Se busca una vaca con miles de seguidores que supone una amenaza para el tráfico alemán

Vaca

Se nota que estamos en verano. La sensación informativa de estos días en Baviera (Alemania) es Yvonne, una vaca lechera que lleva tres meses deambulando tras escaparse de una granja situada a 60 kilómetros de Múnich. El animal ha causado ya varios choques en las carreteras secundarias de la región alemana y la Policía le ha declarado la guerra.

De hecho, y para darle una vuelta de tuerca a la historia, el último siniestro vial registrado en relación con Yvonne ha sido el sufrido por un coche patrulla, tras lo cual se ha pedido a los cazadores locales que disparen a matar, como en una de esas series juveniles malas a rabiar, sí.

Y ahora, ¿analizamos todo este circo desde el punto de vista de la seguridad vial?

No deja de ser curioso que, si nos abstraemos un poco, lo de declarar a un animal mortalmente culpable de las colisiones experimentadas por unas máquinas que se mueven gracias al ingenio del ser humano equivale a considerar que el ser humano o, mejor dicho, las cosas que crea el ser humano tienen mayores derechos que los que le corresponden a un animal que, como concepto, ya existía mucho antes que la máquina en cuestión.

Señal P-23, paso de animales domésticosSin embargo, la otra óptica nos dice que dejar que un animal campe a sus anchas por lugares en los que en cualquier momento puede pasar circulando un vehículo motorizado a una velocidad cercana a los 100 km/h es como mínimo un disparate de proporciones épicas.

De manera que no es de extrañar que los alemanes lleven desde mayo debatiéndose sobre qué hacer con la vaca Yvonne, convertida por los medios sensacionalistas teutones en una especie de “luchadora por la libertad a la que adora el público alemán”, que ya son ganas de convertir. Y es que, para más inri, la res se escapó cuando estaba a punto de ser sacrificada.

Como no podía ser de otra manera, la vaca ha despertado las simpatías de muchas personas, y por eso en Facebook hay montones de páginas dándole apoyo a Yvonne. Por su parte, el diario amarillo Bild ha ofrecido 10.000 euros por el animal para que no siga haciendo daño en las carreteras, se entiende.

¿Cuánto de interés real hay por esta cuestión y cuánto de ganas de hacer el memo con una noticia de verano como esta? Ni idea, pero da que pensar que un conflicto entre el hombre y el animal con repercusiones para la seguridad vial se convierta en una patochada precisamente en uno de esos países que tienden a mirar por encima del hombro a los demás.

Vía | La información
Foto | Kim Hansen
En Circula Seguro | Una de vacas en mitad de la carretera, Una de vacas y experiencias varias