¿Qué nos pone nerviosos al conducir?

Caravanas, símbolo de la ansiedad al volante

Durante estos días han dado la vuelta al mundo mediático las conclusiones de un estudio realizado conjuntamente por Attitudes y la UAB, a partir de las cuales se han elaborado dos titulares:

El 22 por 100 de los conductores españoles sufren ansiedad al conducir

El 51% de los conductores, casi 13 millones, preferiría no coger el coche

Todo esto nos remite a algo que hemos tratado ya en alguna ocasión: la amaxofobia como trastorno que hace que hasta un 4% de los conductores de nuestro país dejen el vehículo de lado porque sienten miedo a conducir. Sin llegar a esos extremos, sin embargo, uno de cada cinco vehículos está conducido por alguien que experimenta ansiedad cuando está al volante, lo que sin duda se trata de un problema grave para la seguridad vial de todos.

Abundando en los resultados del estudio, sabemos que sufren más las mujeres que los hombres, y que cuanto mayor es la experiencia al volante menor es el temor a la circulación. Pero, ¿cuáles son las causas de este problema tan común? ¿Qué nos pone nerviosos al conducir?

Ansiedad que se convierte en nerviosismo en el coche

El ritmo de vida puede constituir un factor que incremente la ansiedad al volante. Si vamos todo el día escopeteados de aquí para allá, una de dos: o sabemos aparcar los problemas cuando nos sentamos en el vehículo, o traspasaremos nuestros nervios a la circulación, lo que nos puede llevar a un quebradero de cabeza mayor si acabamos el día chocando contra algo o contra alguien. Sin embargo, no es ese el problema fundamental de quienes se enfrentan a la lucha contra el automóvil.

El temor a la sanción es un comentario que se lee a menudo en los opinaderos de la red. Sin embargo, suena casi a disparate que alguien tenga verdadero temor a coger el coche porque es incapaz de observar unas mínimas normas de comportamiento. Es más, si eso es así, casi es recomendable que efectivamente la persona que sienta temor por ser reprendida deje el coche de lado o bien lo emplee en circuitos cerrados, donde pueda hacer lo que verdaderamente le venga en gana.

Precisamente la actitud peligrosa de otros conductores es uno de los principales motivos de que nos pongamos nerviosos al volante, y es lógico. Por mucho que controlemos nuestro vehículo, nunca tenemos el 100% de certeza sobre lo que hará el otro. Solemos apelar al principio de confianza, ese por el cual tenemos derecho a confiar en que los demás respetarán las normas y, por ejemplo, no se nos tirarán encima del coche cuando pasamos. Pero cuando ese principio se ve traicionado por las muchas imprudencias que se ven cometer a diario (y no digamos ya si las hemos sufrido en propias carnes) el principio de confianza cae, dando paso al temor.

Todo esto explica en parte por qué aumenta la ansiedad al conducir por ciudad y en situaciones de tráfico denso, donde la actividad de todos los usuarios de la vía es mayor y más acelerada. En cualquier caso, ante el peligro de dejarlo todo al principio de confianza está la conducción preventiva, esa que parte de la posibilidad de que el otro se equivoque, y que se fundamenta en nuestras capacidades de observación y anticipación y en el dominio que tenemos sobre el espacio que rodea a nuestro vehículo.

Paso de peatones

Con todo, hemos dado por hecho que teníamos pleno control de nuestro vehículo, y no siempre es así. Una formación adecuada debe dar al conductor los recursos necesarios para que comprenda qué es un vehículo y por qué se comporta como lo hace, pero no todo el mundo sigue un proceso formativo adecuado, así que el miedo a la pérdida de control del vehículo también es un factor que nos hace sentir inseguros de nuestras propias capacidades y, por tanto, temerosos. Esta es la parte de miedo a la conducción que con la experiencia va remitiendo, siempre que no hayamos tenido ningún susto grave que haya minado nuestro principio de confianza en los demás y en nosotros mismos.

Un ejemplo de este temor sería el miedo a conducir bajo condiciones meteorológicas adversas, aunque razonables. Supongo que está claro que cuando hay un temporal de primer orden lo mejor es estarse quietecito en casa a no ser que queramos aparecer en los informativos de ese día. Pero, sin llegar a esos extremos, son muchos los conductores que sienten pánico a la lluvia porque, en el fondo, se sienten pánico a sí mismos como conductores.

Y esa inseguridad que sienten puede verse agravada al viajar con según qué acompañantes. En algunas ocasiones hemos hablado del papel que tiene el copiloto en esto de la seguridad vial, y ese es, de hecho, un factor más que nos pone nerviosos cuando estamos al volante. Porque por buenas que sean las intenciones del que va sentado al lado del conductor, no hay ayuda más desafortunada que aquella que se convierte en un estorbo.

Son estos los ejemplos más habituales de las situaciones que nos causan miedo a la hora de sentarnos al volante. Por mi parte, he de decir que a veces me da cierto yuyu que me aporreen el coche por detrás cuando se le cala el motor a un alumno, quizá porque ya me ha pasado alguna vez.

Y vosotros, ¿le tenéis temor a algo? ¿Qué os pone nerviosos al conducir?

Fuente | Attitudes
Foto | guitarraNalón, Montse PB, jandiano

  • A mí me pone de los nervios las infracciones de los demás conductores, que los demás no cumplan las normas que todos tenemos que cumplir.

    Ejemplos:

    -Que no pongan el intermitente al cambiar de carril, salir de una rotonda, salir de una vía, etc.

    -Que no respeten los límites de velocidad (a mí también me gusta correr, pero voy a los límites de la vía)

    -Que ocupen injustificadamente el carril izquierdo en una vía de varios carriles por sentido, sobre todo cuando voy por el derecho, llego a un vehículo más lento que yo y llega el típico que viene desde hace 20km por la izquierda impidiendo mi maniobra.

    -Que no respeten la prioridad del que viene por la rotonda, es continuo y diario el venir dentro de una rotonda y que se cuelen como si no viniera nadie.

    -Que hagan rectos dentro de una rotonda: otra situación típica que viene uno por el carril interior de la rotonda y te hace un recto en tus narices para salir por la siguiente salida (y sin poner intermitente, claro)

    Hay muchas más situaciones, pero todo esto hace que vayas adquiriendo ansiedad con el tiempo, y llegue el momento que cada vez que vayas a un sitio, te plantees alternativas a coger el coche.

  • pepserra

    No quiero generalizar pero creo que una causa comun de enervacion al volante es pretender que todo lo que nos circunda este bajo control y que el trafico que nos reodea deba seguir los canones que dicta la Ley en una falsa percepcion de que el Trafico NO es algo cambiante y en el que NO  intervienen multiples variables no controlables hasta cierto punto.

    Salimos de casa con nuestro decalogo del buen conductor aprendido y luego resulta que en esa jungla hay quien se adapta mas o menos bien. Pretender que alguien haga lo que debe es una entelequia y eso todavia nos cuesta aceptar…

    yo diria que hay escasez de adaptacion al medio vial, ojo que no quiere decir que uno tenga que tolerar todo lo que vemos ante nuestras narices.

    pocos pueden soportar que alguien que no conoce una ciudad circule a menor velocidad que el resto(es lo que yo llamo escasa capacidad de ponerse en el sitio del otro…) que tanto abunda en otros ordenes de la vida. como veis la comunidad vial no es una excepcion .

    es mi humilde opinion …

  • pepserra

    De hecho si algun lema tiene este blog es de la adaptacion al medio y la prevision o conduccion preventiva. Si actuamos asi , nos ahorraremos mas de un disgusto o malestar gastrico…

    • José Luis

      si un conductor te acaba de adelantar (en la autopista) y se te mete delante, te obliga a frenar para aumentar la distancia de seguridad.

      Es difícil preveer lo que hará ese conductor, hasta que lo empieza a hacer. Y es fácil enfadarse porque si ese tio frena, te lo comes con patatas fritas ¿verdad?

      A mi esto me molesta mucho, que vuelvan a su carrir tras adelantarme, tan pronto, en vez de seguir dos o tres segundos mas y luego sí, volver al carril derecho.

      🙂

  • corzo

    Nerviosos conductores los hay, sobre todo los que van tarde y se encuentran con la retención habitual, también están los que llevan poco combustible en el depósito y mientras esperan a la última estación de servicio se la juegan a quedarse tiraos o no.
    Pero realmente a mí me pone de los nervios durante la conducción el típico conductor que se pega a la parte posterior como incitando a correr y también el que se pone paralelo en el carril de incorporación y deja hasta el último metro si decide o no facilitarte la incorporación.

  • s63aut

    No confundamos los “nervios” (tensión o irritación) con la ansiedad y la amaxofobia, son dos cosas que pueden mezclarse en ocasiones, pero resultan totalmente diferentes.

    Hace unos doce o quince años padecí ataques de ansiedad, me sucedían por diferentes motivos, pero uno de ellos llegó a ser el verme en situaciones de estrés en el tráfico; al final se me llegaron a producir ataques de ansiedad al circular por puntos concretos, tales como puentes largos o lugares de aglomeraciones, cosa que me hizo dejar la conducción durante unos cuantos meses, al menos dejarla en esos lugares circulando yo solo. Como de costumbre, el miedo al miedo me ponía peor y el temor al ataque de ansiedad me lo acababa autoproduciendo.

    Se me inició por problemas en el estómago, tenía dolor de estómago, me ponía nervioso, me dolía más el estómago y me ponía más nervioso, creándose un círculo vicioso. Una vez solucionados los problemas puramente físicos debí medicarme contra la ansiedad y empecé a circular sólo por lugares donde me sentía seguro, poco a poco se me fue pasando, pero para un aficionado a los coches como yo resultaba muy duro no poder conducir, aparte del problema social que representaba.

    Se me ha quedado de forma crónica un trastorno ansioso-depresivo que tengo totalmente controlado con medicación y conociendo bien mi comportamiento, eso causa que me den el permiso de conducir sólo por uno o dos años cada vez, pese a llevar mucho tiempo estable y sin problemas.

    La amaxofobia es la fobia a ir en coche o a conducirlo, viene a ser lo que he comentado antes, aunque se puede presentar de diferentes maneras. Una amiga mía estuvo en tratamiento psicológico para perder el miedo a conducir, pero lo dejó cuando le faltaba muy poco para empezar a subirse al coche; hoy día puede ir de pasajera, pero lo pasa bastante mal, cuando viaja conmigo me dice que va tranquila porque conduzco con bastante suavidad, pero cuando alguien conduce agresivamente y va todo el rato pegado al de delante para adelantar también puede tener ataques de ansiedad.

  • pepserra

    efectivamente
    yo me referia a la acecpcion= inquietud, agitacion mas exactamente, no a la ansiedad patologica a moverse entre el trafico o a la amaxofobia

    aunque soy medico me gusta usar el lenguaje popular para conectar mejor.

    Muchas veces esos nervios a los que me refiero(enervacion, mas bien) es fruto de ver nuestras expectativas frustradas respecto a un modelo utopico vial en que TODO EL MUNDO VA A COMPORTARSE CON DECORO.

  • marvel_vs_dc

    Como dice s63aut no confundamos irritación con ansiedad, creo que todos hemos sentido esa ansiedad, sobretodo cuando estábamos aprendiendo a conducir y mas cuando salimos por primera vez solos a la jungla que es el trafico, la cuestión esta en adaptarse, estoy totalmente de acuerdo con lo que expone pepserra, nos enseñan unas reglas que deberían regir todo el trafico, pero cuando sales al mundo real debes adaptarte a las reglas no escritas de la carretera, por mucho que en una rotonda tengas preferencia circulando por el exterior, eso solo quiere decir que al del suvebordillos que circula por el interior y que se te va a llevar por delante en la próxima salida puede que le suban la póliza el próximo año y al final estas obligado a capitular o a jugarte la vida en cada rotonda. O como cuando ves a un cagaprisas detrás, cuando eras novato te ponías nervioso, te acordabas lo que te decían hay que respetar la distancia de seguridad y esperabas que frenase pero no lo hacia, poco después aprendes a verlos a distancia y apartarte lo antes posible.

    Ahora con años de experiencia nada me pone nervioso, no por que no tenga ansiedad, sino por que no puedo permitírmelo, al final me estoy jugando mi vida y las de mis acompañantes, ya que en cualquier momento puede que tenga que reaccionar para salvar la vida y si no estoy al 100% es mejor que no coja el coche. Todos conocemos a personas que pasados los años siguen teniendo esa ansiedad, esas personas no deberían de seguir conduciendo ya que no son aptos para la conduccion.

    • pepserra

      exacto marvel
      justo creo que por ahi va la linea argumental o principio de siempre rige este blog CS: la prevision al volante vs el pulcro aislamiento de lo que nos envuelve(un mundo rosa…), que nos puede acarrear ciertos conflictos.
      de hecho como bien dices , guardar un pedazo de ansiedad simepre es necesario siempre y cuando no coarte nuestra capacidad de conducir.Todos sabemos perfectamente que la ansiedad dosificada es lo que nos ha salvado de diversos desaguisados(llamese instinto de supervivencia)
      Ya el buen Miquel Bort en su libro buenisimo sobre S Vial nos lo titulata”Como sobrevivir…”

      • s63aut

        Valoro tu intención de utilizar un lenguaje coloquial, pero en este caso se corre el riesgo de asociar nervios con enfado o con ganas de adelantar al que va delante, eso pueden ser nervios correctamente hablando, pero creo que quien más y quien menos sabe qué es la ansiedad o el estrés, ahí es donde está el problema (aunque los “nerviosos” del otro tipo también son un problema).

        Tienes razón en que a veces esperamos que el mundo sea ideal y el hecho de que no sea así nos da la sensación de falta de control, muchas veces percibo una enorme agresividad en las calles y carreteras, la gente no se molesta en facilitarte el paso, te pita por no salir a toda velocidad en un cruce, te adelanta pegándose a la parte de atrás y luego te corta el paso al regresar a la derecha, vamos, que la circulación es muy belicosa, yo intento no hacer demasiado caso, pero cansa mucho más el estar constantemente sufriendo a esa gente que el estar conduciendo pendiente de lo que deberíamos estar pendientes, es decir, del devenir normal del tráfico.

        Qué distinto sería todo si reinara un poco más de amabilidad en las carreteras, no necesariamente que todos fueran extremadamente educados, pero sí con un poco más de civismo; creo que un incremento del civismo del 20% reduciría en más de la mitad el estrés en la circulación.

        • pepserra

          asi es: aunque estemos en posesion de la verdad en RGC, existe la tendencia a enervarse por cualquier error del projimo o mala pasada y eso con el tiempo se va a amortiguando porque lo paga tu coronaria y no se solventa nada desde tu coche…
          es lo que se llama la adaptacion a un mundo cambiante y dinamico como es el trafico, adaptarse o morir…

  • escargot

    Ojalá hubiera encontrado este blog antes.

    Me lancé al tráfico con la tranquilidad de pensar (cosa absurda, ahora lo sé, pero puede que eso sea lo que me ha mantenido serena durante años) que las normas tenían sentido y que el que no las cumplía directamente era tonto. Viví en un mundo idílico durante nada menos que cinco años y curiosamente el primer susto fue culpa única y exclusivamente mía.

    Ahora veo las cosas de otro modo, claro. Y me doy cuenta de que estoy pez en todo. Pero como eso ya es un avance tampoco dramatizo.

    Cuando peor lo pasé fue hace poco más de un año. Tenía que viajar todos los viernes por la noche atravesando un puerto de montaña con dos túneles en obras, todo el conjunto señalizado a 40. Yo, cumplidora de las normas hasta cuando las considerara absurdas, iba a 40. Y una noche se apostilló al culo de mi caracol (mi coche) una furgoneta ocupada en su totalidad por cafres: todos gritando, silbando, los veía haciendo gestos soeces por el retrovisor… ya de lejos venían así. Y el conductor, un cumplidor más: luces largas, cero distancia de seguridad, eses, pitidos…

    Esto lo vi dos veces. No pensaba que fuera a tener la mala suerte de coincidir con ellos otra vez (si lo hubiera pensado habría puesto una cámara en el asiento del copiloto mirando hacia atrás para grabarlo todo y llevárselo a la Guardia Civil). A la segunda fue peor porque a la salida del último túnel intentaron echarme de mi carril y todo, pero yo estaba alerta y conseguí no salirme.

    Cuando se lo cuento a la gente no se lo cree.

  • Jon

    Me acostumbre a conducir un tipo de vehiculo generalmente pequeño
    chevrolet corsa.. Cuando entre a trabajar me pasaron una camioneta tipo
    hynday cerrada. ademas de eso la caja de cambios es bastante dura
    y a veces cuesta pasar el cambio para continuar la marcha y seguido a lo mas importante. se sumo a la ansiedad de ser nuevo en la empresa
    y tratar de hacer las cosas lo mas bien posibles. ahora le pegue un topon a la camioneta y peor me aumento la anciedad…

    algun medicamento o algo que recomiende.
    no tengo mucha practica en la conduccion, por eso no quiero equivocarme otra vez que puedo hacer.