Riesgos del “delivery” en moto, ¿Cómo trabajar de forma segura?

Ser trabajador motorista en una gran ciudad puede ser un empleo de alto riesgo si se priorizan otros factores por encima de la seguridad y la precaución. El “delivery” o repartidor, es aquel trabajador cuya jornada laboral transcurre sobre una moto o ciclomotor (mensajero, comercial…), normalmente bajo una presión ejercida por los agobiantes tiempos de entrega, la cantidad de paquetes y la satisfacción o no del cliente. Aquí podrás encontrar consejos útiles para mejorar tu seguridad vial como motorista y prevenir cualquier tipo de incidente durante tu jornada de trabajo.

¿A qué riesgos te expones si eres repartidor?

Existen multitud de factores que hacen de tu día a día un trabajo más peligroso e inseguro que cualquier otro, teniendo en cuenta que sobre la moto no hay más chasis que tu propio cuerpo, en comparación con los conductores de turismos. Las motocicletas son vehículos ágiles, baratos y prácticos pero, aunque la mortalidad no es de las más elevadas, los motociclistas conviven con los peligros de ir sobre las dos ruedas.

En primer lugar el vehículo, como decimos, por sus características puede ser ya de por sí un factor determinante si no ha pasado las revisiones necesarias o si no se ha realizado su mantenimiento oportuno. Una mala iluminación de los faros, bajos niveles de aceite o de presión en los neumáticos, el mal estado de la dirección o la suspensión, los ruidos y vibraciones generados por el desgaste son motivo suficiente de avería.

El entorno, el tipo de asfalto, la visibilidad de las señalizaciones, la densidad del tráfico, los cortes de carril por obras en carretera, el mal estado del firme como grietas o pintura también suponen unos condicionantes a la hora de circular no menos importantes. Dentro de esta categoría podríamos incluir la falta de visibilidad de los motoristas frente al resto de usuarios de la calzada, una cuestión que tiene su motivo tanto en el exceso de confianza del motorista en sí mismo, como sobre los demás.

No es menos importante contar con un equipamiento adecuado, pues es el único protector que poseemos frente a una caída o accidente. Llevar o no el casco homologado e integral es sin duda uno de los factores de riesgo más a tener en cuenta, pero la ropa desde cazadoras, monos, guantes, botas y espalderas pueden resultar determinantes.

En materia climatológica también podemos encontrar condiciones desfavorables tales como la lluvia, el hielo o el calor sofocante, que afectan gravemente a la conducción, independientemente del vehículo que conduzcas. En cualquier caso sobre una moto estos aspectos incrementan  considerablemente ante la posibilidad de aquaplaning, derrapes, resbalones o caídas. El viento perjudica a la estabilidad sobre la moto y el calor afecta severamente al estado de atención del conductor.

Uno de los factores más implicados en los riesgos durante la conducción y el responsable de la mayor parte de los siniestros tiene que ver con el error humano. Las decisiones sobre la moto las toma el motorista y muchas de las cuestiones anteriores pueden ser evitadas con una conducción a la defensiva y controlada. En cualquier caso, el alcohol o drogas, la fatiga y el sueño, las distracciones, el uso del teléfono móvil, los medicamentos y enfermedades y otros factores psicológicos como el estrés o la depresión influyen en las habilidades y capacidad de reacción sobre las dos ruedas.

Recuerda, llegar a tu destino de entrega es lo primordial

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, sobre la moto debes ver y hacerte ver, y ante la menor duda, actuar como si no te hubiesen visto, anticipándote siempre a los movimientos de los demás. La iluminación ajustada, la circulación defensiva y una velocidad adecuada pueden ser determinantes a la hora de circular con seguridad. Cumplir las normas de tránsito es obligatorio, desde llevar el casco hasta el respeto a la señalización, incluso cuando tienes que manejar y compensar los ahogantes tiempos de entrega. Recuerda que llegar tarde nunca va a ser tan grave como no llegar.

Cuidado con la pintura del asfalto, por ejemplo, en pasos de cebra. Con la lluvia, la rueda de tu moto puede deslizarse como una pastilla de jabón y echarte al suelo incluso a poca velocidad.

Cuenta con que tu empleador debe proporcionarte el casco, el chaleco y demás elementos de seguridad, además de impermeable en días de lluvia. Parte del equipamiento debe ser proporcionado por la empresa y tu moto, como herramienta de trabajo, tiene que tener una puesta a punto correcta y actualizada periódicamente. En caso contrario, abandona el empleo pues la seguridad es lo principal. El trabajo como repartidor es una de las actividades que más crecieron en los últimos años, pero también una de las más precarias. No favorezcas que siga siendo así.

Por supuesto, cuenta con que el tráfico puede ser desesperante, pero paciencia y tranquilidad. La desatención, la rapidez y el enfurecimiento son riesgos altos de provocar o verse involucrado en un accidente. Por todo ello, vigila el entorno, cuida tu moto, protégete y mantén todos tus sentidos en la conducción para hacer de tu trabajo una experiencia segura, relajada y satisfactoria.

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