Los peligros de los márgenes de la carretera (y 5): barreras metálicas de seguridad

La barrera lateral de seguridad semirrígida protege frente a las salidas de vía

La barrera lateral de seguridad semirrígida protege frente a las salidas de vía

Las barreras metálicas de seguridad, llamadas también guardarraíles o quitamiedos, son dispositivos de guía que tienen por finalidad indicar el borde de la calzada, la presencia de una curva, el sentido de circulación y los límites de obras de fábrica u otros obstáculos. Un sistema de contención, en principio, diseñado para vehículos de cuatro ruedas pero cada vez más adaptado a vehículos de dos ruedas y usuarios vulnerables debido a las consecuencias en caso de impacto contra este tipo de retención por parte de conductores de motocicletas.

De ahí, que sean mencionadas como uno de los peligros de los márgenes de la carretera cuando las barreras de seguridad presentan formas agresivas (extremos de barrera en forma de cola de pez), las interrupciones y transiciones entre barreras (paso de una barrera metálica a otra de hormigón), altura insuficiente de la barrera tras el nuevo asfaltado de la carretera, etcétera…

Cómo son las barreras laterales de seguridad

Las barreras laterales pueden rígidas, semirrígidas y desplazables

Las barreras laterales pueden rígidas, semirrígidas y desplazables

Las barreras laterales de seguridad, como podemos ver en la foto de arriba, pueden ser: rígidas, semirrígidas y desplazables pero para mayor comprensión, pasamos a definirlas:

Rígidas: barreras de tipo muro prefabricadas de hormigón, divididas en secciones y conectadas entre sí mediante robustas barras de acero para garantizar el desplazamiento lateral durante los fuertes impactos. Están perfiladas a modo de tres pendientes diferentes para recibir el impacto del vehículo y mover la rueda para orientarla de nuevo hacia la calzada. No provoca la reducción de la visibilidad en la carretera porque es más baja que la altura del conductor y no requiere grandes reparaciones después de sufrir cualquier impacto.

Semirrígidas: barreras metálicas de seguridad fabricadas íntegramente a partir de chapa de acero galvanizada están compuestas por paños o travesaños (bionda) y postes metálicos (IPN), concebidas específicamente para garantizar un alto nivel de contención y seguridad tanto en los márgenes laterales como en las medianas de las carreteras. Pueden ser simples (aptas sólo para el choque por uno de sus lados) o dobles (aptas para el choque por ambos lados) y diseñadas con sistema de protección de motoristas (SPM) con dos vallas dobles onda superpuestas para evitar que el motorista atraviese el espacio libre entre dos postes consecutivos de la barrera y que se golpee directamente con las aristas de dichos postes.

Desplazables: barreras de mediana New Jersey, barreras de plástico para separación o protección de calzadas rellenables de agua o arena y en colores rojo o blanco, están fabricadas por el proceso de inyección y soplado en una sola pieza para asegurar los gruesos de las paredes. Su diseño da estabilidad a la calzada y el seguimiento en zonas de curva pudiendo ser desplazadas a modo de señalización circunstancial o por obras.

¿Qué peligros presentan las barreras metálicas de seguridad?

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Dentro de las barreras semirrígidas, que vimos antes, están las barreras metálicas de seguridad. Dispositivos de guía que dan solución a muchos peligros de la carretera como ayudar a no salirse de la vía y a protegernos o minimizar fuertes impactos ante posibles obstáculos que presentan los márgenes de la carretera. Por otro lado, también son recomendables las barreras semirrígidas por el hecho de que pueden contener parte del sistema de la energía cinética del vehículo en el momento del impacto mediante la deformación de dichas barreras metálicas. Sin embargo, las barreras metálicas de seguridad pueden presentar inconvenientes cuando por su forma o colocación presentan riesgos para la seguridad vial:

Extremos de barrera, en forma de cola de pez, una ejecución deficiente de los extremos de barrera puede traer consigo empotramientos o vuelcos por efecto rampa.

Pasos de mediana, las interrupciones en las barreras disminuyen la seguridad en esos puntos, ya que no existe ningún elemento de contención para evitar que los vehículos invadan el sentido contrario en caso de salida de vía por la izquierda.

Transiciones entre barreras de seguridad, tramos intermedios que conectan longitudinalmente dos tramos de barrera de distinto comportamiento, pero el paso de una barrera más deformable a otra más rígida, puede producir el enganchamiento de un vehículo en el punto de transición.

Postes de barrera metálica, cuanto un motorista cae de su vehículo y se desliza en dirección hacia la barrera de seguridad, si los postes no están provistos de sistemas de protección adecuados, puede ocurrir, que el cuerpo del motorista impacte contra alguno de los postes de la barrera o que traspase el sistema de contención y caiga o impacte contra el obstáculo que se pretende proteger.

Discontinuidades entre barreras de seguridad, próximas entre sí no justificadas que se producen cuando un vehículo abandona la vía rompe varios paños de bionda y deja ese espacio comprendido entre dos barreras contiguas convirtiendo sus extremos en auténticas lanzas.

Altura de barrera insuficiente, una altura insuficiente puede constituir un grave peligro para los ocupantes de un vehículo en caso de choque contra el sistema de contención ya que existe la posibilidad de que se produzca un vuelco.

Cómo mejorar el diseño de las barreras de seguridad

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Para reducir la severidad de los siniestros por salida de calzada en caso de que se produzcan se recomienda, según la Orden Circular 321/95, que la distancia entre la barrera de seguridad y el inicio de la zona peligrosa deberá ser igual o superior a la anchura de trabajo de la barrera, siendo su valor mínimo de 0,6 metros. Además, los criterios sobre la correcta disposición de las barreras de seguridad en las carreteras deben cumplir una serie de requisitos como, por ejemplo, la distancia de la barrera al borde de la calzada, la anticipación y prolongación de la barrera, la disposición en altura, etcétera.

Por otro lado, la forma más segura de terminación de una barrera metálica es la introducción de su extremo en el terreno, es decir, su abatimiento, de forma que el extremo final pueda abatirse hasta el terreno los últimos 4 m de barrerra, mediante una pieza especial en ángulo con postes cada 2 m, sin separador y con una chapa soldada enterrada en el suelo. No olvidemos que el siniestro más frecuente entre los motoristas consiste en salirse de la vía e impactar contra un elemento rígido, siendo inadmisible que un poste metálico produzca más daños que la propia seguridad pasiva del vehículo.

Desde Circula Seguro, hemos comentado algunos sistemas de protección o elementos para mejorar nuestra seguridad vial relacionados con las barreras metálicas de seguridad y especialmente con los usuarios de motocicletas y que, para no extenderme, cito por orden cronológico:

Guardarraíles y motoristas, un poco de historia (3)

Segurail, un paso más en la seguridad de los motoristas

Railbag. Aire para salvaguardar la vida de los motoristas

Ruedas usadas para salvaguardar la vida de los motoristas

Guardarraíles BPC de tecnología tubular

No olvidemos que las barreras metálicas de seguridad laterales están para evitar un mal mayor ante un desplazamiento hacia el exterior de la carretera pero nada pueden hacer ante una velocidad inadecuada o peligrosa porque, entre otras cuestiones, no circulamos por un circuito de velocidad, sino más bien por un espacio compartido con el resto de usuarios, ni debemos ignorar la señalización que nos advierte e informa sobre los peligros inherentes a la carretera.

Más información | asebal (sistemas de contención)
Foto | Nacho
Vídeo | BPC impacto
En Circula Seguro | Otros peligros de los márgenes de la carretera: (1), (2), (3) y (4)
En Circula Seguro | Proyecto SMART RRS, sobre barreras laterales de seguridad en carreteras inteligentes