Ortega Cano, entre la espada y la pared

Ortega CanoEn estos momentos el torero Ortega Cano se debate entre la vida y la muerte en un hospital después de un grave accidente de tráfico. Sucedió el sábado, a eso de las 22:30, cuando se dirigía a la finca “Yerbabuena” en Castilblanco de los Arroyos, al norte de Sevilla. Concretamente fue el kilómetro 28 de la A-8002.

En primer lugar, quisiera decir que no estoy a favor de un linchamiento mediático, porque la labor de investigación no ha terminado. Además, no sabemos si el diestro podrá salir de esta, por lo que procuraré tratar este tema con el máximo respeto.

Ninguno de los dos conductores implicados tiene una versión que dar, uno por haber fallecido y el otro por estar inconsciente. El accidente ocurrió de noche, en una carretera de doble sentido y en circunstancias aún no concluyentes.

En teoría, el turismo de Ortega Cano se salió de su carril por un posible exceso de velocidad. Por el carril contrario circulaba otro conductor que colisionó de frente contra el Mercedes-Benz de Ortega Cano. Desconozco el modelo, unas informaciones hablan de “todoterreno” (podría ser un Clase ML o un Clase G) y otras de “utilitario”.

El vehículo del fallecido recibió un impacto de tal violencia que el motor se desencajó del chasis e impactó contra una furgoneta Citroën C-15 en la que iba una tercera persona, que se encuentra bien. Las posibles causas del accidente son el exceso de velocidad por parte del torero, y el alcohol no hay que descartarlo todavía.

Las informaciones hablan de que no se practicó la prueba de alcoholemia, y no sé si eso se ha podido saber a posteriori en el hospital. Las evidencias son que un conductor murió en el acto y que el torero tuvo que ser sacado del coche con dificultad y con heridas bastante severas.

Hasta aquí, lo que se sabe, y a partir de aquí, la discusión técnica. El coche de la víctima es un turismo muy corriente, un Ford Focus, aunque otras informaciones hablan de un SEAT Altea. En el caso del Focus, si es de primera generación, tiene cuatro estrellas EuroNCAP, si es de la segunda o tercera entonces son cinco.

Si se trata de un SEAT Altea, son cinco estrellas EuroNCAP. Para que un coche de este tipo sufra un desencaje del motor, el impacto debe ser de una violencia impresionante. Me atrevería a decir que la suma de velocidades supera los 200 km/h. Mi teoría se sostiene en el vídeo superior, son coches de peor calificación EuroNCAP y a esa velocidad sumada.

La Guardia Civil comenta que las marcas de los neumáticos del Mercedes sugieren que hubo exceso de velocidad, circunstancia que tiene una alta probabilidad. Eso explicaría el estado en el que han quedado los dos vehículos. ¿Pero qué hay del Mercedes?

Ford Focus (2004)EuroNCAP: Ford Focus, segunda generación (2004)

No puedo afirmarlo con seguridad, pero parece ser un Clase ML. Es un todoterreno grande, pesa más de dos toneladas. En un impacto frontal o frontolateral tiene las de perder el vehículo receptor del impacto, como ha ocurrido en esta ocasión. Hay dos modelos analizados en EuroNCAP, el de 2002 y el de 2008.

Pasa como en el Focus, el primero tuvo cuatro estrellas y el segundo cinco. Para que un Mercedes ML quede hecho un amasijo de hierros, el impacto tiene que ser de auténtico escándalo. En imagen, el crash-test del modelo más viejo, en una colisión que simula un impacto a 64 km/h, y no acaba mal.

Por otro lado, el tramo en cuestión se encuentra con línea continua, por lo que hay que descartar o minimizar la probabilidad de un adelantamiento mal realizado. Por alguna causa que no se conoce (distracción, alcoholemia, irrupción de un animal en la vía…) hubo un violento cambio de carril con nefastas consecuencias.

Mercedes-Benz MLEuroNCAP: Mercedes-Benz ML, primera generación (2002)

Ahora bien, el pronóstico mediático para Ortega Cano es peor que su pronóstico médico. Suponiendo que haya sido un accidente en el que él sea culpable, de momento lo más probable, mediáticamente va a ser un mazazo y judicialmente va a ser peor. Hay una familia encolerizada por perder un ser querido.

Si al presunto exceso de velocidad le añadimos un hipotético estado de embriaguez (que no está probado), entonces el diestro se enfrenta a algo parecido a su crucifixión mediática e incluso la cárcel. Eso, claro, si es capaz de reponerse de sus heridas. La posibilidad de que no llevase cinturón me parece mínima o nula. Sus lesiones son compatibles con una fuerte colisión, pero con cinturón puesto.

Este accidente con una víctima mortal no habría sido tan conocido de no haber estado en una de las partes una persona famosa o popular. Si hubiesen sido dos ciudadanos anónimos, tal vez solo habrían pasado a la estadística del fin de semana. El factor humano, una vez más, o una dosis tremenda de mala suerte, sería la explicación.

Actualización, 1 de junio: Se confirma que el coche del conductor fallecido es un SEAT Altea, tiene cinco estrellas EuroNCAP.

NOTA: Este artículo parte de una información incompleta y con un cierto grado de incertidumbre. No pretende ser una reconstrucción filedigna del accidente, y se basa en hipótesis.

Fotografía | tonykuki (I)