¿Por qué?

Ruben Grandio

Escribo estas líneas desde la resignación y el encabronamiento. Este pasado viernes, un compañero de esta casa y mío en Moto22 fallecía en accidente de tráfico cuando tranquilamente se dirigía hacia su casa después de terminar su jornada laboral. En unos instantes se segó por completo la vida de un chaval de 25 años que disfrutaba en esos momentos de su pasión, de nuestra pasión, de las motos.

No os penséis que iba rápido, ni mucho menos. Por una vez, tanto los testigos como el informe de la Guardia Civil constataba que circulaba a la velocidad correcta . Y aunque llevase toda su atención puesta en la carretera, no podía pensar que un conductor se incorporaría a la carretera de forma antirreglamentaria. En un intento por evitar el accidente, se fue al suelo con la mala suerte de ir a parar al carril contrario donde otro conductor, que también circulaba correctamente, no podía hacer nada por evitar el atropello.

Precisamente ahora que la DGT apuesta por campañas de sensibilización para/con las motos, la gente continúa haciendo mutis por el foro. No quiero ni mucho menos echar toda mi furia hacia el conductor que realizó la maniobra que acabó con la vida de nuestro compañero, pero si lo desearía hacer contra nuestros políticos, aquellos que hacen las leyes.

¿Por qué se tacha de criminal, como poco, a alguien que circula por autopista a las 4 de la mañana y se salta el límite de velocidad, pero sin embargo, no se tomen medidas contra alguien que ha causado una muerte en la carretera? ¿Por qué yo soy un asesino por ir a 140 a esas horas en una carretera desierta sin poner en peligro a nadie? ¿Por qué a los ojos de la sociedad se me debería recluir poco más que en una celda por haber cometido semejante barbarie? Y sin embargo, ¿Por qué a aquel que provoca el accidente, y que como en este caso no existe colisión pero si muerte, no se le sanciona?

El asesino se irá de rositas. Porque si das positivo en el control de alcoholemia, se te retira el carnet, se te puede acusar de homicidio involuntario… o también, te puedes ir a tu casa y mañana volver a circular tan tranquilo. Repito que no es mi intención cargar contra nadie, todo esto lo digo pensando en todos los accidentes parecidos a este que han ocurrido. Pero es que a esta gente, se le debería sancionar muy duramente, algo que no se está haciendo.

Ruben Grandio y Noriyuki Haga

A continuación, reproduzco lo que escribió Arturo Perez Reverte titulado Por 3 Cochinos Minutos, en uno de sus artículos de Patente de Corso. Haré mías sus palabras para este momento.

A ver si consigo que me leas con atención, Fulano o como te llames. Porque hace poco me mataste a un amigo. Y digo amigo, porque lo era. De verdad. No le había visto la cara nunca, pero eso no importa. Lo era, repito. Leía mis libros, y también esta página cada semana. Tenía 28 años, era bien parecido, deportista, corría diez kilómetros cada día. Buena pinta, sano y fuerte. Además era un tipo noble, sencillo, derecho, con sentido del honor como los de antes, con palabra, apretón de manos franco, y todo eso. Con sentido del humor, además, lo que era un regalo, un don de la existencia para quienes estaban con él. Había aprendido a disfrutar de la vida con dignidad y con decencia. Hay gente que vive noventa tacos de almanaque y nunca llega a ser tan sabia y lúcida como lo era él. Amaba el mar, como yo. Tenía una familia, una novia, unos amigos. Tenía una perra que ahora lo busca con ojos leales y tristes, moviendo el rabo esperanzada cada vez que alguien roza la puerta. Tenía un futuro. Si tú se lo hubieras permitido, habría llegado a ser un tipo de esos que hacen el mundo soportable, en vez de una cloaca sucia y oscura, a merced de irresponsables como tú.

También tenía una moto, aunque no era uno de los que van haciendo el cimbel como suicidas prematuros. Aquella mañana circulaba despacio, cerca de la playa, con el casco puesto y guardando las precauciones adecuadas. Y ése fue el momento que elegiste, maldita sea tu estampa, para salir con el coche de la gasolinera a toda velocidad, saltándote tres carriles antes de girar en dirección prohibida, a fin de ahorrarte los cien metros hasta el siguiente cambio de sentido. Llevabas a tu mujer y a tu hijo en el coche, y aun así hiciste esa pirula. Te jugaste tu vida y la de ellos por ganar tres minutos, y arrancaste de cuajo la de otro. Le diste de lleno, clac. Moto y motorista a tomar por saco. Doce días en coma, luchando entre la vida y la muerte. Y luego, ya sabes. Como esos aparatitos de las películas: la línea recta en el monitor. Piiiii. Pero no era una película, sino la vida de un joven lleno de sueños y esperanzas. Por usar un lenguaje de cine y que lo entiendas, cretino: cuando matas a alguien le quitas todo lo que tiene y todo lo que podría llegar a tener.

Por supuesto, ahora estás en la calle, tan campante. Los miserables como tú no van a la cárcel. Ignoro exactamente qué te cayó, si es que fue algo además de tres meses sin permiso de conducir. Si la gentuza de tu calaña fuera al talego cada vez que despacha a alguien, las cárceles iban a parecer el camarote de los hermanos Marx. No hay más que veros pasar al volante, inconscientes, letales, a toda leche, creyéndoos inmortales. Seguros, como fue tu caso, de que si alguien palma, será otro. Así que imagino que a estas alturas ya estarás conduciendo de nuevo, como si nada. Los jueces son comprensivos en esto, por lo general; y en cierta forma toco madera, porque la vida da muchas vueltas y nunca se sabe. Ignoro si un día seré yo quien tenga que verse ante un juez. Pero tales son las contradicciones de la vida. Además, lo mío es sólo una hipótesis: no suelo ahorrarme esos cien metros hasta el cambio de sentido, ni me salto los carriles de tres en tres, ni circulo como un majara. Lo tuyo es una realidad: estoy hablando de ti y de tu caso. No tengo toda la información, pero sí la sospecha de que, en vez de prohibirte conducir durante el resto de tu vida, o mandarte un año a trabajar, por ejemplo, al hospital de tetrapléjicos de Toledo, ayudando a gente a la que otros como tú jodieron la vida, supongo que la Justicia, benévola, habrá permitido que te redimas con el pago de una multa. Es lo que suele. Y ahora ni remordimientos tienes, ¿verdad? Parece mentira la capacidad de supervivencia y egoísmo del ser humano. Cómo nos convencemos a nosotros mismos de que la mala suerte, el destino, etcétera, tuvieron la culpa. Al final siempre resultamos asquerosamente inocentes. De todo. Y quién te ha visto y quién te ve. Quién reconocería ahora en ti al lloroso mierdecilla que se justificaba ante los guardias, desolado, frente al cuerpo tirado en el suelo, aquel día de la gasolinera. Pasa el tiempo, y nos justificamos, y si los dolores propios terminan diluyéndose en el recuerdo, para qué decir de los dolores ajenos.

Por eso escribo hoy esta página. Para recordártelo. Para contar que me arrebataste a un amigo al que nunca llegué a conocer. Para decirte que ojalá revientes. Cabrón.

Artículo extraído de | XL Semanal
Fotos | Epifumi

  • Recupero unas palabras de Mikel Bort referidas a su hermano muerto en la carretera y pronunciadas en una de sus charlas. Las imágenes se emitieron íntegramente el jueves pasado en el espacio de Telecinco Diario de…:

    Realmente el vacío que uno siente cuando le ha pasado esto es muy enorme, es grande. Todos vosotros tenéis esas fotos guardadas, ¿verdad? De los amigos, de fiesta, de la comunión, de no sé qué… Y eso, cuando pasa un accidente… se va.

    Se me saltan las lágrimas cada vez que lo escucho.

  • :’-(

  • por desgracia, cada vez tengo menos ganas de coger la moto. el otro día en moto 22 no pude ni escribir nada, no me salía nada.

    Yo cojo poco la moto por que yo también me he encontrado con algún conductor (conductora en mi caso) que me mandó literalmente al carajo.

    Era una mañana de junio, casualmente el día anterior había aprobado el teórico del A, y yo iba plácidamente al trabajo con mi CBR125, y, precabido yo, aunque hacía calor ya por esa época, siempre iba con mi chaqueta y mis guantes (menos mal). Pues iba a unos 30 km/h, por una avenida de 2 carriles, por el carril derecho, y había un vehículo circulando por el izquierdo. Cuando este vehículo se encontró con otros aparcados en ese carril izquierdo, de buenas a primeras cambió de carril sin señalizar, sin mirar y bruscamente, y, en ese carril, estaba yo con mi CBR125. Lógicamente adivinaréis donde acabé, pero es que caí a escasos centímetros de un bordillo y en un stop de coches que venían de otra calle, donde otro coche casi me atropella.

    No contenta con esto, la conductora declaró que yo venía de esa calle y que me había saltado el stop. Si ya os digo, los motoristas somos muy malos y vamos siempre saltándonos las normas…

    Tuve que posponer 15 días las prácticas del A, y con la moto grande ya comprada, desde entonces no he vuelto a ir igual con la moto, por que no es lo mismo caerte por que has ido pasado o por que has hecho el gamba, que el que otro conductor te tire de la moto, eso no depende de ti, y se que en cualquier momento puede pasar. Yo tuve suerte y gracias a mis protecciones y a que la caida no fue mala, estoy aqui contándolo, pero yo ya no disfruto como antes de la moto, me han fastidiado el disfrute de mi moto grande, que tanto tiempo llevaba queriendo tener, pero además cada vez que leo algo como este post, tengo menos ganas de volver a cogerla, por que si ya con el coche a diario te hacen jugarretas de todo tipo, de las que puedes salir más o menos ileso, con la moto no suele haber segundas oportunidades.

    Esa es mi reflexión. Un saludo y ánimos a todos, compañeros.

  • Yo aún tengo mi carnet A sin estrenar…y es que leyendo cosas como éstas se te quitan las ganas. En mi caso fué un amigo el que tuvo el accidente dos días antes de que yo me examinara. Salvó el pellejo pero perdió una pierna al ser atropellado por otro coche. Me presenté al exámen porque me decían que si no me iba a arrepentir. Seguramente tienen razón, pero de momento sigo sin haber cambiado mi moto de 50…
    Mi pésame.

  • lo peor de todo no es q un conductor realice una maniobra mal, o 100 conductores. sino q las autoridades q deberian de tomar las medidas no las toman, por q como bien decis nos todan como criminales. he visto varios accidentes de trafico, y he perdido a varios amigos, por desgracia, y lo primero q dice la gente” seguro q iba como un loco” joder, dar una puta oportunidad al motorista. me parece lamentable.
    por otro lado, tampoco rechaceis a la moto, yo he tenio un pequeño percance, gracias a dios, y cada vez q subo en ella subo con mas ilusion, por q disfruto encima de ella y nadie me va a quitar eso, salvo q me quiten la vida. y espero q no sea de esta manera.

  • Sam

    Una verdadera lástima…

    Ánimo a todos!