Las líneas blancas delimitan los espacios, ¿por qué no las respetas?

Carretera
Las líneas blancas que delimitan los carriles a veces son discontinuas, y a veces continuas. Pero también, a veces, son invisibles. ¿Cuántas veces habremos visto en la carretera esos avezados pilotos que trazan las curvas sin tener en cuenta estas líneas divisorias?

Hay muchas razones por las que no es recomendable pisar las líneas divisorias de carril. Sobre todo me refiero a las líneas que dividen los dos únicos carriles de la vía, uno para cada sentido. Y más aún, en esas jugosas carreteras de curvas que tanto gustan, a mi el primero, y que bien podrían ser parte de un trazado de rally si no lo son ya.

Hay dos tipos principales de líneas divisorias, como todo el mundo sabe, y son las continuas y las discontinuas. Luego está la doble continua, que hace doblemente hiriente el hecho de que alguien las cruce impunemente por comodidad o por otro motivo (el que sea).

“Mira la línea continua como si formase un muro de 3 metros de altura”

Las líneas discontinuas pueden ser franqueadas si hay alguna justificación (porque por capricho sería una tontería), sirven para permitir adelantamientos o cambios de carril, cambios de sentido,… pero no están pensadas para rebasarlas por “trazar unas curvas”. Ese matiz no viene en el manual, pero tiene que venir en la cabeza del conductor. Es lo que podemos llamar una decisión moral, si queréis: no voy a hacer esto porque no “está bien”.

Carretera de curvas
Las líneas continuas no se pueden rebasar (y si es doble continua, doblemente NO), salvo en la excepcional ocasión en que no tengamos más remedio que, con suma precaución, internarnos un pelo en el otro carril por rebasar en condiciones de seguridad a un ciclista, un tractor o, en resumen, algún obstáculo en general (ojo, que los ciclistas no los veo como obstáculos, pensaba más en un coche averiado).

Pero la excepción no vale para adelantar a un camión lento. O a un “dominguero lento” (que es como parece que te llama el listo que te adelanta en línea continua, porque tiene mucha prisa). No sirven, tampoco, para divertirte trazando esa curva que es maravillosa, pero por la que puede circular otro señor (o señora) en sentido contrario. Las líneas separan espacios, repetimos: ¿por qué no las respetas?

Algunas razones por las que es mala idea saltarte una línea:

  • Está mal. Esta debería ser la única razón.
  • Si es continua, está prohibido (incluso pisarla, oiga).
  • Si es discontinua, hazlo si tienes una razón de peso, no por capricho.
  • Si es en curva, aléjate del centro de la vía porque puede producirse alguna situación tensa.
  • Si tienes muy mala pata, te puedes encontrar con un trozo de pintura muy resbaladiza porque, por alguna razón, hay hielo encima. Y tú la pisas, y te piñas. Por ir “de curvas”.

En ciudad, el atajo parece algo obligado

Curvas
En ciudad también pasa esto. No nos recorremos 200 metros para cambiar de sentido en una rotonda si podemos ahorrarnos ese combustible (ejem) y ese tiempo (¡ejem!) ahora que no viene nadie, cambiando de sentido. “Oiga, que es que resulta que hay doble continua“. “¿Y quién nos ha visto?”. Pues yo, la verdad. Y tú mismo.

Es cierto que en algunas ocasiones las líneas están tan deterioradas que parecen tener menos autoridad. Pero que yo recuerde, cuando ocurre esto, el conductor debe ceñirse a una línea imaginaria (la que él se imagine) que reparta la calzada en dos partes, al menos, iguales. Claro que si la mente del conductor solo ve curvas trazadas al estilo Sebastien Loeb, mal vamos.

En dos ocasiones en los últimos dos o tres meses estuve a punto de recibir en mis amorosos brazos a dos avezados “pilotos” que trazaban por encima de sus posibilidades. Y uno iba en un scooter. “Pa’berse matao”. En realidad, los casos más frecuentes que veo de forma habitual pueden resumirse en

  • Cambio de sentido en una calle dividida por una línea continua (o doble continua), incluso marcha atrás.
  • Atajar en un cruce, pasando lógicamente por el carril contrario al que deben incorporarse (esto, todos los días).
  • Intentar salir de la autovía, percatarse del error y reincorporarse a la autovía pasando por setecientos kilómetros de cebreado y poniendo en peligro a varios coches…
  • Rebasar la línea de separación de carril en carretera de curvas, “tan solo” con la rueda delantera que corresponda por motivos desconocidos.

¿Os parece que esto es exagerado, que me quedo corto…? ¿Qué habría que hacer para que se consiga respetar las líneas pintadas? A veces parece que la simple justificación de que “la calle está mal diseñada” nos da derecho a hacer lo que nos venga en gana, ¿qué solución podría haber?

Fotos | alefot, pop.si.que, uayebt
En Circula Seguro | ¿Conocemos las normas de circulación? (11): sobre la señalización horizontal o marcas viales

  • http://openid.blogs.es/toni22m toni22m

    A veces juego a imaginar (a veces me aburro conduciendo) que mi carril es una pasarela a 100 metros de altura, sin vallas ni guardarraíles, y que debo circular por él a la velocidad que lo hago. Si al imaginarlo siento algo de vértido entiendo que o el carril es demasiado estrecho, o bien voy demasiado rápido para el tramo en cuestión. Evidentemente esto refuerza el hecho de no franquear, pisar o rozar ninguna línea, primero porque generalmente es innecesario, y segundo porque cualquier imprevisto que suceda se gestiona mejor desde tu sitio que fuera de cacho.

    Dicho esto, yendo por delante mi respeto máximo hacia la señalización horizontal, aunque la rotonta para dar la vuelta esté a un kilómetro, y mi convencimiento de que las normas no es que estén para cumplirlas, es que están por algo, cuando veo un tramo de curvas con visibilidad ilimitada y en los que las líneas parecen serpientes destinadas a aburrirnos, en ocasiones, solo en ocasiones por si un bello helicóptero me admira desde arriba, hundo un poquito el pie derecho y las unifico un poco con leves movimientos de volante. En esos casos no infrinjo las normas, lo que en realidad hago es trazar la carretera por donde debió hacerlo el puñetero MOPT o como se llame ahora. Es broma, sigue estando mal.

    • http://openid.blogs.es/esteban-viso Esteban Viso

      Tu segundo párrafo es, en realidad, lo que podemos pensar todos. Y en él mismo está el debate sobre que las normas están para cumplirse y la idea de que las cosas se deberían haber hecho mejor.

      Y yo pienso que, de hecho, hay un poco de todo eso.

    • escargot

      Hay quien juega a que lleva de copiloto a un mono con una ballesta… ;) Gran anuncio, aunque a mí me motivaba más el pingüino con dinamita.

      Me ha gustado lo de la pasarela. Aunque cuando son de verdad no tienen ninguna gracia, y haberlas haylas.

      En cuanto a las curvas, precisamente lo que me divierte es ir tomándolas de una en una por donde debo. El Cotefablo tiene un slalom alucinante y es mucho más divertido hacerlas que intentar pillarlas todas rectas. En fin, que me has tocado la fibra sensible, snif.

  • Elisa

    Tienes mucha razón, Esteban. Claro que yo también te propongo una situación: hay actualmente coches ‘enormes’ para las carreteras/carriles urbanos que tenemos. Está claro que con estas ‘moles’ es mucho más difícil mantenerse en un carril estrecho.¿Qué piensas de este tema? Saludos!

    • http://openid.blogs.es/esteban-viso Esteban Viso

      Desde mi punto de vista, si un camión cabe en un carril, un coche por muy “voluminoso” que sea va “sobrado”. Basta con comprobar por los espejos que estamos dentro de las líneas.

      • Elisa

        Sí, tienes razón, desde luego. Saludos!

  • guti1992

    Yo sin ir más lejos en mi propia calle tengo línea continua(hay buena visibilidad) y mi padre y demás hacen el cambio de sentido franqueando dicha línea. A mí no me importa dar la vuelta y tardar un poco más por hacer las cosas bien…cuestión de principios y de seguridad.

    Esteban, en especial me ha gustado lo de “Mira la línea continua como si formase un muro de 3 metros de altura”. El otro día un laguna coupe en carretera con arcén inferior a 1,5m me adelanto en una curva con línea contínua y de muy dudosa visibilidad; A pesar de todo cuando lo observé que pretendía adelantarme me ceñí al borde derecho de la calzada..Se puede resumir en que los errores de los demás no nos pueden servir de excusa para nosotros comportarnos de manera descortés.

    Y sobretodo…”hacer las cosas bien no cuesta nada”.

    Un saludo.