Los polígonos, ciudad sin ley, y sin facilidades de transporte

poligono industrial
El polígono industrial es una de las zonas típicas de las ciudades que extraen las naves industriales y la sede de muchas empresas del centro urbano. Son, de por sí, lugares prácticos donde colocar los negocios y las fábricas, talleres, sedes de empresas de reparto, y más. Y son lugares feos, sin aderezos estéticos, diseñados con escuadra y cartabón, y por desgracia, foco de cantidad de situaciones de riesgo para conductores, pero sobre todo para peatones o ciclistas.

Si circulas por un polígono industrial y te fijas un poco, verás que salvo excepciones se trata de una ciudad sin ley: se circula a toda velocidad, se hacen giros prohibidos, los STOP son invisibles,… En algunos, y lo digo con conocimiento de causa al vivir a 300 metros de uno en mi ciudad, no tienen ni aceras dignas, pasos de cebra o carril bici: ya sabemos lo peligroso que es el margen de las carreteras. Por no hablar de las carreras ilegales.

Diréis algunos que para qué un carril bici: en algunos polígonos existen oficinas sin relación con empresas privadas, pueden ser incluso oficinas de administrativos o de técnicos de otro tipo. Algunos de esos empleados pueden elegir ir andando a sus trabajos, o en bicicleta. Y los polígonos, en fin de semana, podrían servir como lugar de ruta segura para ciclistas aficionados, ¿por qué no?

Lo peor, lo que uno entiende menos, es que existan polígonos industriales sin servicio por parte de las líneas urbanas de autobús, metro o cercanías (donde aplique). Es decir, ¿tan poco valora el ayuntamiento esos lugares? ¿Por qué un trabajador que antes iba a su oficina en autobús, al estar en el centro, debe sacar el coche para ir a su mismo trabajo en otro punto de la ciudad? Como mínimo, es algo que va en contra de la sostenibilidad, y del progreso.

No extender las líneas de autobús urbano para que realicen una ronda por el polígono industrial de turno va en contra de toda lógica. ¿La línea se alargaría demasiado? Ese es otro problema diferente, pero en las ciudades más importantes los autobuses tienen acceso a los polígonos, y se mantiene así la opción de transporte público para quien quiera utilizarlo.

En un caso muy cercano, se da la situación de vivir a escasos 15 minutos a pie de la oficina (unos dos kilómetros), situada en el mencionado polígono, y la persona interesada tiene casi imposible caminar con seguridad hasta su lugar de trabajo. No hay acera, sino un camino sin despejar, lleno de arbustos y maleza, y por supuesto, sin un solo paso de peatones, sin iluminación adecuada cuando se hace de noche (cosa habitual en invierno a media tarde).

Ahora, con las elecciones a la vista, parece que se estén liando la manta a la cabeza para poner aceras y adecentar un poco el lugar, pero un servidor opina que los polígonos industriales deben diseñarse teniendo en cuenta a las personas, porque uno debería poder elegir cómo va a su trabajo, y por supuesto, poder elegir el transporte público. Solo hay que pensar que mover un coche para recorrer menos de dos kilómetros y no moverlo durante 7 horas, para regresar el mismo camino, es absurdo.

Foto | horrapics

  • Alfa QV

    Y así es como la Zona Franca y el puerto de Barcelona aún no disponen de la L10 del metro, ni de la autovía directa a la A2. Por supuesto una vía ciclista sería imprescindible…

  • Un artículo muy adecuado. Por eso, en MAF Inmuebles especializados en naves industriales en Barcelona apoyamos todas las iniciativas para mejorar las infraestructuras de los polígonos industriales. Contad con nuestro apoyo para estas iniciativas.