Mejorar la seguridad vial en la empresa: ¿una quimera?

Seguridad Vial en la Empresa

Mejorar la seguridad vial en la empresa es una prioridad hoy por hoy en el mundo de la Prevención de Riesgos Laborales. Los datos sobre siniestros viales laborales nos hablan del tráfico como una de las principales causas de los siniestros mortales que se dan en el área del trabajo. Para dar resolución a este problema, las empresas pueden adoptar la norma ISO 39001, sobre gestión de la seguridad vial laboral, que supone un compromiso de mejora en todos y cada uno de los departamentos que la componen.

La alternativa supone mejorar la seguridad vial en la empresa poco a poco, haciendo partícipes a los trabajadores que más de cerca tocan la realidad del tráfico y la seguridad vial. ¿Pero es esta una forma adecuada de mejora la seguridad vial en la empresa o se trata acaso de una quimera?

Vayamos por partes. La norma ISO 39001 sigue el sentido del Círculo de Deming, conocido también por las siglas PDCA (Plan, Do, Check, Act – Planificar, Hacer, Verificar, Actuar). Este proceso exige que exista un fuerte compromiso por parte de la Gerencia de la empresa para desarrollar toda una estrategia por pasos:

  1. Planificar. Se debe planificar la actuación en función del impacto que tiene la seguridad vial en la empresa y el compromiso que se puede adoptar por la mejora de la situación, en el sentido de asignar funciones, responsabilidades y autoridades, dotando de recursos los departamentos implicados, identificando los riesgos y oportunidades que se presentan y estableciendo objetivos.
  2. Hacer. Hay que tener la voluntad de poner en marcha el sistema.
  3. Verificar. Un sistema sin control no garantiza el éxito, por lo que se hace necesario evaluar el desarrollo del plan en la realidad.
  4. Actuar. La mejora de la seguridad vial en la empresa se basa en un sistema de evaluación continua que lleva a comparar los resultados obtenidos con los objetivos planteados e introducir los cambios necesarios para conseguir la reducción de la siniestralidad vial laboral.

Esta norma fue concebida con el ánimo de que pudiera ser desarrollada en cualquier empresa siguiendo un procedimento estandarizado. Sin embargo, no puede obviarse un obstáculo que no es menor, y que tiene que ver con el planteamiento que nos muestra la Curva de Bradley: la evolución que se observa en la cultura de empresa cuando pasa por cuatro fases que en el caso que nos ocupa serían:

  1. Fase Reactiva. Los trabajadores no se sienten responsables del problema porque creen que la siniestralidad vial es fruto del azar: “Si te tiene que tocar te toca”.
  2. Fase Dependiente. Los trabajadores asumen la seguridad como un pliego de normas impuestas por otros. Cuando la siniestralidad baja, le gerencia de la empresa lo atribuye a la observancia de las normas: “Si todo el mundo cumpliera las normas, no habría accidentes”.
  3. Fase Independiente. Los trabajadores toman conciencia del problema y conciben la seguridad como un acto de responsabilidad personal que se puede conseguir con determinadas acciones propias. Este nivel de concienciación conlleva la reducción de siniestros viales: “Yo soy el primer interesado”.
  4. Fase Interdependiente. El control de la seguridad trasciende el ámbito de cada trabajador y atañe a los equipos, que velan por sí mismos y por los demás. Se reducen los riesgos que se asumen y se comparten puntos de vista sobre la seguridad vial laboral. Confían en la labor de equipo para mejorar la seguridad vial en la empresa y concluyen que el objetivo cero se puede hacer realidad: “Entre todos podemos conseguirlo”.

Mejorar la seguridad laboral en la empresa implica comenzar por mejorar las relaciones en la empresa

Seguridad Vial en la Empresa

¿Dónde se encuentra el conflicto? Cuando hablamos con trabajadores que han sido llamados a formarse en Seguridad Vial Laboral, resulta frecuente encontrar esquemas que recuerdan a una mezcla entre la fase reactiva y la fase dependiente de la Curva de Bradley. Por otra parte, en empresas donde los trabajadores han sido formados en Seguridad Laboral, lo más probable es que convivan con las dos anteriores la fase independiente.

Son frecuentes entre los trabajadores las observaciones sobre una supuesta visión poco realista que del día a día de la empresa tiene la Gerencia. Sólo así se explica que los contenidos sobre Seguridad Vial Laboral se antojen a no pocos trabajadores una quimera, un ejercicio de difícil resolución si se pretende mantener la productividad que les es exigida día tras día.

Aquí podríamos perdernos entre dos polos:

  • De un lado, el trabajador que no observa criterios de seguridad por temor a la disminución de su rendimiento y a unas posibles consecuencias derivadas de esa disminución.
  • Del otro, el trabajador que se expone a riesgos laborales de forma inconsciente por una valoración poco realista de las consecuencias de asumir esos riesgos.

Sin embargo, lo que parece fundamental es que una buena relación laboral es la base de una mejora de la seguridad vial en la empresa. Sin ella, los trabajadores difícilmente pueden pasar de las primeras fases de Bradley: o sienten que una teórica preocupación de la empresa por la siniestralidad no va con ellos, o entienden que la seguridad vial consiste en unas normas que les han sido impuestas desde arriba sin tener en cuenta que también desde arriba se les empuja a incumplir esas mismas normas.

De vuelta a la norma ISO 39001, hay que recordar que esta parte de una planificación que contempla la total implicación de la Gerencia en el proyecto de mejora de la seguridad vial en la empresa. Y esa total implicación es incompatible con contraórdenes que hagan imposible llevar a cabo la esperada mejora. No observando este aspecto crucial no sólo se lanzan mensajes contradictorios sino que se sienta una peligrosa base educacional en los trabajadores de la empresa, que incluso entrando a trabajar en otra empresa pueden arrastrar las carencias organizativas de los gerentes menos implicados en la mejora de la seguridad vial en la empresa, por más que hayan destinado una partidad presupuestaria a la formación en este ámbito para todos los trabajadores… salvo para ellos mismos.

Más información | Cesvimap – Norma ISO 39001

  • Hijo de Cain

    Como el tema es demasiado amplio, me voy a esquematizar:

    Ida/retorno al trabajo. Una de las medidas más eficaces es la sincronización entre las empresas de una zona/polígono, para que los
    horarios de sus trabajadores no solapen sus turnos de entrada/salida. Son factores de seguridad incluidos en los planes de movilidad de empresas (buscar por ejemplo el Holandés).

    Si la Seguridad esta enfocada a los profesionales del transporte de mercancías, la informática esta de su parte. Primero descargar al conductor de la responsabilidad del cumplimiento de sus turnos y cargarlos sobre el encargado de logística. Segundo, que las ventanas que este último establece en el régimen de carga y descarga se adecuen a los tiempos/distancia que el vehículo debe recorrer. Tercero, que los autónomos que utilizan webs de contratación, estas tengan implantado la misma política de tiempo/distancia anterior.

    Para los profesionales del transporte de personas en modo interurbano, un cambio completo en el régimen de control de los equipos de tiempo de conducción.