Permiso de conducir de coche automático

Toyota Prius de Autoescuela La Laguna

Uno de los mayores temores de los conductores noveles en las primeras clases es el uso del cambio de marchas, y lo que ello supone: calar el coche. La mayoría suele habituarse al temido mecanismo al final, pero existe la posibilidad de aprender con un coche automático y olvidarse para siempre de las caladas.

Por ejemplo, la Autoescuela La Laguna de Cádiz cuenta con un Toyota Prius para el aprendizaje sin cambio de velocidades. Para poder optar a este permiso basado en el B, lo primero es que la autoescuela cuente con un vehículo automático. El alumno realizaría todas las prácticas sin pisar un sólo pedal de embrague.

El coste se supone el mismo, y a la hora de hacer el examen, la jefatura de la DGT estaría avisada de que el examen se hará en modalidad automática. Sin embargo, al obtener el permiso así, se añade una restricción al carnet de conducir por la cual no se pueden conducir vehículos con cambio manual.

Afortunadamente, la automáticofobia va en disminución por lo mucho que ha aumentado la eficacia de este mecanismo. De las arcaicas cajas de 4 velocidades por convertidor de par (aún se venden algunas) hemos pasado a las automáticas de dos embragues, que en muchos casos convencen al usuario para no volver a comprar un cambio manual.

Toyota Prius de Autoescuela La Laguna

Un cambio automático tiene la ventaja de que mantiene las dos manos en el volante y libera al conductor de la tarea de pensar qué relación es más adecuada, sobre todo si es un conductor ocasional o que está harto de conducir, como algunos profesionales. No todos los cambios son igualmente buenos.

Por ejemplo, hay cambios que en modo secuencial (el conductor elige relaciones pero sin pedal de embrague) al pisar a fondo no produce la reducción automática (“kick-down”), tiene que hacerlo también a mano, o que el tiempo de reacción del cambio es muy lento. Sin embargo, cambios como el DSG de Volkswagen (Audi, VW, SEAT, Skoda…) son rapidísimos y confortables, aunque siguen siendo más caros que los manuales.

En resumidas cuentas, el que se acoja a este permiso debe mentalizarse a que no podrá conducir un coche de cambio manual. Si le sorprenden, multa, pero es lo de menos, lo grave es que se vea en una situación de riesgo por no haber estado familiarizado con la palanca de toda la vida. Mi consejo personal es aprender con manual y luego, si quieres, usa un automático, pero al menos, has aprendido eso y tienes una licencia menos restrictiva.

Por otra parte, la mayoría de cambios que se comercializan hoy permiten usar el modo semiautomático mediante toques de palanca (+ -) o con levas tras el volante, eso sí, sin pedal de embrague. En cuanto a la eficiencia, ya existen modelos que homologan menos consumo que sus versiones de cambio manual, siempre y cuando el conductor no esté familiarizado con la conducción eficiente.