Otra vuelta de tuerca sobre límites de velocidad (1) Las incongruencias viales de nuestros administradores

Peaje en la autopista AP-7 a la altura de Martorell, Barcelona

Cuando creíamos que el eterno debate sobre la conveniencia de aumentar los límites de velocidad se decantaba hacia el bando de la reducción de límites por razones de seguridad, una noticia publicada anteayer en Expansión tiene todos los números para convertirse en la incongruencia vial del verano y, por méritos ganados a pulso, seguramente del año entero. El titular era, como poco, espectacular:

Fomento quiere que se conduzca a 140Km/h en las autopistas de peaje

Tras leer comentarios aquí y allá y darle un par de vueltas al asunto, llegué a la evidencia de que nuestros representantes públicos han decidido quitarse la máscara de una vez por todas y mostrar dónde reside el verdadero espíritu de la educación vial que comunican a la población: en la ventanilla de pagos.

Ya lo vimos cuando hablamos de la reforma de la Ley de Seguridad Vial: Estamos ante la mercantilización de la seguridad vial. Si tienes dinero para pagar, no se te aplican algunas máximas como esa que dice que a mayor velocidad, mayores son los daños en caso de colisión y que no se puede ir a 121 Km/h porque… es peligroso.

José Blanco, ministro de Fomento

Daría un ojo por asistir a una reunión informal entre los ministros de Interior y Fomento con la asistencia del director de la DGT. Creo que un guión de los hermanos Marx se quedaría en mantillas ante el sainete vial de este verano. Por un lado nos dicen que exceder los límites en un solo kilómetro por hora será sancionable en breve y que lo hacen por nuestra seguridad. Luego están las campañas que resuenan diciendo que “a 150 Km/h no se salva nadie”. Y los catalanes, que siempre vamos a nuestro rollo, hace ya tiempo que nos lanzamos a librar nuestra propia batalla contra el cambio climático mundial reduciendo la velocidad a 40 Km/h si hace falta. Todo sea por la causa.

Y ahora van los de Fomento y deciden que una forma de incentivar el consumo de autopistas de peaje es aumentar los límites genéricos. Ah, pero sólo en vías de pago, que se ve que en el resto de autopistas la velocidad mata. La justificación pública tiene que ver con descongestionar las vías gratuitas, por lo que al parecer tenemos que estar agradecidos de que desde la Administración nos traten como a enanos mentales mientras las concesionarias se frotan las manos a la espera de un aumento en sus facturaciones, que estamos en crisis y hay que mover la economía.

Total, que si circulamos por una infraestructura pública tendremos que ir ojo avizor y controlando al dedillo el velocímetro del coche, un dispositivo que, para más inri, viene calibrado de fábrica con una lectura de velocidad inferior a la real porque así lo manda la Ley. Es maravilloso saber que un solo kilómetro por hora leído en un relojito que no funciona correctamente nos supone una sanción que, de repetirse, nos podría acarrear un verdadero disgusto económico. Eso sí, si tenemos dinero y ganas de pagar un peaje, podemos pisarle sin miedo a los radares.

Y a todas estas, las medidas vienen de un ejecutivo que se llama “de izquierdas”. Si aún creyera en estas etiquetas, a estas alturas yo ya no entendería nada.

Nota adicional:
En principio, una autopista de peaje y una de titularidad pública sólo se diferencian en quién pone el dinero sobre la mesa a la hora de proyectarla, construirla y mantenerla. Para más información, véase esta serie de amenos documentos: 1, 2, 3, 4, 5 y 6.

Fuente | Expansión

Foto | Flextron, Chesi

En Motorpasión | ¿Pagarías por ir a 140Km/h en autopista?