Las carreteras en mal estado, el consumo y el mantenimiento

Carreteras en mal estado

Hace tiempo me ocurrió un caso sorprendente. Digamos que para ir desde A hasta B (unos 25 km) podía optar por dos caminos. El primero de ellos es una carretera nacional con buen asfalto y en la que se puede mantener una velocidad más o menos constante de 90 km/h con relativa facilidad.

La segunda opción, una carretera comarcal con el firme destrozado por el paso diario de cientos de camiones, con bastantes curvas pero en la que también se puede mantener una velocidad más o menos constante de aproximadamente 60 km/h.

Con la segunda opción me ahorraba algunos kilómetros, además de un cruce algo conflictivo al incorporarme a la carretera nacional. Estaba claro que entonces, siendo menos peligroso y de menor recorrido, me compensaba realizar el recorrido por ella aunque con los baches, fuese un poco menos confortable.

Como anoto sistemáticamente todos los gastos del vehículo, observé con el paso de los días que el consumo había aumentado ligeramente. Lo achacaba a que a medida que conocía la carretera, puede que mi conducción fuese un poco más rápida pero para salir de dudas, comencé a hacer el recorrido por la opción de la nacional.

Mi sorpresa fue que el consumo era inferior, mucho más en la línea de la media del vehículo. Me olía por lo tanto que el estado del firme influía de alguna manera en el consumo del coche y mira por donde, estos días me he encontrado con una noticia que lo confirma.

Según un estudio realizado por la Asociación Española de Fabricantes de Mezclas Asfálticas (Asefma), las carreteras en mal estado elevan el consumo de combustible de los vehículos en un 34% y disminuyen su vida útil hasta un 25%.

No tengo más remedio que ser un poco escéptico en cuando a las cifras, más que nada por venir de alguien que se dedica al asfaltado. Todos hemos hecho alguna vez redondeos de cifras para mejorar un poco los resultados. Pero lo que está claro es que seguramente la mala conservación de las vías tienen una consecuencia perjudicial en nuestros vehículos y en nuestra seguridad.

Iba a decir que, lógicamente, los amortiguadores son los primeros elementos que más sufren en un vehículo al circular diariamente por terrenos en mal estado. Pero a la vez he pensado que su sustitución cuando de verdad es necesario es una de las asignaturas pendientes en el mantenimiento de los vehículos porque, ¿cuántos de vosotros los habéis cambiado antes de que os dijesen en la ITV que había que cambiarlos? ¿Cuántos antes de los 100.000 km? ¿Cuántos los revisáis cada 40.000 km en busca de fugas o mal funcionamiento?

A ver si hay suerte y con la nueva inversión en mantenimiento concedida por el Gobierno, el coche me dura un poquito más, que no es el momento de cambiarlo por mucho que me hagan ojitos otros modelos.

Vía | El Mundo
Foto | Aaron McIntyre

  • Motorilo

    Coincido con la afirmación de que “la mala conservación de las vías tienen una consecuencia perjudicial en nuestros vehículos y en nuestra seguridad”, pero me parece muy exagerado que esta suponga un incremento del 34% en el consumo.
    Además de los baches,¿has tenido en cuenta que en las carreteras comarcales es mucho más difícil mantener una velocidad constante debido a la cantidad y al radio de las curvas?
    ¿Cuál es la diferencia de tu consumo entre hacer 90 km. por una carretera nacional y hacer 60 km. por una carretera comarcal? Si tienes los datos de los litros totales y litros en función de la velocidad media sería muy interesante conocerlos.
    Un saludo y muchas gracias.

  • Escargot

    Aunque a mí tampoco me encajan esas cuentas, nos tenemos que ir preparando. Las carreteras cada vez van a estar peor.

    En Aragón, curiosamente, hay comarcales que están mejor que las nacionales. Si vierais la N-122 os echaríais a llorar. Eso si la vierais vacía. Y si la veis con sus camiones, ya…