Por ahí no paso, lo siento

Paso de peatones

Dicen que para entender perfectamente a alguien, a veces hay que ponerse en la piel del otro. Y si esto lo aplicásemos al volante nos convertiríamos seguramente en, además de respetuosos con los demás, en mucho mejores conductores. Porque además de entender los problemas que puede tener otro usuario de la vía al circular con su vehículo, también sabríamos dónde nos puede armar una pifia.

En mi interior conviven cuatro conductores diferentes: el de automóviles, el de motocicletas, el de bicicletas y el de peatón. Es obvio que todos, absolutamente todos somos lo último, peatones, y en el momento que empezamos a conducir lo compartimos. Pero no sé por qué me da la impresión que olvidamos con bastante facilidad. Creo que cuando estamos al volante (o manillar) no recordamos a la gente de a pie, o a la que no va a pie, en silla de ruedas, o lleva un carricoche de bebé, o simplemente tiene dificultades para desplazarse. La foto habla por si sola:

Paso cortado

Quizás el fallo fue nuestro por no habernos comprado un carrito de bebé de esos todoterreno con frenos, suspensión independiente, ruedas de tacos, chasis reforzado… ¿seguimos hablando de carri-coches? Ahh, si, espera, que esto es la jungla urbana y aquí cada cual se aplica aquello de: arréglatelas como puedas.

Me pregunto cómo es posible que la gente sea capaz de pararse en doble fila habiendo, cincuenta metros más adelante, un hueco para aparcar o, lo que es peor, dejen el coche sólo medio aparcado por no tardar treinta segundos más en hacer la maniobra completa. O paren en la esquina, sin importarles que siendo un cruce, a lo mejor, están obstaculizando la visión cuando se accede a la intersección en una de las direcciones, con el consiguiente peligro.

Lo de parar encima de los pasos de peatones, impidiendo u obligando a las sillas de ruedas o carritos a esquivarles, ya me parece de encefalograma plano, sinceramente. Más de una vez he llamado la atención a alguno y, por supuesto, le he obligado a retirar el vehículo para poder cruzar correctamente. A veces, yo tampoco tengo donde parar y, o bien aparco lejos, o me busco un parking o, simplemente voy antes. El último recurso es aparcar mal, pero siempre donde no estorbe absolutamente nada y por el tiempo mínimo. Y nunca me bajo del vehículo en estas circunstancias.

Para acabar, os voy a contar un caso que me sucedió este jueves. Circulando por una avenida de dos carriles con bastante tráfico, vi que estaba esperando una chica con un carrito y un crío de la mano para cruzar. Detuve mi vehículo para dejarla pasar por el correspondiente paso de cebra. Detrás de mi no venia nadie más por lo que seguramente, la inmensa mayoría habría dicho: no paro, total, detrás de mi ya podrá pasar. Menuda lógica se gastan algunos…

Pues bien, la chica en cuestión dijo con la voz suficientemente elevada que era el primero que se había detenido de más de una decéna de vehículos. Me parece increíble que alguien tenga que agradecer a un conductor que se detenga en un paso de peatones. Bajé la ventanilla y le respondí que, simplemente había parado porque precisamente, en el asiento de atrás, llevaba sentado a mi hijo y la entendía perfectamente.

Y es que además de conductor, soy peatón. Y padre.

Foto | Circula Seguro, Morrillu

  • escargot

    Eso me recuerda a cuando iba con una amiga, que ella entonces tenía 21 años, y fuimos a pasar por un paso de cebra. Venía un coche y paró, y ella me dijo: “en toda mi vida es la primera vez que me para un coche en el paso de cebra”.

    La gente es la leche. Con tal de andar lo mínimo, muchos aparcan de cualquier manera. Yo prefiero seguir buscando. Aparte de que un paso de cebra no porque no (esto es dogma y punto), tampoco aparco en curvas porque de dar vueltas para aparcar en mi barrio precisamente he visto hasta qué punto molestan y dificultan la visibilidad los que les da lo mismo.

    En el barrio de mis padres hace un tiempo cambiaron las aceras y de paso hicieron rebajes para garajes y pasos de cebra sin hacer salientes de ningún tipo. Vamos, en el paso de cebra, por poder, se puede aparcar. Los pasos aún no están pintados (y no sé si los van a pintar, parece que se hayan olvidado de que tenían que hacerlo), pero ni se me ocurre aparcar allí.

  • stormer

    Por esto mismo me da vergüenza haber nacido en España, porque el comportamiento de la gran mayoría de españoles sigue este patrón de egoísmo e insolidaridad, y eso se refleja en todo, por supuesto también en la conducción. Luego son precisamente los más irrespetuosos los que reclaman su derecho a ir a la velocidad que quieran por la autopista o reivindicaciones de ese estilo. O los fumadores (para mí uno de los colectivos más despreciables y mezquinos) que reclaman su derecho a fumar donde quieran mientras no son capaces de respetar el derecho común de respirar aire limpio.

    Hace poco he discutido con mi propia familia sobre un tema poco ético a mi parecer relacionado con el tema que en este post se trata. Es frustrante ver que no son capaces de ponerse en la piel ajena y que mi enfoque no les interesa lo más mínimo.

    Así pues, cuando se habla sobre re-educación en hábitos al volante, no puedo evitar ser cínico, porque creo muy poco en este método tal y como la gente se comporta.

    • escargot

      Una pena. Al final acabamos cayendo en la resignación, en que con estos mimbres esto es todo lo que se puede hacer y en el palo en las costillas porque lo demás ha fallado. Claro que no sé de qué nos sorprendemos. Lo peor es que no sabemos cuáles son las verdaderas causas.

  • Elisa

    Ayer no me dejó cruzar un señor que conducía… con un niño al lado!! Qué curioso es que a cualquier novel que tarde más de 0,5 segundos en arrancar en un semáforo se lo merienden, y que conductas como dejar el coche en cualquier parte no despierten ninguna reacción a parte de la resignación, como comentaba Escargot.
    Yo creo por eso que vamos mejorando y que hay más civismo que en los 80-90. No sé, es una sensación, pero creo que ahora, el conductor prudente y que sigue las normas es menos tachado de ‘tonto inútil’ que hace dos décadas, donde lo de ser buen conductor se confundía con lo de ser fitipaldi. Aún nos falta mucho por recorrer, evidentemente.
    Como anécdota diré que hace poco una chica de Washington que ahora reside aquí (madre de dos niñas) me preguntó ‘cuál era la mejor manera de cruzar la calle’, porque según ella, cuando el semáforo está verde, como los que giran tampoco paran, pues ella no sabe cómo se cruza. Me acabó diciendo que en esta ciudad (BCN) los conductores asumen muchos riesgos, pues eso de no respetar los pasos cebra, pues en algún caso tiene que acabar mal.

    • escargot

      Es mejor padre Morrillu que ella.

      Mayor concienciación sí que hay, mayor civismo… pues no lo sé. Ahora hemos entrado en la época de la post-conducción… ahora es el coche el que conduce por nosotros (cambio automático, control de crucero, luces que se encienden solas…). Y en esto más que resignación cabe el pesimismo. La conducción es una tarea que cada vez va a estar más obviada, la gente tratará el tema como de lado…

      No esperaría mayor civismo ante este panorama. En vez de eso vamos a ver cómo los conductores se desimplican y se apoltronan, que el coche ya lo hace casi todo por ellos. Y, si sienten que conduciendo toca pensar menos que antes, toca reflexionar menos que antes y los que nos planteamos los temas viales acabaremos siendo una isla en medio de la nada y el resto serán una crica de conductores comodones que no se plantean las cosas. Como para pedirles que además de conductores sean ciudadanos, si dentro de poco no serán ni lo primero.

      • Elisa

        Pues yo estoy encantada, encantada con mi cambio automático… Como novel le veo muchas ventajas: Las dos manos siempre al volante, y la atención centrada siempre en el tráfico, en la observación y la anticipación. A mi me encanta, la verdad.

        • escargot

          El truco está en saber cuándo puedes cambiar de marcha y cuándo no. 🙂