Las muertes por exceso de velocidad no bajan

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El 2008 se cerró con unos magníficos datos en cuanto a la siniestralidad en nuestras carreteras. Magníficos, no porque no muriera nadie que sería lo ideal, sino porque la reducción en el número de muertes fue patente. Pero contrariamente a la tendencia general, los fallecidos relacionados con el exceso de velocidad aumentaron.

La velocidad, o más bien su exceso, sigue siendo la principal causa de mortalidad en nuestras carreteras. Aunque las cifras asustan si nos fijamos en un rango de población concreta: los jóvenes. Según un estudio realizado por una compañia aseguradora, el 64% de los fallecidos por accidente de tráfico con una edad comprendida entre los 18 y 21 años tuvieron como causa el exceso de velocidad.

Ni siquiera la entrada del carnet por puntos ha apaciguado el afan de velocidad de algunos. Pero quizás lo peor es que el exceso a la hora de pisar el acelerador viene acompañado de otras infracciones. El estudio destaca que un 80% de los accidentados no respetaba la distancia de seguridad. Exceso de velocidad más no respetar la distancia son una combinación demasiado peligrosa como para que se produzco con tanta frecuencia.

En cuanto a las vías por las que suceden este tipo de accidentes, las de doble sentido se llevan la palma. Las vías más peligrosas y las que menos errores dejan cometer, en las que realizar un buen adelantamiento se convierte en algo vital. Las cifras hablan por si solas, tres de cada cuatro accidentados circulaban por este tipo de vías. En resumen, que la DGT no se confunde con su lema “Menos siguen siendo muchos”.

Vía | Diario Que!

  • Creo que son sólo respetar la separación de seguridad, pero esctrictamente, ya se solucionarían mucho los problemas, pero no solo la distancia con el que nos precede, sinó horizontalmente con el vehículo que viene en sentido contrario alejándonos del centro de la carretera, siempre que sea una parte de la vía donde no haya accesos a la misma. Si nos acercamos al arcén nuestro vehículo y el que viene en sentido contrario, podría haber entre ambos vehículos al cruzarse un espacio superior al ancho de un vehículo. Esto puede parecer una tontería pero puede suponer la diferencia entre tener o no una colisión en ciertas circunstáncias.
    Hemos de pensar que muchas veces nos cruzamos con otros vehículos que viene en sentido contrario a más de 90 km/h a una distancia de menos de 1 m. si circulamos cerca de la linea de separación de los carriles. En el caso de un despiste mínimo puede ser fatal. Manteniendonos separados minimizamos el riesgo, más aún si le estamos dando caña al vehículo.