¿Primera preparada y embrague pisado, o punto muerto?

Disco de embrague

De los productores de Arrancar con el embrague pisado, ¿sí o no?, aquí llega una nueva entrega sobre la vida y milagros del embrague, y mira que da juego este elemento de la transmisión… Todo viene por una duda que planteó escargot días atrás, pero me consta que es común entre conductores. ¿Pasa algo por mantener el vehículo detenido con una marcha preparada y el embrague pisado?

Respuesta breve: sí que pasa, especialmente si la detención es prolongada.

Respuesta no tan breve: hoy vamos a recordar un poco qué es un embrague, cómo actúa y qué significa eso de mantener el embrague pisado en un semáforo, y lo veremos a un nivel básico, porque ni este es el lugar para profundizar en el asunto ni tampoco es que yo dé para mucho más.

De entrada, definimos de forma pragmática el embrague como un separador formado por dos platos, uno de ellos conectado a la salida del motor (llamado “volante de inercia” o “volante motor”) y el otro (llamado “prensa”), que actúa como elemento móvil. Este separador transmite o no el movimiento del motor a la caja de cambios (las marchas) y, de ahí, al resto de la transmisión hasta llegar a las ruedas. Cuando mantenemos el pedal pisado, desconectamos esta conexión. Cuando levantamos el pie izquierdo, conectamos ambos platos, transmitiendo movimiento del motor a la caja de cambios.

Transmisión

Como el volante motor y la prensa se unen y se separan mientras van girando, entre medias va montado un disco de fricción que asegura que los dos platos no patinen sino que se agarren y así pase el movimiento del motor a la caja de cambios sin apenas pérdidas. Este disco está forrado con un material que es especialmente resistente al desgaste y al calor, pero no es inmortal sino que tiene una vida útil que dependerá en gran medida del uso que le demos.

De hecho, cuando oímos que alguien “quema embrague”, lo que está haciendo es forzar las prestaciones del disco de fricción hasta calcinarlo, que todo en la vida tiene un límite y si bien el disco de fricción está preparado para friccionar (como su propio nombre indica), si lo sometemos a un desgaste mayor del normal su vida útil se acortará en igual medida.

Parecería lógico pensar que si uno mantiene el pedal del embrague pisado al máximo, la desconexión entre el volante motor y la prensa sería completa, ¿verdad? Bien, la práctica nos dice que esto no siempre es así, de un lado porque hay embragues que aún con el pedal pisado a fondo mantienen una mínima fricción que va desgastando el disco, y del otro, porque después de todo los conductores solemos ser humanos, y como tales erramos.

Semáforo en rojo

Esto quiere decir que, al estar detenidos en un semáforo, sin darnos cuenta podemos estar relajando nuestra pierna y, con ella, la fuerza que aplicamos sobre el pedal del embrague, de modo que este empezaría a friccionar, aunque fuera de manera apenas perceptible, y esto llevaría al disco a un desgaste mayor de lo normal.

Por otra parte, mientras apretamos el pedal del embrague estamos tensando el muelle que permite que la prensa se una al volante motor cuando levantamos el pie. ¿Que necesidad hay de castigar este elemento? Y finalmente, cuando apretamos el pedal del embrague hay una serie de empujadores que llevan la posición del pedal hasta la prensa del embrague para permitir su desplazamiento. Lo mismo: ¿qué necesidad hay de castigar ese otro elemento?

Para resumir un poco lo dicho y dando una respuesta final a la duda de escargot, punto muerto, si la detención es prolongada, y primera preparada y a embrague pisado, cuando se trata de una detención momentánea debida a una señal de stop o a un ceda el paso, por ejemplo, ya que así estamos listos para reanudar la marcha en cuanto sea posible.

Y ahora que ya he dado una respuesta no tan breve, voy a abreviarla aún más con una frase breve pero contundente: En el coche, cuando hay que pisar un pedal, se pisa; pero nunca por vicio. Y eso vale para los tres.