Qué hacer en caso de que tu coche derrape en curva

Derrapaje

El derrapaje es muy espectacular en los rallyes y en las películas, pero cuando nos ocurre y no lo hemos provocado, puede ser una situación potencialmente peligrosa. Y es que muchas veces no sabemos cómo reaccionar cuando nuestro coche ha decidido cambiar de rumbo sin nuestra intervención.

Para saber qué hacer cuando tu coche derrapa en una curva, lo ideal es acudir a un curso de conducción y seguridad vial, como ya hemos hablado alguna vez. Y es que nada puede sustituir la práctica. Aún así, aplicando los consejos que te damos a continuación sabrás qué hacer si tu coche derrapa y evitar así un accidente

Cómo evitar derrapar

Derrapaje nieve

La mayoría de los derrapajes ocurren cuando uno o más neumáticos pierden adherencia. Muchas veces, es el resultado de un cambio de giro brusco, una fuerte frenada o una velocidad excesiva para las condiciones de adherencia, como una carretera mojada, sucia, con gravilla, nieve o hielo. Los coches actuales, a pesar de equipar sofisticados y eficaces sistemas de ayuda a la conducción, no pueden doblegar las leyes de la física. Entonces, a veces puede ocurrir un derrapaje.

Para evitar el derrapaje en una carretera que no está perfectamente lisa y seca lo ideal es reducir la velocidad (no podremos ir a la misma velocidad que si estuviese seca) al mismo tiempo que operamos los controles del coche (volante, acelerador, cambio) de forma suave. Frenar fuerte y girar al mismo tiempo, puede provocar un derrapaje. Hay que hacerlo todo con suavidad, con firmeza si es necesario, pero nunca bruscamente. Sin embargo, aún así, a veces no podremos evitar derrapar.

Hay dos tipos de derrapajes, independientemente de qué lo provoca. El más conocido es el en que de repente la zaga de nuestro coche nos quiere adelantar. Pero también, y a más común de lo que parece, es cuando el coche sigue recto a pesar de haber girado el volante.

Cómo recuperar un recto

recto-subviraje

Llegamos a una curva con una velocidad excesiva (mal), frenamos fuerte y giramos el volante. Sin embargo, el coche sigue recto. ¿Qué tengo que hacer? Aunque vaya en contra de nuestro instinto hay que reducir el ángulo de giro, es decir, girar menos el volante y mirar hacia donde queremos ir al mismo tiempo que aliviamos la presión sobre el freno, dejando de frenar.

En este caso, como siempre que se conduce, es muy importante mirar al punto al que queremos ir. Si miras a la cuneta mientras el coche hace un recto: acabarás en la cuneta. Si miras a tu carril donde quieres llevar el coche: irás a ese punto casi de forma natural.

El segundo caso más común de derrapaje es cuando la zaga del coche quiere pasar delante. En este caso, no se recupera la trayectoria del mismo modo en un coche de tracción delantera (o tracción integral) que en uno de tracción trasera.

Cómo recuperar un derrapaje con un coche de tracción delantera

derrapaje sobrevirador

Es fácil escribirlo, pero en caso de derrapaje es importante mantener la calma. Derrapar no significa que el accidente sea inevitable. Manteniendo la cabeza fría y aplicando estos consejos, aunque vayan en contra de nuestro instinto, podremos salir airosos de esa situación.

La solución al derrapaje es lo que se llama el “contravolante“. A veces también se habla de contravolantazo, pero tiene una connotación de brusquedad que no nos gusta. Y es que incluso en esta situación no hay que ser brusco. Rápido sí, pero nunca brusco.

En una curva a izquierdas, por ejemplo, cuando el coche gire más de lo deseado y la trasera nos quiera pasar, deberemos girar a la derecha mirando hacia donde queremos ir (para así no girar demasiado, lo cual sería igual de improductivo). La razón de girar el volante hacia el otro lado es que al perder adherencia el coche cambió de rumbo y debemos compensarlo.

Además del contravolante, no debemos levantar el pie del acelerador o frenar. Muchas veces con mantener la aceleración será suficiente para salir del paso, mientras que en otras habrá que acelerar más fuerte. Sí, va en contra de nuestro instinto, pero si levantamos el pie del acelerador perdemos fuerza motriz y provocamos un transfer de peso sobre el eje delantero, aliviando de golpe la trasera cuya energía cinética acumulada se libera de repente y arrastra todo el coche.

Cómo recuperar un derrapaje con un coche de tracción trasera

Derrapaje nieve

En el caso de un coche de tracción trasera, la regla del contravolante es la misma. Miras hacia donde quieres ir y giras el volante hacia esa dirección. La principal diferencia está en el uso del acelerador. Con el tracción delantera se mantiene o acelera para que el coche nos extraiga del derrapaje. Con un tracción trasera, será preciso levantar el pie del acelerador.

Y es que en caso de derrapaje, las ruedas motrices posteriores han dejado de tener adherencia: giran entonces demasiado de prisa, como si girasen “en vacío”. Al reducir la aceleración vuelven a tener contacto con el firme y por tanto volvemos a tener fuerza motriz para salir del derrapaje.

 

Fotos| BMW, Bosch, Porsche
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