Los accidentes de tráfico: sus causas (2)

Salida de vía

Un siniestro de tráfico puede considerarse como el producto final de un desencadenamiento de circunstancias (combinación de errores) que son exteriores por el entorno donde se producen y también interiores o condicionadas por parte de todas las personas participantes. Consecuentemente, a ese desequilibrio de oportunidades involuntarias y no deseadas, se producen unos daños materiales en los bienes propios o ajenos y que también pueden ser físicos en las personas que serán de mayor consideración en atención a la magnitud del evento.

Al referirme a ese desequilibrio de oportunidades me refiero a la secuencia anterior al siniestro. Todos hemos oído decir en alguna ocasión: hoy me levanté con el pie izquierdo y desde entonces no doy una. Condición operante si consideramos el hecho de no encontrarse centrado con una merma en las facultades psicofísicas de la persona. Por otro lado, el diseño de las carreteras y las medidas de seguridad en los vehículos son elementos influyentes pero conocidos y por tanto dependientes del factor humano. Pero, en definitiva… ¿qué causa un siniestro con ocasión del tráfico?

Accidentes grabados por las cámaras de la DGT

Antes de profundizar sobre las causas de los accidentes de tráfico, os invito a ver en este vídeo algunos accidentes grabados por las cámaras de la DGT. Se habla de causas y por eso lo incluyo en el artículo pero sería interesante hacer una reflexión sobre la importancia de transmitir bien la noticia. Si se habla de un hecho, en este caso, sobre los accidentes de tráfico y además se hace mención a sus causas, de alguna manera, nos mantenemos más alerta. ¿De qué vale conocer la magnitud de los accidentes, si no hacemos nada para evitarlos?

Primer paso: llamemos las cosas por su nombre

El conocimiento de los siniestros de tráfico es fundamental para saber por qué y cómo se producen los mismos. Los resultados del estudio de conflictos reales ayudan a optimizar el diseño de vehículos con nuevas medidas de seguridad activa y pasiva, permiten mejorar los trazados y señalización de vías urbanas e interurbanas, sirven de apoyo a la Justicia para depurar responsabilidades y, evidentemente, contribuyen a definir las actividades más apropiadas en materia de prevención con auditorias sobre seguridad vial o reformas sobre la legislación actual.

Una cuestión, no menos importante, sería también dar el nombre real que corresponde con esta rama de investigación. Es decir, si investigamos un accidente de tráfico, habrá que diferenciar en primer lugar los tipos de siniestros y después, si corresponde o no con la definición propiamente dicha de siniestro de tráfico. Puede pasar, y de hecho ocurre, por las noticias que emiten los medios de comunicación que llaman accidente de tráfico a incidentes que realmente no lo son y que más bien pueden definirse como imprudencias, negligencias, homicidios, etcétera. Por tanto, como dice el refrán: Al pan, pan y al vino, vino. Sin confundir a los usuarios, ya que las cosas hay que decirlas tal y como son.

Velocidad del disco diagrama

Segundo paso: clasificación de las causas

Cualquier comportamiento, condición, acto o negligencia sin el cual el siniestro no se hubiera producido, podría definirse como la causa central o válida como referencia para determinar la influencia en el resultado ocasionado, es decir, el efecto negativo del hecho con ocasión del tráfico. Pero además, esta primera causa puede venir acompañada de otras fuentes que de alguna manera ayudan a la resolución del conflicto, como son, las causas indirectas y las que intervienen de forma directa en el evento o incidente.

Para llegar a determinar las causas necesitamos un planteamiento de hipótesis. Es decir, intentar dar una explicación de cómo pudo producirse o desencadenarse el suceso. Pienso, que todas las suposiciones que puedan plantearse pueden ser válidas si las aplicamos con razonamientos lógicos y dentro de una situación experimentada o conocida. Por supuesto, no podemos desvincularnos de la realidad ya que estamos inmersos en un sistema complejo donde la condición humana es partícipe al cien por cien de su capacidad y de las exigencias que le son impuestas por la sociedad.

Accidente en autovía

Si clasificamos las causas de los siniestros con ocasión del tráfico; por un lado, estarían las causas indirectas, es decir, aquellas que de alguna manera condicionan la resolución del conflicto y por otro lado, se encuadrarían las causas directas que intervienen de manera inmediata en la producción del suceso. Las primeras están relacionadas con las condiciones técnicas de los vehículos, el diseño de las carreteras, los fenómenos atmosféricos, las condiciones negativas y las referentes al conductor. Y las segundas, como extensión de las anteriores, citamos las que están más relacionadas con el factor humano. Como pueden ser: infracciones, fallos o errores en la percepción y experiencia, conductas peligrosas, etcétera.

En definitiva, a grandes rasgos, y según un estudio realizado por el Transport and Road Research Laboratory, se han definido las causas de los accidentes de circulación en base a la participación de los elementos o factores que intervienen en el fenómeno vial. Claramente, el porcentaje más elevado sobre la accidentalidad se lo lleva el factor humano con un 76,5%, le sigue el factor vehículo con un 3% y por último el factor vía con un 2%. Conjuntamente o por separado, de todos estos factores, hay sólo uno que realmente será la causa principal, el protagonista, el que hace uso de los medios de desplazamiento sobre un escenario y que además es compartido por otros.

Vídeo | Tovkal
Más información | TRL, NHTSA
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  • stormer

    Me pregunto cuánta gente desconoce la sensación tan gratificante que se tiene cuando se hacen las cosas bien.

    El problema es que los beneficios que esto aporta son en muchas ocasiones intangibles. Por ejemplo:

    ¿Por qué conduzco de forma ecológica? Porque mi coche sufre menos, porque me compensa saber que pese a coger el coche lo hago por pura necesidad y al menos mi impacto ambiental es el mínimo posible, porque mis pasajeros tienen una siempre agradable sensación de seguridad, comodidad en el viaje y de confianza…

    ¿Por qué cumplo las normas? Porque soy una persona crítica y me gusta contrastar las razones que llevan a aplicar una cierta norma que a priori parece inadecuada. Casualmente suelo ver razones importantes detrás de la mayoría de normas o recomendaciones de tráfico.

    ¿Por qué me comporto de forma adecuada con los demás conductores? Porque pese a que no es habitual recibir el mismo trato, a mí personalmente me compensa saber que soy cívico con los demás.

    La mayoría de personas, conduzcan o no, no tienen ese afán de querer hacer las cosas adecuadamente. Muchos son egoístas y se creen por encima de todo. Muchos sencillamente son unos simplones que no piensan en nada más que girar un volante y pisar 3 pedales, y cualquier otra cosa que implique complicarse más, es rápidamente descartada. Y lo peor, es que ambas cosas se combinen, y aún peor es darse cuenta de que ese es el perfil que más abunda en el asfalto.

    Creo que más o menos he plasmado mi punto de vista sobre qué falla en ese 76,5% de factor humano.

    • busgosu

      Has dado en el clavo!

      Da cosa ver la cantidad de gente que se aferra a argumentos sobre los límites de velocidad de tipo: “es que mi tiempo vale más”, “con los coches y vías de hoy día…”, “es que en Alemania…”

      • stormer

        Conducir como es debido es realmente fácil. Puede cansar cuando llevas un rato, pero no es una tarea complicada en absoluto; si todos los problemas tuvieran una solución tan sencilla… Lo que no es tan sencillo es hacer comprender a la gente cómo debe conducir.

  • Elisa

    Pues voy a dar la nota discordante pero es que mi sensación es que, aunque realmente hay algunos ‘cafres’ al volante, la inmensa mayoría de los conductores van ‘de buena fe’ y no quieren, ni pegársela, ni hacer daño a nadie.

    Lo que pasa es que nuestra formación es muy muy básica y cuando entramos en los problemas de circulación que ‘no estaban en las zonas de examen’ (véase por ejemplo ir de Barcelona a Castelldefels en una hora de tráfico pesado intenso), pues pedimos consejo a amigos y parientes (que acaban siendo nuestra formación ‘continuada’, la de la autoescuela es sólo un momento en el tiempo) , que nos dan su particular punto de vista, y acabamos conduciendo pues según un pseudoreglamento que acaba siendo un lío absoluto y por tanto potencialmente peligroso para todos.

    ¿Medidas que yo pondría? Una buena formación vial desde la escuela, una revisión del sistema de obtención del carnet y un programa televisivo semanal de seguridad vial. ¡Estoy segura de que mucha gente se apuntaría!

    • stormer

      Como bien dices la formación es insuficiente. El problema es que pocos conductores están dispuestos a aprender, y si llevan muchos años conduciendo aún son más reacios a dejarse enseñar. No se trata de que todo el mundo conduzca genial, porque cada persona tiene unas habilidades distintas, pero hay cosas como mirar antes de maniobrar o desplazarse lateralmente, tomar la costumbre de no hablar por el móvil nunca, o de respetar los límites de velocidad, sobretodo en poblado… que si no se dominan a la perfección, sencillamente no se está preparado para conducir. Una cosa es desconocer técnicas que permitan salvar situaciones difíciles, pero otra distinta es ser un potencial causante de riesgos, y esto último es lo que debería corregirse sin excepción.

      Lo del programa de televisión es una muy buena idea, porque por desgracia es un medio que otorga mucha credibilidad, pese a que en este caso sería una virtud.

      • Elisa

        Tienes razón en que tenemos muchos prejuicios arraigados de difícil solución en esta generación. Pero un buen plan de formación de la población podría eliminar este problema en las generaciones futuras. Estoy segura de que los suecos se sienten orgullosos de su política vial, de su formación y de seguir las normas, sintiendo la satisfacción que tan bien describías en el primer comentario que has puesto en este post.
        Estoy segura de que por aquí tenemos tan buena madera de buenos conductores como por Suecia, pero es que como nos formamos de esa manera y luego nos apañamos como podemos siguiendo los consejos de algun pariente que hace años que no se recicla, pues luego vamos tomando vicios que en la edad adulta ya son muy muy difíciles de erradicar. Pero si, por ejemplo, los niños vieran un programa de seguridad vial, ¿cuál sería su reacción? ¿Decir que a ellos nadie les tiene que decir nada? Pues no, su reacción sería, sencillamente, aprender. Mis hijos se sienten muy orgullosos cuando actúan como buenos peatones y ciclistas, y si alguien les enseña bien (ya me aseguraré yo de que sea así), seguro que también sentirán el orgullo de hacer las cosas bien hechas cuando lleven un volante.

  • escargot

    Por suerte, como decís, cafres no hay muchos. Pero eso no significa que el resto lo esté haciendo bien… precisamente por lo que ha dicho Stormer. Porque hay mucha gente, y me temo que la mayoría, que se conforma con mover un volante y pisar tres pedales y no se plantea nada más. Y si les quitaras los pedales, encima, aún te estarían agradecidos.

    Encima, ahora se lo ponen cada vez más fácil. Hace unos días estaba hablando con otra persona por email de tres inventos que no tiene mi coche: cambio automático (si me tengo que comprar un coche y sólo lo puedo conseguir con cambio automático me muero), control de crucero y encendido automático de luces. Él, dale y dale con que esos avances son todo ventajas. Yo le contesté esto:

    “Como ves no me convences. Todos esos avances tienen en común una cosa, y es que desimplican a la gente de la conducción. Y eso es lo peor que se puede hacer. Si la gente ve la conducción como una actividad automática sin importancia en vez de verla como una actividad en la que hay que estar atentos y trabajárselo lo único que vamos a conseguir es un montón de pasotas llevando unos cacharros de unos 1000 kilos como mínimo a velocidades endiabladas. Ése es el futuro de la seguridad vial.”

    No vamos a ser todos unos McRae, claro, pero por lo menos vamos a pensar un poquico y vamos a implicarnos en la conducción.

    Además, no es por ser agoreros pero a veces parece que a la gente sólo se le puede convencer por medio del sensacionalismo y el 20 de Diciembre emiten un anuncio fortísimo de la DGT y el susto dura hasta el 24, mira qué bien, levanto el pie y no me la pego. Pero igual me la puedo dar el 3 de Febrero, el 19 de Abril, el 7 de Agosto o el 12 de Noviembre. La concienciación vial no puede ser una cosa puntual, tiene que estar allí siempre. Básicamente porque en eso nos va la vida.

    Y, si he puesto alguna fecha maldita para alguien, lo siento. No era mi intención.

    • Elisa

      No creo que el hecho de tener un coche automático te impida concentrarte en conducir. Para un novel (sobretodo un novel tardío), creo que es justo al revés.

      • escargot

        Es evidente que facilita las cosas, pero a mi gusto le quita toda la miga al asunto. Aparte de que creo que está bien que la gente esté acostumbrada al cambio manual por si un día no le queda más remedio que usarlo. Pero para quien no se sienta seguro del todo puede ser una ayuda… claro que lo mejor es que no conduzca hasta que se sienta con confianza porque si no va a sufrir de verdad.

        • Elisa

          Cada uno tiene su forma de ver y disfrutar la conducción. Conozco hasta gente que disfruta conduciendo por el centro de Barcelona. Para mí la comodidad y la seguridad son lo más importante (llevo a mi familia a bordo), y por eso pago todos los peajes que haga falta y prefiero el automático. De hecho no soy la única, conozco mecánicos y ‘forofos’ del motor que se han pasado al automático, y no sé si alguien puede ampliarme esta información pero creo que hasta Paco Costas se muestra muy favorable a este tipo de vehículos, que por cierto han sido escogidos hasta por pilotos de F1 como vehículo particular.

          • escargot

            Si lo malo no es el cambio automático en sí, es que haya gente que pueda usarlo como excusa para desentenderse de la tarea de conducir. Aunque quien use esa excusa usará cualquier otra.

            Yo también conozco a gente que desde que ha probado el automático está encantada y a gente a la que le encanta callejear, y gente que elige siempre la autovía o autopista. Yo, si voy sola y no tengo que llevar algo que se pueda romper en el maletero, si puedo me escapo por una de mis carreteras malas. Y no me imagino ir por allí sin cambiar marchas. Le faltaría algo a mi conducción.

          • Elisa

            Vete a saber.. igual algún día nos explicas que probaste uno automático…¡y que te gustó!!

          • escargot

            Lo dudo mucho. La palanca está en un sitio estratégico para “acercarte” un poco a tu copiloto. ;)

            Aunque la cosa no iba por ahí, ¿eh? Es que es divertido cambiar de marchas.