Por el bien de todos, recuperemos la señal de stop

Stop

La señal de stop tiene otro nombre, menos sonoro pero mucho más descriptivo. Se llama “detención obligatoria”. Eso significa que, cuando un conductor llega con su vehículo a un cruce regulado con una señal o marca de stop, debe detenerse completamente, mirar si viene alguien por alguno de los dos sentidos de la calle que cruza y en caso negativo pasar.

¿Cuál es el comportamiento habitual de buena parte de los conductores? Llegar hasta la señal o la marca de stop y, sobre la marcha, mirar a ojo de buen cubero si viene alguien y pasar. O pasar y luego mirar. O pasar sin mirar. Total, ya se parará el que venga por la calle que cruza, que yo tengo prisa.

Es lo que ocurre cuando el seguimiento de una norma se relaja. Se comienza haciendo un stop “de los de verdad”, dejando el vehículo totalmente quieto antes de la marca vial o antes del cruce si desde la marca no hay suficiente visibilidad. Tiempo después, el conductor comienza a olvidar eso de dejar el vehículo totalmente quieto, y pasa de largo como si el stop fuera un ceda el paso, eso sí, echándole un ojo a la otra calle. Luego, deja de explorar los dos lados de la calle que cruza. Al final, ni siquiera mira más allá de sus narices. ¿Para qué?

Hay quien acude al texto legal para enarbolar la bandera del libre albedrío. Claro, porque según la Ley resulta que respetar la prioridad del otro simplemente significa no obligarlo ni a modificar su velocidad ni a desviarse de su trayectoria. Ahí viene cuando más de uno se echa al monte, aguza la mirada y dice: “bueno, me da tiempo”. Ese es el primer paso para ponerse en una tonta situación de riesgo. Es imposible – repito: imposible – medir la velocidad de un vehículo que se acerca. Como mucho, se puede calcular grosso modo, pero en ocasiones la jugada nos puede salir mal, bien porque calculemos de forma incorrecta, bien porque al conductor del otro vehículo le dé por acelerar, que está en su derecho.

¿Significa eso que no debemos pasar un stop si viene un coche a 400 Km de distancia? Hombre, tampoco es eso. Siempre que circulamos debemos ser capaces de encontrar el equilibrio entre la conducción más segura (la que nos evita las situaciones de riesgo) y la conducción más eficaz (la que nos permite llegar a nuestro destino en un breve plazo de tiempo). Por eso dice la Ley lo que dice sobre el respeto de la prioridad del otro. Para que queden claros casos como este.

Cuando comenzamos a derivar lo que dice la Ley para acomodarla a nuestros intereses particulares, rápidamente acabamos dándole la vuelta a la tortilla. De hecho, en ocasiones llega a darse la situación absurda de que cuando uno se detiene completamente en un stop, sus compañeros de viaje se lo comen a pitidos e insultos desde sus respectivos coches. Mientras, el conductor del vehículo que viene por la calle prioritaria te hace desesperados ademanes para que pases y pone cara de no comprender tu extraña actitud.

Es el mundo al revés.

Tendría su gracia si no fuera porque, cuando tenemos una norma es simplemente para que todos estemos de acuerdo en una forma de proceder. Veo una señal de stop y sé que debo detenerme. El conductor que circula con prioridad por la calle que cruza sabe que me voy a detener. Punto pelota. Si por el motivo que sea decidimos entre todos que el que tiene la señal de stop debe pasar y el otro debe aguantar mecha, no hay mayor problema. Pero entonces reformemos la Ley para que todos lo veamos de la misma manera, no vaya a ser que quede por ahí algún insensato que entienda que “stop”, en inglés, significa “parar”. Y luego, expliquémosle a todos los conductores, también a los extranjeros, que le hemos dado la vuelta a la Ley porque así nos parecía más molona.

Si optamos por mantener el sentido de la señal de stop, siempre podemos pensar que el hecho de detenernos no nos va a restar demasiados segundos de nuestra vida, estaremos haciendo lo que es correcto y además nos evitaremos la posibilidad de tener algún que otro disgusto. Aunque no venga ni Dios por la otra calle. Precisamente porque en el mundo de la circulación, una sorpresa inesperada casi nunca tiene que ver con un regalito envuelto con un lazo y sí mucho que ver con un siniestro.

Imagen | Fotografia Barcelona

  • Estoy muy de acuerdo con todo lo dicho. Sin embargo, se da la circunstancia de que, en ocasiones, vez señales de stop en lugares en los que tienes una visibilidad extraordinaria, de muchos metros a ambos lados de la calzada. En esas circunstancias lo cierto es que da bastante por… ejem, molesta bastante tener que hacer un “stop” sabiendo a ciencia cierta que no viene nadie (porque has mirado y remirado, ya que puedes hacerlo).
    En la otra cara de la moneda tienes esos cedas asesinos en los que si no te paras y asomas el morro poco a poco para poder ver te puede ocurrir cualquier cosa, y por si fuera poco, el hecho de que muchos conductores aparquen encima de los pasos de cebra (que suelen estar en las esquinas) no es que ayude a mejorar la situación… Estos los he visto mucho en cruces en cruz de barrios residenciales o calles secundarias.

    En fin, paradojas de la señalización vial.

  • Por eso es una cuestión de principios: ¿nos creemos lo que pone en la señal o no?

  • Lo dejaremos en un… a veces.

    🙂

  • DIos, hay que ser freak para ponerse este nick… sí, va por ti, #1, #3 xDD

    Pero molas xD

    Hay un “dicho” en mi pueblo que dice “Si Tens Ous Passa”

  • En la autoescuela dónde me saqué el carnet explicaban el STOP de una forma muy curiosa. Leído al revés como si fueran unas siglas:

    “Para O Te Suspendo”

    De paso habría que completar el artículo con el Ceda el Paso. Que hay muchísima gente que la entiende como que hay que ceder el paso, pero no parar si se requiere (no hace falta que ponga ejemplos). Eso sí, todo cristo se aprende ésa “absurdez” que enseñan ahora de que el que viene en su vía en prioridad “debe” facilitar la incorporación del que entra (y a su vez tiene el Ceda el Paso)… cuando en la realidad es que, si se puede facilitar, la incorporación lo lógico es hacerlo, soltando un pelín de gas, o pasando incluso al carril izquierdo si es posible… por cortesía, por educación… PERO NO POR OBLIGACIÓN NI DEBER. Que para eso el Ceda el Paso lo tiene el que entra, no el que va por la vía y por su sitio.

    Con éstas absurdeces que ponen en los libritos de las autoescuelas, así después se ve por ahí a cada cual cogiendo y acordándose de él de lo que le conviene. Y el que va por su sitios haciendo lo que debe, pues se tiene que joder, porque encima está la absurda norma ésa que no sé quién se la ha inventado ni dónde está escrita de “el que da por detrás paga”… habría que colgarlo al que se inventó semejante estupidez. Habrá muchos a los que les habrá pasado lo dicho del que se salta un Ceda, el que viene no puede facilitar la entrada ni esquivarlo (dicho de otro modo, que no ha cedido el paso el otro, y se le ha metido delante de las narices… que de la distancia de seguridad tiene que mirar tanto el que viene, como el que va delante… a ver si nos enteramos), y encima de fastidiarle el listo de turno el día, todavía se bajará del coche diciendo “pues bueno, dame el seguro que tú tienes la culpa porque has venido por detrás y me has dado”…

    Si es que enseñan hoy de P.M. a ser un sinvergüenza al volante. Vamos el que no lo es es porque no quiere. Así de claro. Esto igual que ves a los coches de autoescuela y menos ir por la derecha cuando pueden perfectamente hacerlo, no sólo no van si no que encima los ves incorporándose rápidamente a carriles centrales… y el que venga, pues que se joda y frene “que es su deber y si no él sabrá”.

    Ay tantas incongruencias…

  • Perdón… quise decir al final “Hay tantas incongruencias”… me bailó un dedo y cuando he ido a corregir ya había sido más rápido dándole a enviar comentario… xP