Luz azul para no dormirnos al volante

Cuadro Mandos Honda Civic

Desde hace bastante tiempo llevo observando que la luz del cuadro de relojes de muchos de los modelos que se venden actualmente, predominan los tonos azules. Me asaltaron las dudas pensando si era cuestión de modas o realmente tenía su porqué, así que me puse a investigar por la red.

Después de navegar durante un buen rato, me encontré con la referencia de un artículo que hablaba sobre un estudio. En él se desvelaba que la aplicación de una luz con cierta frecuencia impedía que nos durmiésemos al volante. ¿Sería esta la respuesta? Pues sí y no.

Todo parte de la base de que una luz azul de 464 nanómetros es capaz de alterar el hipotálamo haciendo creer al organismo que todavía es de día. Así, éste no dará la orden a la glándula pineal de que segregue melatonina, también llamada la hormona del sueño. Así, a primera vista parece un poco complicado, pero en la práctica no lo es tanto.

El autor de semejante invento es el alemán Burkard Wördenweber. Sostiene que la colocación de esta luz en algún punto del salpicadero mantendría el cerebro despierto, disminuyendo aproximadamente un 30% las muertes anuales.

Cuando se publicó el estudio, en el 2006, hablaban de unas cifras de 44.000 muertes al año en Europa, con lo que se salvarían unas 13.000 vidas. En España, según los datos, la fatiga y el sueño están presentes en 225.000 accidentes al año.

Al final, no he conseguido resolver la duda de si la luz de mi coche tiene una frecuencia de 464 nanómetros o en el concesionario se han quedado con alguno, pero si me lleva a pensar y creer que los fabricantes de automóviles lo hacen por una buena causa.

Lo peor es que voy a tener que dar la razón a los tuneros. Ya me veo llenando el coche de neones. ¿Tendrán en la tienda de iluminación enanómetros de esos?

Vía | Terra

  • Sam

    Me parece muy interesante esto.
    Y azul queda mejor que en naranja, por ejemplo 😉

  • Si he sentido la diferencia entre colores, sobre todo en viajes de noche por carretera

  • Cuando me pegaba panzadas kilométricas con el Scénic o con el 307 (luces naranjas), vaya si notaba el efecto adormecedor del colorcito en cuestión. El azul despeja y cansa menos (a no ser que sea estridente, claro).

    Y además, “luz azul” es un palíndromo. Que vale, que no tiene nada que ver, pero es chachi. 😛

  • Espero que no me soporice la luz naranja de mi Laguna ni la verde de mi Sierra…