Madrid se suma a la negativa al casco obligatorio para los ciclistas

Ciclistas sin casco obligatorio en Madrid
Llevamos una buena temporada debatiendo sobre las medidas que se deberían tomar para garantizar una buena convivencia entre los ciclistas y el resto de conductores que pueblan ciudades y carreteras. Hace pocas semanas nos preguntábamos qué pasaría si los ciclistas tuviesen que obtener una licencia para poder circular con libertad, y también hemos debatido sobre la idea de llevar siempre el casco para evitar muchas lesiones.

Partiendo de la base de que lo más importante es la prudencia, el sentido común y el espíritu de convivencia, y teniendo en cuenta que cuanto más protegidos vayamos, mejor parados saldremos de un incidente, hay que decir que Madrid no va a apoyar la obligatoriedad del casco para los ciclistas. Y eso, como todo, tiene su debate.

Por un lado entiendo que el casco puede tener un cierto tono que desincentiva el hecho de salir en bicicleta. Lo puedo entender, porque es un cacharro más. También lo es en moto, aunque tengamos una cesta o un cofre donde guardarlo. El casco nos puede proteger bien si tenemos la mala fortuma de llevarnos un golpe en la cabeza, pero a la vez es un engorro.

Por otro lado, negar que el casco proteja, es como negar la mayor. Es probable que un casco como los de las bicicletas sea mucho menos seguro que un casco integral de motorista, no hay que ser un as del pensamiento para darse cuenta de ello. Sin embargo tampoco vamos a las velocidades normales que se circula en moto. Como en todas las cosas, y como así es mi punto de vista, creo que los extremos del sí y del no son lugares peligrosos, porque nunca se llega a un acuerdo entre las partes.

¿Cómo veo el tema de Madrid? ¿Bien, o mal? Lo veo bien porque en Madrid, parece, confiarán en el criterio de los ciclistas. No solo hablan del casco, sino, y cito:

se ha solicitado también cambio de redacción en cuanto a la posición en la vía de la bicicleta, para que no quede arrinconada a la derecha, desacuerdo con la circulación permitida de forma general a las bicicletas por las aceras y zonas peatonales y la no obligatoriedad de uso de las vías ciclistas

Esto es, ni más ni menos, que confiar en el (buen) criterio de todos, y por este matiz, me parece una iniciativa loable. Es bueno otorgar confianza a las personas, porque si confías en alguien lo estás poniendo en valor. En ese caso, lo que se consigue es crear una nueva conciencia de lo que significa salir en bicicleta, que no es más que una responsabilidad personal, el fomento de la prudencia evitando imponer leyes o normas que, realmente, no son nada populares.

Aplaudo la iniciativa de Madrid, y espero ansioso ver los resultados, qué se observa, cómo evoluciona el papel de la bicicleta en Madrid, que es una ciudad por la que merece la pena dar unas pedaladas… si nos olvidamos de la sempiterna contaminación, claro.

Vía | Pedalibre