Recapitulando 2011: bajó la siniestralidad en un 14,5%

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Cada año que termina hay que hacer recuento y, mejor dicho, estudiar el global de los 12 meses en cuanto al número de accidentes, causas y efectos. Son los estudios anuales de siniestralidad que elabora la DGT y que ponen de manifiesto que si, que es verdad que cada vez son menos las víctimas mortales en accidentes en carretera.

Es repetir un poco la misma cantinela, pero un solo muerto es demasiado. Sin embargo si que se nota la mejoría de las cifras, influenciado probablemente por la cantidad de información disponible en forma de campañas divulgativas, formación vial, a los sistemas de seguridad activa y pasiva que equipan los coches modernos (y a la renovación paulatina del parque automovilístico), y mil cosas más.

No estamos aquí para analizar qué nos lleva a llorar cada año menos muertos, sino para comentar qué se puede estudiar de los números de 2011.

Menos muertos, pero ¿cuántos accidentes?

Los números fríos son claros. En 2011 han habido:

  • 1338 accidentes mortales
  • 1479 víctimas mortales (aproximadamente, 1.11 víctimas por accidente)
  • 7069 heridos graves

Las reducciones son a su vez, y respectivamente, de un 13.5%, un 14.5% y un 9.8% con respecto a 2010. Ahora bien, ¿cuántos accidentes hay durante el 2011? ¿Se han incrementado, se han reducido? Las condiciones en las que se produjeron esos accidentes, ¿son peculiares, son generales? Para este apartado me faltan datos, no soy capaz de emitir un juicio sobre si vamos por un camino seguro o no.

Los números son, en efecto, esperanzadores. Muere menos gente en las carreteras, hay menos dramas familiares. Pero como siempre ocurre, los números son reactivos, no preventivos. Nos alegra saber que el promedio de muertos a diario es hoy de 4.1 personas, pero en 2000 era nada menos que 11.6.

Los jóvenes no son el grupo con mayor mortalidad en 2011

Otra vez los fríos números se imponen ante otras consideraciones. En 2011, el grupo de edades que más fallecidos presenta es el de 35 a 44 años (292 víctimas mortales, 20% del total). Después el de más de 65 años (269 víctimas mortales, 18% del total) y le sigue el de 25 a 34 años (264 víctimas mortales, 18% del total).

Al ver los números no tengo muy claro cómo interpretarlos. Es más, me quedo en un simplista “hay menos muertos”, pero no entiendo cuántos de los accidentes con resultado de muerte son por fallo humano, por circunstancias ajenas como el estado de la carretera, inclemencias del tiempo, fallos mecánicos… Tampoco se qué franjas de edades para los conductores concentran la mayor cantidad de accidentes mortales, o ya solo accidentes.

El informe es bastante extenso con muchos datos sobre cómo están repartidos los accidentes mortales, qué horas concentran más o menos muertes, etc. No entro a analizarlo punto por punto porque podéis consultarlo siguiendo el enlace del final. Quiero ser crítico y que entre todos pensemos: ¿queremos informes de cifras frías, o preferimos mayor inversión en analizar los porqués de forma que podamos tener una imagen más clara del panorama?

¿Es la crisis la causa de que los desplazamientos de largo recorrido hayan caído un 3% en 2011? ¿Es el paro lo que provoca que hubiese un 17% menos de muertes en horario laboral? O a lo mejor son los sistemas de seguridad activos y pasivos los que salva vidas, o las carreteras están en mejores condiciones. O los conductores están más preparados. Sea como fuere, estoy hambriento de saber, ¿no existe información que sacie mi apetito?

Más información | DGT (Balance de seguridad vial 2011 – PDF)
Foto | montuno

  • Antonio Serrano

    Esteban, no quiero desanimarte, pero ni tú conoces las causas detalladas de los accidentes ni yo tampoco. Mal asunto combatir un problema sin conocer con exactitud sus causas, especialmente cuando pueden ser tan diversas. Se habla de “factores concurrentes”, como la velocidad y las distracciones, pero en España se ignoran las causas reales de los accidentes, y éste sería el primer paso para poder dedicar más esfuerzo a lo más importante.

    Afortunadamente algunas empresas sí controlan estos aspectos en su flota y se caracterizan por un número muy reducido de accidentes y por su éxito en seguridad, salud e imagen corporativa. Indudablemente esa no es la imagen que transmite España ni sus conductores… de momento (en ello estamos).