Los conductores temerarios se librarán de la cárcel si cuidan de las víctimas

Control de alcoholemia

Con la entrada en vigor del nuevo Código Penal en materia de tráfico, los conductores temerarios parecían irremediablemente condenados a pasar por la cárcel tarde o temprano. Pero no se va a llegar a este extremo en algunos casos. En concreto, los condenados a una pena inferior a los dos años de cárcel y que no tengan antecedentes penales, van a tener la posibilidad de eludir la prisión si deciden optar por la alternativa de cuidar de las víctimas de tráfico.

El Instituto Guttmann, centro de recuperació para las víctimas de lesiones graves de tráfico, firmó un acuerdo pionero con la Generalitat de Catalunya por el que los condenados a prisión por delitos viales podrán eludir la cárcel si optan por hacer trabajos de acompañamiento y mantenimiento junto a los accidentados del centro. Un herido en accidente afirmaba que “el conductor temerario podrá ver con sus propios ojos la consecuencia de sus actos”.

Según Montserrat Tura, consejera de Justicia, esta es la manera “más ejemplar de ver las consecuencias de la conducción temeraria”. Y razón no le falta. Si lo único que se busca con esta reforma del Código Penal es castigar a los conductores temerarios, la medida de la cárcel ya estaba bien, pero si lo que queremos conseguir, que debe ser el objetivo indiscutible a largo plazo, es erradicar por completo las actitudes irresponsables al volante, nada mejor que buscar una medida que implique un cambio en la actitud del infractor. Si de esta forma no cambia su manera de ver las cosas al volante, podemos estar seguros que la cárcel tampoco lo hubiera conseguido.

En cualquier caso, la consejera de Justicia advierte que no se trata en absoluto de una medida suavizadora, “sino una condena que se tiene que realizar hasta el último minuto”. En caso que el infractor no acabara de cumplir su condena en el centro, el juez podría decretar su ingreso inmediato en prisión.

Vía | Qué!