Por la noche, cuanta menos luz, mejor

Conduccion nocturna

Tranquilos, no os habéis vuelto locos. El título es el correcto, porque no me refiero al alumbrado exterior del coche, sino del interior. A medida que transcurren los años, la cantidad de elementos luminosos dentro del habitáculo va en aumento y con ello, disminuye nuestra capacidad para percibir lo que ocurre fuera del coche.

Antiguamente, los coches contaban con una iluminación simple en el tablero de mandos y algunos, como mucho en el techo. Poco a poco, los botones retroiluminados, las luces de lectura de mapas, parasoles con luz de cortesía, pantallas de climatización, pantallas de radio/CD/MP3, móviles y navegadores convierten el interior en un árbol de navidad.

El problema surge cuando llevamos todos los dispositivos conectados circulando por la noche. Toda esa luz emitida, a una distancia tan cercana, provoca la contracción de nuestras pupilas, evitando que podamos ver correctamente precisamente cuando es más necesaria.

Conduccion nocturna

¿Cómo evitarlo? La verdad es que es bastante sencillo. Ahora mismo, prácticamente todos los coches disponen de un botón giratorio o pulsante para disminuir la intensidad del cuadro de mandos. Probadlo a hacer en una carretera completamente oscura y veréis como mejora vuestra percepción visual. No veréis como los gatos, pero casi.

Llevar el navegador conectado en recorridos habituales también es una tontería que sólo nos pone en peligro. Mejor llevarlo apagado y si lo necesitamos, hacerse con uno que disponga de modo nocturno, en el que los colores son mucho más oscuros y apenas molestan.

Y si además, podemos apagar alguna de las pantallas de climatización o radio, mucho mejor todavía. Por supuesto, ni se os ocurra circular con las luces del techo encendidas, y si nuestro acompañante necesita ver algo, que utilice la luz de lectura de mapas, ya que está pensado para no molestar al conductor.

Fotos | Kyle May, Alancleaver_2000