Comprar un neumático de segunda mano, ¿por qué?

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El fenómeno del mercado de segunda mano está en claro crecimiento gracias (o por desgracia) a esta época de crisis económica. En algunos sectores se mueve mucho género y las compras tienen sentido, pero en otros claramente no. Por ejemplo, en el sector de los neumáticos. Comprar un neumático de segunda mano supondrá un ahorro económico al instante de la compra, pero no será ni la solución, ni un ahorro a largo plazo, y mucho menos una garantía de seguridad al volante: es una mala idea.

Las razones son múltiples, aunque la principal es que no existe en España una regulación competente de los neumáticos de segunda mano. Es decir, no existe un organismo que se preocupe de garantizar la seguridad e integridad de los neumáticos de segunda mano, de forma que lleguen al cliente con la mayor garantía en ambos sentidos. Y eso significa que si sumamos a la ecuación que muchas veces no sabemos de dónde procede el neumático, y cómo la edad del mismo determina el grado de deterioro en sus propiedades, tenemos el cóctel perfecto para tener un susto de importancia.

Actualización 04/07/2013: Como bien me señalaron vía Twitter, el dato de que el 73% de los neumáticos de segunda mano se venden en talleres es falso. Las ventas de neumáticos nuevos son el 73% de las ventas de neumáticos, y el 27% son de segunda mano, en los talleres que los venden. La estimación del mercado de segunda mano, con todas las dificultades que conlleva, están alrededor del 7% del total del mercado total del neumático. Esperamos que el asunto quede más claro y pedimos disculpas a quien pueda haberse sentido ofendido o perjudicado. La información actualizada es cortesía de Michelin y Fesvial.

Más neumático de segunda mano en las carreteras

Desde 2009, el saldo de importaciones de este tipo de neumáticos supera el 51%. En los talleres, suponen el 73% de las ventas de neumáticos. ¿Cómo es posible? La razón la dimos al inicio: la crisis. Ante una crisis económica todos tendemos a recortar gastos, pero ocurre que no es lo mismo dejar de adquirir productos que no son de primera necesidad, que poner nuestra seguridad en manos de un neumático que puede presentar desgaste, envejecimiento o deformaciones no visibles, y que evidentemente van a perjudicar la seguridad cuando circulemos.

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Más de un millón de neumáticos de segunda mano en circulación es el saldo actual en nuestras carreteras. A falta de la normativa y de los tests preceptivos que aseguren que ese producto reúne todas las garantías de seguridad, la opción más sensata es no escatimar en el gasto que supone reponer los neumáticos del coche. Primero, porque un neumático nuevo y en prefecto estado de mantenimiento nos hace ir más seguros, y segundo porque consumiremos menos combustible y nos durarán más (lógicamente).

La seguridad debe ser lo primero cuando pensamos en cambiar los neumáticos. Poder reaccionar ante un imprevisto y que el coche se mantenga estable sobre el asfalto, poder reducir la distancia de frenado sobre asfalto mojado, o cualquier condición, conservar toda la capacidad de tracción para cualquier necesidad, es básico para mantenerse seguros. La diferencia de coste de un neumático de segunda mano con respecto a uno nuevo nos puede parecer atractiva, pero ¿comprarías un cinturón de seguridad de segunda mano? ¿O un casco para moto?

“Un neumático en buen estado nos puede salvar la vida”, como dice el portavoz del Consorcio del Caucho, José Luis Rodríguez. Ese es el resumen. Un neumático de segunda mano no tiene por qué estar en mal estado, cierto, pero no existe ninguna garantía al respecto y, un servidor al menos, no se fía. Y es que por mucho que visualmente el neumático parezca en buenas condiciones, ¿qué sabemos del estado del compuesto? ¿Del desgaste por envejecimiento? ¿De las “lesiones” internas que no podemos apreciar in situ?

Según datos de la DGT, tres de cada cuatro accidentes con víctimas ocurridos en las carreteras españolas durante los últimos años se producen por utilizar neumáticos de segunda mano. Imagino que se refieren a los accidentes cuya causa es el estado de los neumáticos, ojo, ya que ese extremo no se aclara y creo que convendría haberlo hecho. [Actualización 04/07/2013: La frase correcta es que “3 de cada 4 accidentes con víctimas debidos a fallos en el vehículo están relacionados con los neumáticos”. Los accidentes debido a fallos en el vehículo suponen entre el 1% y el 2% del total (o incluso menos)]. Rodríguez apostilla que la razón del aumento del mercado de segunda mano es que “damos más importancia al valor residual de nuestro vehículo que al de nuestra propia seguridad en muchas ocasiones”.

El dinero es el dinero, pero al menos esperamos que desde aquí hayamos podido aclarar las dudas a quien se plantee invertir en neumáticos de segunda mano: es mejor dejar la segunda manos para otras cosas que no deban ser garantía de nuestra seguridad.