todos los vehículos frenan igual ni recorren la misma distancia. Etrasa hace estos cálculos en base a sus pruebas, es decir, usa uno o varios vehículos, hace los cálculos y saca una media entre ellos, los datos no están mal, pero no es lo mismo si hacemos la prueba con un coche de hace 20 años y un coche moderno vemos que la distancia cambiará, seguramente en el coche antiguo recorrerá más metros que el moderno. También habría que ver como han hecho los cálculos, por que aquí también influye la masa de el vehículo, cuando mayor es su masa más díficil es de frenarlo, por lo cual más metros recorreremos… Por eso los datos de etrasa son discutibles, no sobre la fiabilidad de sus cálculos, pero si que no se corresponde con la realidad actual, para tenerlos de referencia serían válidos, aplicados al terreno es posible que no lo fueran.
    Por otro lado, yo soy de los partidarios de subir la velocidad de las autovías a 140kmh, más no me parecería bien, lo primero por que por mucho que nuestras carreteras hayan mejorado, aun dejan bastante que mejorar, sobre todo en escapatorias, y antes de subirla habría que cambiar nuestra señalización por que está fatal puesta y no es nada intuitiva.
    Las razones que yo doy son muy diferentes a las de la adrenalina (Esto solo es una escusa, de hecho está demostrado que cuanto más adrenalina quemas, antes te cansas), los coches modernos han cambiado mucho, los sistemas de seguridad activa son mucho mejores, nuestro parque móvil es mucho más moderno, nuestras carreteras han mejorado mucho (Aunque aún hay que mejorarlas mucho más) y los conductores tienen más formación (Aunque aun quedan algunos que sería mejor que no tuvieran carnet de conducir), pero por desgracia, las normas de velocidad de tráfico están muy desactualizadas y son prácticamente de los años 60…
    Además, solo hay que fijarse un poco cuando vas por las autopista, si nos fijamos en los demás vehículos, la mayoría circula a 140kmh, a excepción de donde hay radares, que la gente parece tan inútil que circula a 80…

  • Acaso pensais que los turismos que se fabrican en la actualidad y se venden en España están diseñados (suspensión, powertrain, motorización, elementos de seguridad activa, chasis…) para circular “seguro” a 120 Km/h?. ¿Porque y para que pensais que se puedan vender en España turismos con casi 1000 Cv de potencia? ¿Llevaran esos Bugatti Veyron los mismos frenos que un Panda? Yo sinceramente, por propia experiencia puedo decir que el motivo de la somnolencia/adrenalina variables con la velocidad no es (o no deberia ser) lógico en un conductor. Circulando a 70 Km/h solo hay que fijarse en el asfalto al pasar para darnos cuenta de la velocidad que llevamos y que podria hacernos esta (vale, si, ya se que en realidad seria la energía cinética) en caso de accidente. Por lo tanto estoy a favor de poder circular más rápido de la velocidad permitida (tendrían que subir los límites de velocidad) sólo cuando el conductor “esté seguro” de lo que hace; porque siendo realistas, tambien es posible tener un accidente mortal a 60 Km/h por distracción. Por lo tanto, parafraseando a una comisión de expertos a favor de una reforma de ley de la Seguridad Vial: “Si el conductor se cree los límites los respetará”… o es posible que sea yo el único conductor que circulando en autopista a velocidades cercanas a 120Km/h se ve adelantado por multitud de vehículos.

  • Me parece muy interesante el articulo pero, como no, de nuevo cae en esa especie de creencia o “verdad absoluta” que tanto le gusta a la DGT de pensar que todos los seres humanos tenemos las mismas capacidades físicas y mentales. Pues no, señores, resulta que hay personas que circulando algo o bastante más rapidos que otros a 120 se cansan… MENOS. Causas? genética? experiencia? talento o adicción? lo que ustedes quieran demostrar. Pero basta ya de pensar que a más velocidad más peligrosos todos…. CUANTOS conductores a 110 son mas peligrosos que otros que circulamos habitualmente mucho más rapido (cuando las vías y la circulación lo permiten) y, ¿milagros del destino?, en más de 30 años no hemos provocado ni tenido ningún accidente. Por no hablar de los coches y las carreteras modernas, con los límites que tenemos toavia vigentes, ¡¡¡de los años 70!!! Que no le den el carnet a cualquiera o que se sancione de acuerdo a nuestras aptitudes, responsabilidad e historial. Muchas gracias.

  • Efectivamente Luigi eso es lo que tristemente pasa. El conducir un automóvil o motocicleta parece ser un “derecho constitucional” y por ello las pruebas de aptitud para poder sacarse el carnet son tan básicas. Si el listón se subiera, se tomaran en cuenta no solo las habilidades para conducir sino las caracterísitcas psicotécnicas del conductor (como por ejemplo se hace para ser piloto de una aeronave) otro gallo nos cantaría; pero claro, entonces nuestros gobernantes se encontrarían un grave problema político, social y económico (oposición, el pueblo y fabricantes). Solución: permitir que pueda conducir cualquier hijo de vecino pero eso si, bajo unas leyes estrictas y en algunos casos represivas con las que juzgar bajo el mismo rasero a un conductor habil y coherente, al abuelete de 75 años cuya sufida mujer va de copiloto “cantandole las las señales”, al “torpon/a” que todavia no tiene muy claro “eso de las marchas” y al inconsciente que piensa que por haberle puesto “un pedazo subswoofer” y pegatinas de discotecas a su precioso coche amarillo es la reencarnacion de Airton Senna en su glorioso Lotus y como tal tiene pleno derecho a ir como mínimo al doble de velocidad que tu, salir de los semáforos quemando rueda como si estuvieran en el GP de Mónaco y por la noche llevar la más colorida de las berbenas ambulantes con lucecitas de colores, musica propia de las atracciones de los autos de choque a una presión acústica cercana al umrbal del dolor, esos faros antinieblas bien encendidos con alguna tonalidad exótica y las luces de cruce transformadas con lámparas de xenon que escandila hasta a los operadores del radiotelescopio Huble

  • Jepemar:

    No, no es un problema de velocidad, es un problema de atención, de estímulos.

    A mi me produce somnolencia conducir a 120 por una autopista porque estoy acostumbrado a hacer muchos kilómetros diarios por Madrid (también por autopista, haré unos 35.000 km/año).

    En una gran ciudad necesitas mantener unos niveles de atención muy elevados, gran densidad de tráfico, muchos conductores cometiendo imprudencias, semáforos, etc. En autopista, casi no hay nada a que atender, salvo al indicador de velocidad.

    A ni no me molesta el que circula por autopista a la velocidad que considere cómoda, sea 80, 100, 120 o 180 km/h por el carril adecuado, los únicos que me molestan en autopista son los que van a 80 o 110 por el carril izquierdo con el carril derecho vacío. Si el abuelete se siente cómodo a 70 por el carril derecho, me parece muy bien. Si otro quiere ahorrar y va a 80, se encuentra al abuelete, le adelanta y se reincorpora al carril derecho, perfecto, aunque tenga que frenar para cederle el paso. Pero el que tiene un cochazo y va a 110 por el carril izquierdo, “porque él lo vale y para eso se ha comprado ese cochazo”, ese si me molesta.

    Solo hace falta sentido común y educación, con eso se reduciría la siniestralidad muchísimo.