Mucho cuidado con los retrovisores plegados

Retrovisor

Conducir con los retrovisores extendidos es algo _de cajón_, pues sólo con el retrovisor interior no podemos observar toda la realidad del tráfico. Sin embargo, existen conductores que circulan con los retrovisores plegados, y se me ocurren tres motivos:

* arañar centésimas de litro en el consumo de combustible
* está roto
* descuido

Sea cual sea el motivo, *en carretera hay que estar muy vigilantes a esto*. Por ejemplo, adelantar por la derecha es algo incorrecto y peligroso, pero adelantar por la derecha a alguien con el retrovisor derecho plegado es digno de sufrir la acción de la selección natural. Sin embargo, por la izquierda, es diferente.

Si nos disponemos a adelantar a un conductor que lleva el retrovisor izquierdo plegado, accionamos el intermitente, nos colocamos detrás, damos un par de ráfagas y un par de toques de claxon (de forma no estridente). *Así el conductor estará prevenido de nuestra intención adelantarle*, entonces iniciamos la maniobra. Nos verá por el espejo interior, o como mínimo, nos oirá.

Retrovisor

Si somos adelantados por un coche con un retrovisor plegado, ¡cuidado! Podemos estar en su ángulo muerto, que no nos vea bien, y que al girar provoque un accidente. Si el otro no respeta la distancia de seguridad, *nos cuidaremos de hacerlo nosotros*, ya que es mejor prevenir que curar.

Naturalmente, *siempre pondremos el debido cuidado de tener nuestros retrovisores extendidos antes de movernos*, sobre todo si es un modelo en que se pliegan manualmente y no tenemos un copiloto que nos pueda extender el derecho, ya que para extender el izquierdo nos bastamos solitos.

Fotografía | Javier Costas, Cristina P.