Neumáticos de invierno: una opción a tener en cuenta

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Permíteme que hoy comience este artículo planteándote tres preguntas: ¿Sabes qué tipo de neumáticos lleva montado tu coche ahora mismo? ¿conoces los neumáticos de invierno? ¿te has planteado alguna vez montar este tipo de neumáticos?

Según lo que hayas respondido, este artículo podrá resultarte más o menos interesante o esclarecedor. La realidad es que en España los detalles de los neumáticos siguen siendo bastante desconocidos entre los conductores, y de hecho muchas veces no nos paramos a pensar en la importancia que tienen en nuestra seguridad mientras conducimos. De mi experiencia probando coches y neumáticos, por favor déjame que hoy te cuente varias cosas que aprendí sobre los neumáticos de invierno.

Para ser justos, y puesto que yo te lo pregunté antes, permíteme responder también a mí: llevo unos neumáticos de verano de todo uso (seco y mojado), de prestaciones intermedias, con una C en eficiencia energética y una A en adherencia sobre suelo mojado (si esto de las letras te suena a chino, entonces te recomiendo leer este otro artículo sobre el etiquetado europeo de los neumáticos).

Sobre si conozco los neumáticos de invierno diré que sí, y por eso estoy escribiendo hoy sobre ellos, pero debo reconocer que hace unos años prácticamente no tenía ni idea sobre ellos, y mucho menos me hubiera planteado montarlos en mi coche. Hasta que los he conocido en persona.

Estos son los ´símbolos que lleva un neumátio de invierno para reconocerlo

Estos son los símbolos que lleva un neumático de invierno para reconocerlo

Neumático de invierno: más agarre con frío y lluvia

Esta es la clave del neumático de invierno. El neumático de invierno no es un neumático solo para la nieve, es un neumático para tiempo frío en general, y en particular para cuando además hay lluvia y nieve. La diferencia con un neumático de verano es que en esas condiciones da mucho más agarre, y por tanto aporta más seguridad a la conducción.

Esto de que da más agarre, o dicho de otra manera, que aporta más adherencia, significa que cuando un neumático de verano no da más de sí porque el pavimento está deslizante, porque hay mucha agua, porque hay nieve, o porque la temperatura es baja, el neumático de invierno sí da de sí.

El neumático es el único elemento de nuestro coche en contacto con el suelo, y ese contacto con el suelo lo es todo: a él debemos que el coche se mueva y vaya por donde queremos que vaya, y que se detenga cuando le decimos que se detenga.

Si el contacto con el suelo falla, si perdemos adherencia, si el agarre es insuficiente, entonces pasan cosas desagradables: el coche patina, o no puede salir del sitio, el coche desliza, derrapa y pierde la trayectoria (se nos va) y el coche no es capaz de frenar, o lo hace mucho peor (en más metros).

Compuesto

Un neumático es un elemento elástico fabricado con un compuesto de goma (de caucho) bastante complejo. Para funcionar bien tiene que alcanzar cierta temperatura, que le permita tener la elasticidad óptima para agarrarse al suelo. Si no alcanza esa temperatura, no se agarrará lo suficiente.

Así que los elementos y proporciones de estos en el compuesto, varían la elasticidad del neumático y su temperatura óptima de funcionamiento, a la vez que se equilibra esto con el hecho de no degradarse en exceso y durar lo que tenga que durar.

Un neumático de verano utiliza un compuesto pensado para trabajar a temperaturas más bien altas, mientras que un neumático de invierno utiliza un compuesto pensado para trabajar a temperaturas bajas.

¿Qué le sucede a un neumático de verano en invierno? Pues que con una temperatura baja, el compuesto, la goma del neumático, no consigue la elasticidad necesaria para agarrarse adecuadamente al pavimento, y entonces es cuando patina y resbala.

Esto del compuesto es más fácil de entender si pensamos en la suela de los zapatos. Seguro que más de una vez os habéis percatado de que la suela de tal par de zapatos es algo más blanda y resbala menos, mientras que la suela de ese otro par de zapatos es más dura y resbala más. Pues algo así pasa con los neumáticos.

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Flancos y dibujo

Pero además del compuesto de goma preparado para el frío, hay otros dos aspectos también muy importantes para mejorar el agarre de un neumático de invierno cuando hace frío, hay lluvia o nieve. La estructura del neumático, el diseño de los flancos (los laterales verticales del neumático), es ligeramente diferente con respecto a un neumático de verano, para que sea más elástico y haya algo más de superficie de contacto con el suelo, para que el neumático se agarre mejor al suelo.

Y lo mismo sucede con el dibujo del neumático. Hay más canales, que además son más profundos y anchos, para poder evacuar más agua, y tener más agarre sobre un pavimento mojado. Un neumático de invierno es más difícil que sufra aquaplaning cuando llueve.

Pero además el dibujo incluye unas rayas más pequeñas en los tacos, llamadas laminillas, que tienen otras dos funciones: aumentar la elasticidad y capacidad de deformación del neumático para agarrarse mejor al pavimento, y a la vez retener partículas finas de nieve y hielo que hacen que también se agarre mejor.

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El resultado: más seguridad en invierno

El resultado de todo esto es que el neumático de invierno nos da más seguridad cuando hace frío, hay lluvia o hay nieve. El neumático de invierno mejora el agarre, nos da más tracción, y reduce la distancia de frenado, con respecto al neumático de verano, ya esté el pavimento seco, esté muy mojado por la lluvia, o haya nieve.

La cuestión es que a temperaturas ambientes de unos 7 grados centígrados e inferiores, las prestaciones del neumático de verano se reducen, y su agarre empeora. Y aquí es donde el neumático de invierno es ideal. No tiene porqué haber nieve, conducir sobre un pavimento seco, pero frío, es más seguro con el neumático de invierno.

Yo los he probado en todas estas circunstancias y doy fe de sus ventajas.

– Sobre suelo seco, pero frío, el coche se agarra más y mejor. No debemos fiarnos porque la misma curva que pasamos a cierta velocidad con buen tiempo y sin frío, puede darnos un susto en invierno porque los neumáticos de verano pierdan adherencia por el frío.

– Sobre suelo mojado, de nuevo con frío, la diferencia se nota más, el coche se agarra mejor, las curvas se trazan con más seguridad, sin que el coche se nos vaya, y la distancia de frenado es menor.

– Sobre suelo nevado, la diferencia es ya enorme, tanto como no poder circular, o sí poder. Y no olvidemos una cosa importante: si llevamos neumáticos de invierno no hay que montar cadenas para la nieve (no son ni necesarias, ni obligatorias, porque el neumático ya permite que el coche se mueva con seguridad sobre la nieve, incluso mejor que con cadenas).

Trazado de una curva

Así que aunque España no sea un país muy frío, desde luego no como el centro y el norte de Europa, en la zona centro y norte de España, así como en las zonas de montaña, es recomendable usar neumáticos de invierno en la temporada fría del año, entre noviembre y marzo aproximadamente, ambos incluidos. Son una opción a tener en cuenta para conducir nuestro coche con más seguridad.

Lo normal, como hacen en otros países, sería tener dos juegos de neumáticos, con dos llantas, y poner y quitar las ruedas que toquen, según la época del año. Los neumáticos de invierno no deberían utilizarse en verano porque las temperaturas más altas (en general pasar de 15 grados) lo deterioran y hace que se gaste un poco más rápido.

Además a mayor temperatura empeoran algunas de las prestaciones de los neumáticos de invierno. Un estudio de ADAC mostró que un neumático de invierno nuevo, a temperaturas de verano, sobre suelo seco, necesita más distancia para frenar que un neumático de verano. Pero esto es lo mismo que le sucede a un neumático de verano cuando lo usamos en invierno con frío, algunas de sus prestaciones empeoran (necesita más metros para frenar que en verano con calor).

Aun así, hay que comentar dos inconvenientes de los neumáticos de invierno: son algo más caros que los neumáticos de verano, aproximadamente entre un 5 y un 10% más, y aumentan ligeramente el consumo del coche, no es mucho, del orden de una o dos décimas de litro a los cien kilómetros aproximadamente, (y depende del neumático de verano con el que se compare).

En Circula Seguro | ¿Qué son los neumáticos de invierno?

  • Escargot

    Me vas a decir: “mal”. Y es que mi coche lleva los cuatro neumáticos de invierno todo el año. Lo decidí porque un año me pilló el aviso de nieve antes de tiempo y tuve que volverme a casa en bus, ir de propio a por el coche con mejor tiempo…

    Mi pregunta al respecto es: los neumáticos de invierno aumentan el consumo y se desgastan más en verano, pero… ¿afectan a la seguridad?

    • Hola Escargot,

      Pues tengo que decirte, y lo siento mucho, que sí, afecta a la seguridad.

      El neumático de invierno está diseñado, por compuesto, estructura y dibujo para tener óptimas prestaciones de seguridad con temperatura baja.

      El problema es que con temperaturas altas ya no ofrece las mismas prestaciones.

      Aunque lo ideal es que la temperatura ambiente esté por debajo de 7 grados centígrados, hasta unos 15 grados es razonable utilizar el neumático de invierno.

      Por encima de esa temperatura, y más altas, resulta que vamos a tener pero agarre, aunque a algunos les sorprenda. De hecho ADAC realizó un estudio hace unos años que comprobaban que en verano con temperaturas altas (25 a 35 grados) la distancia de frenado con un neumático de invierno era algo mayor.

      Sí te puedo decir por aquel estudio de ADAC que es más aceptable utilizar en verano un neumático de invierno que esté gastado (por debajo de 4 mm de profundidad), o mejor de unos 2 a 3 mm, que uno que esté muy nuevo.

      Es por eso que la recomendación es tener dos juegos y cambiarlos según la época del año, así siempre tendrás las mejores prestaciones en invierno, con el neumático de invierno, y las mejores prestaciones en verano, con el neumático de verano.

      Un saludo.

  • Hola Escargot,

    Me temo que sí, afectan a la seguridad.

    Los neumáticos de invierno están diseñados para ofrecer unas prestaciones óptimas en cierto rango de temperaturas bajas. En principio por debajo de 7 grados centígrados.

    Es razonable utilizarlos hasta unos 12 o 15 grados centígrados de temperatura ambiente. Apenas se va a notar diferencia.

    Sin embargo con temperaturas más altas pierden algunas prestaciones. De hecho un estudio de ADAC de hace un año y medio o así, mostraba que en efecto, con temperaturas altas, sobre pavimento seco, el neumático de invierno necesitaba más distancia para frenar que uno de verano.

    Es por eso que lo aconsejable es tener dos juegos y cambiar de neumático cuando toca, así tendrás las mejores prestaciones de seguridad en invierno, con neumáticos de invierno, y las mejores prestaciones de seguridad en verano, con neumáticos de verano.

    Hay que tener presente que pasa lo mismo con el neumático de verano en invierno, también pierden algunas prestaciones (con frío, un neumático de verano necesita más metros para frenar que el neumático de invierno). Conviene alclarar que tampoco son diferencias muy grandes, ni tampoco que el neumático sea peligroso.

    El estudio de ADAC también observó que si el neumático de invierno está gastado, esto es que tenga menos de 4 mm de profundidad de dibujo, la merma de prestaciones en verano con temperaturas altas y sobre suelo seco era menor. De hecho es relativamente razonable utilizar un neumático de invierno de 2 a 3 mm de profundidad de dibujo en verano, y terminar de gastarlo, pero no es aconsejable utilizar un neumático de invierno nuevo en verano (como tampoco es aconsejable utilizar un neumático de verano en invierno).

    Espero haber aclarado tu duda.

    • Escargot

      Muchas gracias por tu respuesta.

      Entiendo que lo aconsejable entonces es tener cuatro de invierno y cuatro de verano e ir dos veces al año al taller a hacer el cambio de las cuatro ruedas y las cuatro que quitan que las almacenen. Pero si las de invierno están algo desgastadas ya se pueden dejar para ese verano y para el invierno ya pedir unas nuevas y sería mejor acabar la vida de esos neumáticos en verano que en invierno, ¿verdad?

      • Ibáñez

        En efecto lo ideal es tener cuatro neumáticos de verano y cuatro neumáticos de invierno, y cambiarlos cuando toca, si quieres siempre “la máxima” seguridad.

        Si los neumáticos de invierno están casi gastados, pues sí, mejor que tirarlos, los puedes terminar de gastar de verano. Eso es.

        De todos modos tampoco hay que asustarse. Si conduces en invierno con neumáticos de verano, o si conduces en verano con neumáticos de invierno, lo puedes hacer, pero conviene saber lo que hay, y que deberías ir un poco más despacio y guardar un poco más distancia de seguridad.

        Un saludo.

        • Escargot

          Gracias por el dato.

          Ahora mis neumáticos están bastante nuevos. Dos de ellos seguro, porque los cambié en Septiembre. Los otros ya no me acuerdo, tengo que mirar la fecha.

  • miguel angel picotti

    hola quiero comprar dos cubiertas 175 65 14 para nieve cuanto me sale y si envian al calafate .gracias