Niño a bordo, pero con afán educativo

Bebe a bordo

Todos estamos acostumbradísimos a estas alturas a ver coches con el triangulito: Bebé a borde, Haurrak!, Niños en el coche… y al final, tal es la costumbre y tan poco fiable su mensaje que casi nadie hace caso de ello. Normalmente son pegatinas que nos entregan los fabricantes de productos infantiles, tales como sillas de retención para menores, cochecitos de paseo y unos cuantos más: fabricadas en plástica de mediana calidad, con pegamentos que harán que se queden ahí de por vida o nos carguemos la luna al intentar retirarlas y con un valor educacional prácticamente nulo. Avisan de que quien conduce lo hace de forma más responsable, se supone, por llevar un niño atrás. ¿Y ya está? Pues no, hay algo más: el factor educacional. Ese que se ha ido perdiendo con los años y que ahora, una empresa española radicada en Las Palmas de Gran Canaria ha vuelto a poner en la mesa.

Especializada en la fabricación de DEAs (Dispositivos Especiales para el Automóvil) nos ofrece una renovada gama de pegatinas electroestáticas que complementan la seguridad al volante junto con los sistemas de retención homologados y el cumplimiento de las normas, recordando a quienes nos ven por detrás que llevabamos un menor a bordo o que estamos embarazadas. Pero no sólo recae la responsabilidad en quien lea el cartel, sino en quien conduce el turismo que lo lleva. Para asegurarse de eso, ELSSA (Elementos de Seguridad Activa) entrega junto con cada pedido un cuadernillo especial sobre seguridad a bordo para infantes, cómo sujetarles y cómo conducir de forma segura para nuestros pequeñajos.

Tres son los puntos clave de esta nueva intentona de seguridad: Advertir y comunicar que existe un factor de riesgo circunstancial, clarificar cual es el usuario vulnerable ante ese riesgo y recordar que debemos guardar una distancia mínima de seguridad para en la medida de lo posible, evitar ser causa de esa circunstancia peligrosa.

Mención especial merece su gama, apta para cualquier momento y edad: embarazada, bebé a bordo y menores a bordo. Todas ellas por apenas 5,50€ y en alta calidad, reflectantes, de alta visibilidad, cómodas de lavar y sin estropear el vehículo ni estar reñidas con el diseño. Para quienes tenemos las lunas tintadas una gran ventaja: se acoplan también desde el exterior.

Conducciendo responsablemente, actuando como dicta las normas que rigen la circulación y avisando (no sorprendiendo) a otros ususuarios de la vía de esas circunstancias que hacen especial nuestra manera de conducir estaremos protegiendo de forma activa a nuestras generaciones venideras. Y es la única manera de hacerlo: educando desde que llegan a este mundo y son parte, por ver primera, del dinamismo del tráfico. Enseñarles que los coches guardan distancia de seguridad, que para correr están los circuitos, que el cinturón, la silla o el casco salvan vidas y que conducir implica, si se quiere sobrevivir, circular seguro.