Consejos para bajar un puerto de montaña… en bicicleta

 puerto de montana bicicletaLa circulación por tramos de montaña requiere de nuestra conducción unas exigencias particulares para salvaguardar nuestra seguridad y la de los demás. En estos casos, las bicicletas no son una excepción. Ahora bien, las necesidades y conocimientos que puede necesitar un ciclista difieren mucho a las del resto de vehículos.

Por eso y, ante el crecimiento que está experimentando el uso de la bicicleta, se hace necesario conocer la normativa para circular en carretera con las máximas garantías de seguridad. Para el caso de los tramos de montaña, y en particular el descenso de puertos, esto es aún más importante si cabe. Este tipo de circulación exige, no solo que conozcamos al detalle la norma, sino unas habilidades específicas.

La popularidad de la bicicleta está coincidiendo además con un incremento del número de fallecidos que utilizaban este medio de transporte. De ahí el desarrollo de estrategias específicas o las acciones del colectivo ciclista para concienciar y tratar de endurecer el Código Penal. La convivencia entre ciclistas y resto de conductores se torna fundamental para proteger a uno de los colectivos más vulnerables. En ese sentido, la Fundación MAPFRE lleva años potenciando los conocimientos de Educación Vial para conductores y ciclistas.

¿Qué cambia en un puerto de montaña?

El descenso de un puerto de montaña suele coincidir con un uso lúdico de la bicicleta. La diferencia fundamental con respecto a otros terrenos está en la velocidad. Los descensos pronunciados provocan que esta aumente y exige un control preciso de la misma a través de la frenada. Además, la dificultad aumenta en descensos en los que abundan las curvas. La trazada en las mismas difiere para las bicicletas con respecto a lo que tienen turismos o motos.

Por eso, los primero que se ha de tener en cuenta es mantener una posición y actitud relajadas y de concentración. Un error frecuente se deriva de la propia tensión psicológica que generan estas situaciones, lo que provoca que se adopten posturas incorrectas con brazos, tronco o piernas tensionados.

Conviene flexionar los brazos para amortiguar los posibles baches en carreteras de montaña en mal estado, relajar la posición del tronco (mantenerla lo más baja posible contribuye a mantener un centro de gravedad más bajo y tener mayor control) sobre el manillar y mantener la vista siempre al frente. Esto nos ayudará a reconocer lo que nos espera por delante y a comprender y asimilar la información necesaria para actuar de forma acorde. A través de la vista sabremos cómo es la curva antes de afrontarla.

Recuerda, no hagas un Chris Froome

puerto de montana bicicletaSi adivinamos un tramo sin curvas, no es necesario hacer un uso indiscriminado de los frenos. Este puede ocasionarnos además riesgos innecesarios. El acercamiento a una curva es el momento de gestionar de forma eficiente la frenada. Para el caso de la bicicleta, hay que establecer una armonía entre el freno trasero y el delantero, que ofrece una reducción más drástica de la velocidad. Es conveniente frenar de forma progresiva antes de la curva, decidiendo la trazada antes de acometerla.

Conviene evitar inclinar el cuerpo o posturas que desfortunadamente se han hecho populares (como esta). Son, por ejemplo, las que desarrollan los ciclistas profesionales en competiciones para ganar en aerodinámica. Llevadas a cabo por cicloturistas ponen en riesgo su seguridad y la del resto.

 ¿Se puede superar la velocidad máxima o abandonar el arcén?

Relacionado con esto, conviene conocer y cumplir de forma escrupulosa la normativa de circulación. Esta establece algunas particularidades para los ciclistas que descienden puertos de montaña. Según el Reglamento General de Circulación,

Para ciclos (1), ciclomotores de dos y tres ruedas y cuadriciclos ligeros: no deberá ser rebasada la velocidad de 45 km/h en todas las vías públicas donde se permita su circulación. No obstante, los conductores de bicicletas podrán superar dicha velocidad máxima en aquellos tramos en los que las circunstancias de la vía permitan desarrollar una velocidad superior.

El descenso de un puerto de montaña es el ejemplo perfecto en el que puede darse este caso en el que los ciclistas encuentren descensos prolongados y en los que superar la velocidad no altere a la circulación. Con todo y salvo en estos momentos, los ciclistas siempre han de respetar los límites de velocidad de la vía, así como el resto de la normativa. Otra duda que aclara la misma norma es la siguiente:

(…) Únicamente, se podrá abandonar el arcén en descensos prolongados con curva, cuando razones de seguridad lo permitan, excepto si se circula por una autovía.

Por tanto, en descensos prolongados en los que existan curvas sí se permite abandonar el arcén (pero no invadir el carril contrario). Para el resto de situaciones hay que atenerse a la regla general. Esta dice que en el caso de que no exista vía, o parte de ella que esté especialmente destinada a las ciclistas, hay que circular por el arcén de la derecha si fuera transitable o suficiente, y si no lo fuera, se utilizará la parte imprescindible de la calzada.

Otros detalles importantes

 puerto de montana bicicletaA la hora de afrontar la bajada de un puerto de montaña hay que tener en cuenta otros detalles cruciales. En áreas de montaña, la climatología puede convertirse en un factor de riesgo. Por ello, conviene evitar momentos complicados de lluvia o nieve y estar equipados para el frío de forma adecuada. Recordamos además que el uso del casco en vías interurbanas es obligatorio y un elemento de seguridad imprescindible para el descenso de un puerto de montaña.

Lo mismo ocurre con el estado de la bicicleta. Como ocurre con todos los vehículos, hay que estar al tanto de su mantenimiento. Dirección, frenos o cubiertas son elementos fundamentales que inciden de forma directa en la seguridad de un descenso en bicicleta. Portar elementos luminosos o reflectantes que mejoren la visibilidad también contribuirá a mejorar la seguridad, y más en tramos con curvas.

No podemos perder de vista, desde la perspectiva de la seguridad, el objetivo que nos lleva a circular por este tipo de carreteras con puertos de montaña. Sea ocio o transporte, no existe ninguna actitud que justifique ignorar la normativa y generar una situación de riesgo. Del mismo modo, el resto de usuarios han de ser conscientes de estas necesidades específicas que encuentran los ciclistas en el descenso de un puerto de montaña.

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