Proyecto de reforma de la Ley de Seguridad Vial: Adiós al “carácter eminentemente reeducador”

Modificación de la Ley de Seguridad Vial de 2005, donde se introdujo el Permiso por Puntos

El “carácter eminentemente reeducador” con que se nos presentó en 2005 la reforma de la Ley de Seguridad Vial para introducir el Permiso por Puntos que entraría en vigor en verano de 2006 se va esfumando poco a poco. Las últimas modificaciones que se han dado a conocer introducidas en el proyecto de reforma legal a instancias de CiU transforman un sistema de crédito construido sobre la base del civismo vial en otra cosa.

“Pórtese usted como le venga en gana, mientras pueda pasar después por caja” es el mensaje que se desprende de las nuevas apostillas a la Ley aprobadas ya por la comisión parlamentaria que trabaja el texto. Ni reproche jurídico ni reeducación vial. Volvemos a los tiempos del mercantilismo puro y duro, donde una infracción se salda con una penitencia económica y poco más. Volvemos a poder infringir las leyes a golpe de talonario, quedando las posibilidades de cada cual sometidas al bulto que le haga la cartera en el bolsillo interior de la americana.

Pero los detalles que se han conocido sobre la reforma legal no sólo se refieren al Permiso por Puntos. Hay un poco de todo, y quizá sea bueno darle un repaso a algunas de las principales cuestiones planteadas:

La grúa no retirará vehículos de la zona azul

Grúa municipal en acción

En las zonas afectadas por ORA, la grúa dejará de llevarse vehículos que hayan superado el límite horario que hayan pagado. Se entiende ahora que un vehículo estacionado sin pagar no supone un estorbo para la circulación. Esto, en sí, es un contrasentido. Me explico: Yo estoy en contra de que se me cobre un solo céntimo por dejar el coche en la calle expuesto al sol, a la lluvia y a toda suerte de descerebrados que podrán si se les antoja rayarme las puertas y destrozarme los retrovisores porque no hay nadie, repito: nadie, que les haga ver que eso está mal.

Pero las cosas, como son. Se supone que que la zona azul ayuda a evitar que la gente se apoltrone en el sitio y de esta manera se logra que todo hijo de vecino pueda disponer de ese preciado bien que es el espacio para aparcar en medio de una ultraedificada ciudad. Apostar ahora por la permanencia de los vehículos con tal de que paguen por el exceso de tiempo me parece altamente incompatible con el argumento de la necesaria movilidad que desde los ayuntamientos se ha empleado siempre para vendernos la idea de la zona azul. Como soy un poco torpe, no acabo de comprenderlo. ¿Estamos por la movilidad o simplemente por la recaudación?

Podremos estacionar en lugares peligrosos…

… y no tendremos por qué sufrir, ya que no nos retirarán puntos si aparcamos en una curva sin visibilidad, en un cambio de rasante de esos que viene por detrás un camión y se nos lleva por delante por no habernos visto, o en medio de un túnel, que como sabemos es el mejor de los lugares para estacionar un vehículo. Tampoco importará demasiado que estacionemos en medio del carril BUS, porque nadie nos quitará puntos por hacerlo por mucho que causemos un caos en la ciudad.

Uno puede comprender que no se sancione la detención por emergencia en uno de estos lugares, más que nada porque uno normalmente no elige dónde se le pincha una rueda. De hecho, la detención por emergencia demostrable nunca ha sido sancionable. Sí era sancionable, y a partir de ahora lo será sólo a efectos económicos, el capricho de estacionar en una curva para salir a coger las mejores setas de la comarca. Si vamos de excursión, lo lógico es dejar bien estacionado el vehículo y hacer piernas hasta el lugar que nos interese. Alguien me tendrá que argumentar esta medida, porque de entrada no se sostiene por ninguna parte.

Los ‘gadgets’, con cuidado

Navegador GPS

La reforma legal contempla que la programación del GPS con el vehículo en marcha tenga un coste económico de 200 euros. No se habla de ninguna modificación en el terreno de los puntos, así que habrá que entender que la vida sigue igual, que si te pillan toqueteando la pantalla y distrayéndote de la conducción, te podrás quedar sin 3 puntos. Es de cajón. Manipular un GPS se lleva unos segundos. Por mucho que objeten algunos, no es lo mismo que cambiar la emisora de la radio, cuando hoy en día eso se hace con un simple botón. Si tenemos que buscar una dirección, siempre podemos echarnos a un lado, programar lo que nos dé la gana, y luego seguir. Que yendo a sólo 50Km/h recorremos casi 14 metros por cada segundo, aunque no miremos hacia adelante.

Otros aparatos que parece que serán legales son los detectores de radar, pero esta afirmación me la guardo celosamente hasta ver el contenido real de la Ley. Más que nada porque en este país tenemos una enfermiza tendencia a confundir los avisadores, que ya son legales, con los detectores, que hasta ahora no lo son, y con los inhibidores de radar, que esos sí que seguirán prohibidos. En cualquier caso, como yo nunca he comprendido la utilidad de los radares, más allá del puro beneficio económico que reportan a las arcas de Hacienda, tampoco acabo de verle la gracia a este galimatías entre el correcaminos makinero y el coyote Navarro, enzarzados permanentemente en la disputa de ver quién localiza y neutraliza a quién. Esto es como el pez que se muerde la cola, con perdón.

Corre como nunca, que no quitan puntos

Radar

Para muestra, un botón: A partir de ahora, los excesos de velocidad detectados en las autopistas de acceso a las ciudades no supondrán pérdida de puntos hasta llegar, en el caso de las zonas limitadas a 80Km/h, a una velocidad de 130Km/h. De aquí podemos extraer algunas conclusiones algo chocantes:

1. Que “la velocidad mata” sólo cuando circulamos por autopistas lejanas a la ciudad. Es una extraña propiedad que por lo visto tienen las leyes de la Física y que ni siquiera mi compañero Jaume está en condiciones de explicarnos.

2. Que en los accesos a las ciudades, cuando de veras hay congestión, y contrariamente a lo que se creía, lo suyo es circular más rápido de la cuenta para así favorecer la fluidez.

3. Que el que la tenga más larg tenga más billetes en la cartera es el que puede correr más, independientemente de cuáles sean sus habilidades al volante y sus actitudes hacia la seguridad vial de los que le rodean. Total, como ya no quitan puntos…

Josep Pérez Moya, Director del Servei Català de Trànsit

Sobre esto último, hay que matizar algo. Las medidas han sido introducidas a instancias de CiU, coalición de partidos que, si bien se ha caracterizado por su activa presencia en el ámbito de la Seguridad Vial con Jordi Jané a la cabeza, mora en la oposición de muy mala gana desde hace ya dos legislaturas, de forma que no es difícil interpretar este pliego de reformas como un gol por la escuadra al equipo de gobierno catalán y, de paso, al ejecutivo de Rodríguez Zapatero.

Esta mañana el Director del Servei Català de Trànsit, Josep Pérez Moya, respondía en TV3 y como buenamente podía a un intenso interrogatorio que ha evidenciado un par de cosas: que le ha caído encima un muerto de proporciones bíblicas en forma de contradicciones con lo que se puso en práctica hace cuatro días, y que la unanimidad con que se han aprobado las enmiendas responde más a un carácter conciliador que a otra cosa aunque él de buena gana no se habría subido al carro de algunas de las medidas anunciadas. Al final, aseguraba el titular catalán de tráfico, se agiliza el trámite para que el infractor conozca antes las consecuencias de sus actos al volante y eso ya es una mejora. De hecho, el pronto pago se premiará con un 50% de deducción del importe de la sanción. Pronto pago… Un término de lo más mercantil, ¿verdad?

No sé si me ha convencido, porque al hablar titubeaba un poco, pero le doy cierto crédito a este hombre porque me cae bien, confieso. Aún así, ha habido unas palabras de Pérez Moya que las he marcado en fosforito para la posteridad:

“La Ley genera un registro de infractores. Cuando usted acumula sanciones graves o muy graves, todo esto después tiene repercusiones: incrementa la cuantía de la sanción. Es decir, uno no podrá alegremente ir por encima de la velocidad de forma reiterada, “y no pasa nada porque sólo con dinero lo soluciono”. No, no. Se le incrementará por dos y hasta por tres la cuantía de la sanción e incluso la inmovilización del vehículo.”

Y ahora lo traduzco de verdad, y no sólo del catalán al castellano. Que dice Pérez Moya que teniendo billetes en la cartera y a un cabeza de turco como titular del vehículo, ancha es Castilla. Y largas, las autopistas de acceso a las ciudades. Para más inri, desaparece la pérdida de puntos por conducción negligente ya que este supuesto, dicen, resulta “ambiguo y puede llevar a confusión”. Pues nada. Luego, si un carcamal de 70 años empotra con su viagroso X5 a una chavalilla que viaje a bordo de un modesto Seat Arosa, veremos qué pasa.

¿Llegará el fin del “Por favor, enséñeme la documentación”?

Centro de datos

Va una nota positiva para contrarrestar todo lo anterior. Al parecer hemos acabado ya con los tiempos de Miguel Strogoff. Si se cumple lo anunciado, no será necesario llevar en la guantera, cual alforja del correo del Zar, permisos ni salvoconductos originales que nos autoricen a vagar por los caminos y carreteras del País. Será únicamente necesario que los tengamos en regla, pero se supone que ante un requerimiento policial las redes telemáticas se encargarán de soportar toda esa información que apenas cabe en algunas guanteras (y en las motos, ya ni te cuento). De todas formas, antes de brindar matizo que Pérez Moya ha desmentido este punto en la misma entrevista. Habrá que ver qué sucede con todo este asunto.

Relacionado con esto de la documentación, alguna mente semilúcida ha ideado una manera de saber si el vehículo está o no al corriente del pago del seguro. Al final, ni código de barras en la matrícula ni adhesivo enganchado en el parabrisas. Al pasar la ITV tendremos que enseñar el recibo del seguro y de esta forma se garantizará que todo el mundo circula con cobertura. Lo que no sabemos en quién garantiza que se asegure un vehículo exento de pasar la ITV o qué ocurrirá entre el 4º y el 6º año de vida de un turismo, es decir entre inspección e inspección. Pero supongo que Scarlett O’Hara, la musa que inspira la normativa de tráfico de nuestro país, recurrirá una vez más a su consabida fórmula, que tantos éxitos le ha procurado: “Eso, ya lo pensaré mañana”.

Pues nada, en la próxima reforma de la reforma hablamos.

Foto | Josep Camós, JMerelo, Garmin, SCalleja, TV3, JakesDad

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