Redes semafóricas, sitio de infidelidades

Cruce por Juan Hernando

Sólo falta un subtítulo sugerente como por ejemplo, ¡Ten una aventura, la vida es corta!, para pensar que podría referirme a una página web de contactos pero, no es así. El título expuesto se debe a que cuando nos enfrentamos ante un semáforo de una intersección o cruce, conocido o no, puede que estemos más pendientes del semáforo del vecino que del nuestro.

Una conducta vial que realizamos casi a diario la mayoría de conductores, como es, pasar de largo o llegar a detenernos ante una intersección al mismo nivel dispuesta para varias corrientes de tráfico. Una conducta que podría catalogarse como prudente si hacemos una conducción eficiente si observamos, ya no sólo la señalización próxima a nuestra ubicación si no también, la reacción del resto de conductores, pero que puede convertirse en imprudente si por exceso de confianza no respetamos las normas de circulación. Si no, vean.

No te la juegues por unos segundos

El pistoletazo de salida, es decir, cuando vemos el semáforo en su fase verde; para algunos conductores, comienza cuando el semáforo de los vehículos de nuestra derecha o izquierda, al otro lado de la intersección, lo tienen en rojo o cuando el semáforo para peatones cambia a la luz roja, y no es así. ¿Cuál puede ser el motivo?, pues que nos aventuramos muchas veces a tomar como referencia el semáforo de la otra parte de la intersección sin atender a nuestro propio semáforo.

Salida por Rafael Gómez Montoya

Otra conducta tomada como ejemplo y que suele ser bastante habitual es que mientras esperamos a que cambie el semáforo a su fase verde, reanudamos la marcha instintivamente al ver cómo alguno de los vehículos próximo a nosotros se pone en movimiento. El Reglamento General de Circulación, en su artículo 56, nos dice que todo conductor de un vehículo que se aproxime a una intersección regulada por semáforos circulares para vehículos debe atender al significado de sus luces y flechas:

Una luz roja no intermitente prohíbe el paso. Mientras permanece encendida, los vehículos no deben rebasar el semáforo ni, si existe, la línea de detención anterior más próxima a aquél. Si el semáforo estuviese dentro o al lado opuesto de una intersección, los vehículos no deben internarse en ésta ni, si existe, rebasar la línea de detención situada antes de aquélla.

Una conducta al volante que combinada con un retraso de última hora y el posible estrés por desear llegar cuanto antes a nuestro destino, nos puede ocasionar un disgusto. Si, por un momento, apartáramos la señalización de cualquier cruce cuando vamos conduciendo o nos paramos ante la señalización existente, pueden ser las prisas, la impaciencia que muchas veces nos hace precipitarnos, la extrema confianza de que conocemos el sitio, etcétera, lo que nos lleve a cometer un error que trasladado a una vía pública sería un conflicto.

Por tanto, en el caso de situarnos en una intersección semafórica en su fase roja y salir antes de tiempo tras ver cómo los demás se han parado, por ejemplo, sin tener en cuenta el semáforo que tenemos delante, es una infracción grave al Reglamento General de Circulación por saltarse un semáforo en rojo independientemente de que exista o no circulación. ¿Y si aparece el peatón a última hora corriendo?, ¿y si el otro vehículo apura también su semáforo y cruza, a sabiendas de que utilizará los segundos previos que empleará el otro en reiniciar la marcha?

Las reglas del juego están para cumplirlas

Un conflicto creado por el mero hecho de confiarnos, sin necesidad, de que los demás cumplirán la señalización que les afecta. Por ganar unos segundos, podemos caer en el error de precipitarnos sin tener en cuenta de que los demás puedan pensar de la misma manera. Precisamente, ese margen de tiempo que tarda el semáforo en cambiar de color es el tiempo necesario para cumplir con la prioridad de paso.

Parchis por Gari

Imaginemos, por un momento, un cruce en forma de ‘cruz’ sin señales de tráfico… Sería un desorden para la circulación si no estamos acostumbrados a cumplir con lo que dice la norma general en cuanto a intersecciones sin señalizar:

En defecto de señal que regule la preferencia de paso, el conductor está obligado a cederlo a los vehículos que se aproximen por su derecha, salvo en los siguientes supuestos: a) Tendrán derecho de preferencia de paso los vehículos que circulen por una vía pavimentada frente a los procedentes de otra sin pavimentar. b) Los vehículos que circulen por raíles tienen derecho de prioridad de paso sobre los demás usuarios. c) En las glorietas, los que se hallen dentro de la vía circular tendrán preferencia de paso sobre los que pretendan acceder a aquéllas. d) Los vehículos que circulen por una autopista o autovía tendrán preferencia de paso sobre los que pretenden acceder a aquélla.

Por tanto, tenemos que respetar a los demás para evitar conflictos tal y como nos explicaron en la autoescuela. De lo contrario, nuestro entorno vial se convertiría en una especie de selva automovilística, practicando la conducción tetris, para abrirnos camino. Además, la precipitación insegura en la maniobra, es un indicio de conducción agresiva. Acelerar con el embrague pisado a fondo, no respetar la línea transversal ante un paso de peatones, pegarse al vehículo de delante sin llegar a verle su matrícula y demás conductas poco prudentes, es prueba de ello.

El pistoletazo de salida, como dije antes, no es ignorar el ‘stop’ ante la ausencia de vehículos, ni el semáforo en rojo del otro. En todo caso, sería la preferencia por señalización y en su defecto la aplicación de la norma general, además de la necesidad como garantía a la maniobra, de comprobar que los demás también se han percatado de nuestra presencia. Otro ejemplo, aunque en este caso no hablemos de semáforos, sería la irrupción del peatón por el paso de peatones sin comprobar que los vehículos que circulan por la vía principal tienen intención de pararse. Es como arrojarse al vacío si pensamos o nos confiamos, sin más, de que los demás van a respetar nuestra prioridad.

Para evitar estas situaciones de riesgo es importante respetar la preferencia de paso y además cerciorarse de la intención, velocidad y distancia de los demás, así como circular a una velocidad moderada ante la presencia o proximidad de una intersección. No te dejes llevar por los demás y se fiel a las normas.

Foto | Juan Hernando, Rafael G.M., Gari

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