No me engañes, por favor

Un cambio de carril a la izquierda, correctamente indicado

Un principio básico de la seguridad vial, que he podido ver reflejado tanto en este blog (mucho antes que yo entrara), como en muchas otras páginas y en la propia autoescuela, es no sorprender. Ello significa que si todos los conductores son conscientes de las intenciones de los demás, podrán actuar en consecuencia, evitando situaciones de peligro. Yo he observado dos tipos de falta de comunicación que me gustaría compartir con vosotros, por bien de intentar erradicar, o al menos reducir, los riesgos que pueden conllevar.

Pero empecemos por el principio. La comunicación verbal entre dos o más vehículos puede ser muy difícil. Los que vamos en coche estamos encerrados en una jaula de acero, y los motoristas llevan gruesos cascos. Haría falta gritar mucho. Por ese motivo, los vehículos incluyen una serie de luces que, de acuerdo con un código luminoso que todos aprendemos en las clases de teórica, permiten comunicar nuestras intenciones al resto de usuarios de la vía.

De estas luces, las más sencillas son las de posición. Indican al resto de vehículos dónde estamos y hacia donde nos movemos. Su mensaje es el más básico “estoy aquí“. También indican el sentido del movimiento: luces blancas hacia adelante, rojas hacia atrás. En esta categoría podemos incluir también las luces de marcha atrás, que por algo son las únicas luces blancas en la parte trasera de los vehículos.

Otro ejemplo son las luces de freno. Informan a los que nos preceden que estamos reduciendo o deteniendo la marcha, invitándoles a que lo hagan ellos también para evitar la desagradable situación de coincidir en el espacio y el tiempo.

Con esto, sin entrar en los casos de visibilidad reducida, tenemos ya cubierta la comunicación de nuestra progresión normal en la carretera.Palanca del intermitente Para hacer constar que deseamos desviarnos de dicha progresión normal, tenemos los intermitentes. Nos permiten decir “eh, que me muevo hacia ese lado”, ya sea para cambiar de carril, o bien para cambiar de dirección.

El último caso de comunicación lumínica es la señalización de emergencia. Todos sabemos que consiste en encender los intermitentes de ambos lados a la vez. Como si propio nombre indica, sirven para comunicar a los demás una situación excepcional; un coche detenido – que no parado – o que avanza a una velocidad anormalmente reducida debido a una avería (técnica o personal), un atasco en una zona de alta velocidad (una autovía) o de baja visibilidad (un túnel), etc.

Hasta aquí, un recordatorio de lo que todos sabíamos ya, que nunca viene mal (aunque sea aburrido). Utilizar correctamente todas estas luces facilita la comunicación y aumenta en gran medida la seguridad vial para todos los usuarios de la vía. Y viceversa, no utilizarla representa un riesgo para todos, y es un factor que favorece las probabilidades de acabar mal nuestro viaje.

Poco hay que comentar sobre aquellos que viajan de noche sin luces. Por suerte son pocos, pero se convierten en coches fantasma. Sin embargo, al contrario que los espectros, no podrán atravesar el resto de vehículos: los destrozarán. La primera vez que conducía de noche (muy de noche), casi se me come uno al incorporarme en una autopista. Cuando pienso que podría haber muerto sin siquiera haberlo visto…

Incluso un coche en tan mal estado, reconoce la importancia del intermitente

Si no indicar las intenciones ya representa un riesgo, indicar intenciones falsas ya no te digo. Este es un caso que he visto centenares de veces en rotondas. Muchos conductores indican con el intermitente izquierdo que van a seguir dentro de la rotonda. Yo estoy más que de acuerdo con eso, si una glorieta es un tipo de intersección, indicar que se va a girar a la izquierda es más que adecuado. Sin embargo, la que ya no comparto tanto es dejar dicho intermitente hasta una vez se ha salido de la vía circular. Además, en muchos de estos casos la salida se produce desde un carril interior, significando que se cruza uno (o más carriles), sin siquiera advertirlo a los que puedan circular por ahí.

Si para salir de una rotonda giramos el volante hacia la derecha, seguramente deberíamos tener activado el intermitente derecho, ¿verdad? No sólo reduciría el riesgo de colisiones con otros vehículos dentro de la rotonda, también facilitaríamos la entrada a los que quieren acceder a la glorieta por la siguiente salida. Muchas veces yo me he sentido estafado por un conductor que decide no rebajarse a mover la palanca del intermitente dentro de la rotonda, por engañarme he perdido la oportunidad de aprovechar el hueco y proseguir mi camino.

El otro caso de engaño en las indicaciones que quería comentar con vosotros es el uso de las luces de emergencia cuando alguien decide abandonar su vehículo en un lugar no reglamentario. Vale, tienen que pararse para realizar una gestión. No voy a entrar en las molestias que ese momentito puede causar, por que ya lo hice en su día.

Cada vez que lo veo, pienso “además de pararte donde molestas, ¿por qué me engañas? No, que tengas que ir a comprar el periódico no es una emergencia. Si se te hubiera gripado el coche delante del vado de mi garaje entendería que te quedaras ahí. No puedes mover el coche sin motor, y eso sí es una emergencia. Pero emular una emergencia para poder dejar el coche donde a uno le apetece no es lo más honrado que se puede hacer, la verdad”.

Alguna vez he formulado esta pregunta a otros conductores, y su respuesta suele ser “para que me vean”. Yo siempre les respondo que, teniendo en cuenta lo que hemos repasado hasta ahora, las luces adecuadas para ser vistos son las de posición.

Además, hay otro punto de vista. Para los vehículos que circulan por la calle sólo pueden ver el intermitente izquierdo de un coche que se encuentra aparcado ilegalmente en un vado o similar. Por lo tanto, lo interpretará como si el vehículo se dispusiera a incorporarse a la circulación. Yo, en esos casos, suelo ralentizar mi marcha por si el conductor que se intenta incorporar no me ve. Después, al pasar compruebo que naranjas de la china, no era un conductor saliendo del estacionamiento… era un coche simulando una avería para poder quedarse en un lugar ilegal.

Llamadme sensible, pero a mi, que me engañen, no me gusta.

Fotos | oSiNaReF, Pedronchi, garchauro