Principios del comportamiento vial (y 4): la responsabilidad

vuelco120

Recordad que habíamos dicho que el hecho de conocer y cumplir las normas es la garantía fundamental para la seguridad de todos los que compartimos el mismo escenario vial cuando hablábamos de la confianza; después, vimos la previsión, o lo que es lo mismo, anticiparse a cualquier obstáculo o situación que pueda sorprendernos sin alterar nuestra capacidad de actuación para evitar cualquier incidente vial y por último, tener la seguridad, es decir, la concentración necesaria de nuestras facultades físicas y psíquicas para un correcto dominio de las actividades que requiere la conducción y así dar la respuesta adecuada.

Pues bien, hoy, terminamos esta serie de artículos sobre los principios del comportamiento vial que nos afectan a todos, especialmente a conductores y peatones, dentro del fenómeno del tráfico con la responsabilidad. De esta forma sabremos diferenciar los cuatro principios unidos a su vez por un denominador común: la conducta al volante.

La conducción es una tarea de responsabilidad

paso de peatones

La sociedad nos otorga la convicción de que cuando nos subimos a un vehículo o cuando circulamos como peatones todos somos responsables de nuestros actos. Cuando se toman decisiones erróneas o cuando nos comportamos de manera irresponsable en el ámbito vial se rompe la seguridad en la circulación. (Programa de intervención, sensibilización y reeducación vial)

El principio de responsabilidad se basa en el cumplimiento por parte de conductores y peatones de la normativa existente, evitando ser un peligro u obstáculo a los demás usuarios de la vía, con un comportamiento adecuado en cada momento y asumiendo las consecuencias de sus propios actos. El aspirante a conductor debe formarse debidamente para asumir que el hecho de conducir y después circular con el vehículo es una tarea de responsabilidad,

De hecho, la responsabilidad en la conducción viene recogida en el Reglamento General de Conductores, al referirse a la expedición de los permisos de conducir, incluyendo las antiguas licencias de conducción, así como los deberes de los titulares de los distintos tipos de autorizaciones para conducir.

Por tanto, este principio de responsabilidad ha de hacernos reflexionar sobre la especial relevancia que tiene el factor humano en la explicación no sólo de cualquier siniestro vial que ocurra, sino de todo el fenómeno del tráfico. Además, añado que más allá del principio de responsabilidad, y que vimos con ejemplos cuando hablábamos de la respuesta adecuada, el elemento humano es capaz de prever y afrontar con éxito muchas circunstancias.

Cuando la actitud y aptitud se mezcla en la formación vial

prácticas con moto

1. El titular de un permiso o de una licencia de conducción, así como de cualquier otra autorización o documento que habilite para conducir, deberá hacerlo con sujeción a las menciones, adaptaciones, restricciones y otras limitaciones respecto de las personas, vehículos o de circulación que, en su caso, figuren en el permiso o licencia de conducción…
2. El conductor de un vehículo queda obligado a estar en posesión y llevar consigo su permiso o licencia de conducción, así como cualquier otro documento o autorización que, de acuerdo con la normativa vigente, necesite para poder conducir. Estos documentos deberán ser válidos, estar vigentes y se deberán exhibir ante los agentes de la autoridad que lo soliciten. (Artículo 3 del Reglamento General de Conductores)

Es importante, pues, generar y transmitir un sentimiento auténtico de responsabilidad personal, donde la identificación del riesgo vial tiene que ser prioritaria y presumible. A su vez nuestra responsabilidad como conductores ha de hacernos conscientes de que la clave para lograr una mayor seguridad en la circulación está en nuestras propias manos la mayoría de la veces, tengamos o no experiencia, porque lo que vale es asumir el rol de conductor desde el principio, desde cuando nos dan carta blanca para conducir con independencia de quien pueda considerarse en último término responsable del riesgo o incidente que con ocasión del tráfico se ha originado.

Por otro lado sería conveniente, hacer comprender a nuestros legisladores y a su vez hacer llegar a la sociedad, que para obtener un permiso de conducir, desde los conocimientos que se adquieren tras obtener el permiso de ciclomotor hasta un permiso profesional, el aspirante debe recibir una enseñanza específica y sin olvidar las clases teóricas necesarias relacionadas con las actitudes y aptitudes, para que pueda llegar a comprender, interiorizar y hacerse suya, la práctica de la responsabilidad en la conducción.

¿Por qué la formación vial no contempla la posibilidad de dar el curso de recuperación de puntos a los aspirantes al permiso de conducir de la clase B, por ejemplo? ¿Habrá que empezar por la formación adecuada sobre las actitudes y comportamientos en la conducción a los principiantes? En definitiva, todo es cuestión de confianza, previsión, seguridad… pero sobre todo de responsabilidad, de nuestra capacidad para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente.

En Circula seguro | Principios del comportamiento vial: 
 
  • escargot

    ¿Cuál es el programa de los cursos de recuperación de puntos?

  • capreolus

    El contenido viene en el Anexo III, página 25792, de esa Ley

    • capreolus
    • capreolus

      Diez días más tarde el Mº Interior publicó la orden INT/2596/2005, de 28 de julio, por la que se regulan los cursos de sensibilización y reeducación vial.
      No se si podrá ver este enlace:
      http://noticias.juridicas.com/base_datos/Admin/o25

      Si no puedes verlo. Pones en tu buscador: orden INT/2596/2005, de 28 de julio noticiasjurídicas y te saldrá. Esta dirección (noticias jurídicas), que utilizo mucho, te ponen los textos actualizados con lo cual te ahorras ver las modificaciones a posteriori.

      Pues bien, si ves la parte común y específica de las dos modalidades de cursos (de recuperación total y parcial) podrás ver la diferencia que existe con el manual básico del conductor (aspirante al permiso de conducir de la clase B). Si a esto añadimos de que, hoy por hoy, no existe una teoría obligatoria en los centros de formación (autoescuelas), digamos que l@s alumn@s conocerán esta formación cuando tengan comportamientos reiteradamente infractores, pero no antes.

      • escargot

        Tampoco me va ese enlace. El otro sí, vaya lista farragosa.

        Probaré lo que me has dicho.

  • Como bien se dice, la ignorancia es atrevida. ¿Puede ser responsable alguien que no conoce a fondo una actividad, conducir en este caso? ¿Puede hacer su ignorancia que su capacidad de responsabilizarse se vea alterada?

    Mi teoría siempre fue muy clara, formando a los mejores conductores siempre veremos circular a los más responsables. Creo que nunca y tal vez menos ahora se ha expedido el permiso exclusivamente a los mejores conductores. Si el mismo porcentaje de población que es apto para conducir un vehículo lo fuera para pilotar un avión comercial me parece que pocos optaríamos por volar para ir de viaje.

    • escargot

      Es que aquí conducir… pues ya lo sabes, es un derecho inalienable pero no una responsabilidad. Cómo vas a decirle al niñato de turno que no, que para llevar el coche de papá tiene que saber lo que implica eso de conducir.

      Y también hay gente que conduce con desgana. “no me gusta nada conducir”, te dicen. Pero lo hacen. También tienen la opción de quedarse a vivir donde trabajan pero eso no, ¿eh? Eso sí que no.

      • No sé en tu coche, pero en el mío hay cuatro asientos más que no llevan volante. Mis hijos los usan sin más. Me imagino que eso mismo podemos hacer si como dices la conducción es para nosotros algo desagradable, tedioso, sin interés o que nos da pánico. Si cuidasen niños y mayores con la misma vocación que algunos conducen estaríamos apañados.

        Para conducir te tiene que interesar y gustar mucho el asunto, si no es mejor buscar alternativas.

        Saludos.

        • escargot

          Aquí ya entramos en el apasionante mundo de las ruedas, donde para ir a currar se junta un grupo de gente. Si todos conducen pues mira, hay menos cabreos porque todos hacen lo mismo. Si hay peatones ya empieza el resto que por qué ése no conduce, el peatón que si le parece que tiene que pagar demasiado, el conductor que si hay que tener en cuenta todos los gastos del coche y sigue siendo poco lo que se le pide al peatón. Y es curioso que los que se quejan de los motivos por los que los peatones no conducen son los que dicen que a ellos no les gusta conducir. El año pasado estaba en una rueda en la que a unos cuantos nos volvía locos la conducción… nosotros no nos quejábamos nunca de por qué los dos peatones que teníamos no conducían. Pero había una que decía que no le gustaba conducir y de vez en cuando soltaba cada una…

          Una cosa que oyes mucho es que para trabajar en esto (soy profe) necesitas el carnet. Por eso me lo saqué, antes no tenía interés en el tema pero resulta que me encantó. Pero ahora no tengo tan claro que sea imprescindible. Muy útil sí, pero vamos… hace unos años tuve una compañera que tenía que hacer una itinerancia y no tenía carnet. Contrató a un taxista. Pero cuando una plaza es itinerante o compartida te lo pone (puede haber sorpresas, pero a mí por lo menos no me ha pasado nunca).

          También tuve otra compañera que tenía carnet pero como estaba de alquiler decía que por eso lo mismo le daba irse al pueblo que fuera. Si estás con hipoteca o tienes cerca la casa de un familiar, te sale mejor la rueda que otro alquiler. Pero si no…

          El caso, que me estoy yendo del tema, es que en una situación así hay gente que opta por no conducir. Y a cambio de eso paga. Pero los demás se turnan.

          Hace unos años tenía una compañera a la que no le gustaba nada conducir, decía que a ver cuándo la mandaban al lado de casa para vender el coche. Un día tuvo una avería y se quedó tirada… y encima decía que a ella es que no le gustaba conducir. Yo también me he quedado tirada y me he tenido que aguantar, hasta para Alonso quedarse tirado es una putada. Bueno, pues esta compañera es la que me ha deleitado con la maniobra más temeraria que he visto en mi vida: yendo detrás de un tráiler decidió adelantar, no veía nada… y cuando se dio cuenta eran cuatro tráilers (no camiones, tráilers) uno pegado al otro y ya no tenía más opción que adelantarlos a los cuatro. Suerte que no venía nadie de frente. En cambio, mis compañeros los de los autos locos y yo, si no lo veíamos claro, nos quedábamos detrás.

          Conducir sin implicarse es un peligro.