Las ayudas a la conducción e Isaac Asimov

Robot Honda Asimo

  1. Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
  2. Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley.
  3. Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

Estas son las *tres leyes de la robótica* enunciadas por *Isaac Asimov* en sus relatos de ciencia ficción, claramente adelantados a su tiempo. Actualmente, ya tenemos robots que conducen con nosotros, o centralitas electrónicas si queremos verlo de otro modo.

Nos hemos acostumbrado a que se vayan integrando en los nuevos modelos, y cada vez hay más expectativas de nuevos sistemas y ayudas que harán de la conducción más segura en primer lugar, y posteriormente, progresaremos en la automatización de la conducción e incluso delegar totalmente en la máquina el transporte privado.

Las ayudas electrónicas de los coches no cumplen de momento esas tres normas, *porque no las tienen en cuenta*, actúan en base a una programación que no entra en cuestiones morales. Por ejemplo, si un coche frena solo, no considerará los posibles daños al que vaya pegado al paragolpes trasero.

Sin embargo, todavía hay mucho que progresar. *De momento hay que esperar un tiempo hasta que las máquinas puedan ser un sustitutivo completo del ser humano*. Hoy día es un error confiar ciegamente en la electrónica como un reemplazo a la conciencia humana en varios casos. Vamos a ver un ejemplo.

Esto es una demostración de que los nuevos *Volvo S60* son capaces de detenerse automáticamente ante un obstáculo. Lo cierto es que lo hace, pero la intención era que no colisionase, debería haber frenado automáticamente antes, *pero hubo un fallo humano en la preparación y pasó esto*, delante de toda la prensa.

De acuerdo, no fue un fallo del coche, pero fue un fallo a secas. Imaginemos que es un coche que acaba de pasar una revisión, y que, desafortunadamente, un fallo humano ha averiado o deshabilitado ese sistema, y que confiando en que funciona siempre, se produce un accidente. Cosas más raras se han visto.

BMW Serie 7

No pretendo llamar a la paranoia y a la desconfianza de cualquier forma de inteligencia artificial basada en el silicio. Más bien estoy haciendo una llamada a la prudencia *y a confiar en estos sistemas electrónicos como algo auxiliar y no como un remedio mágico*.

Por ejemplo, es habitual que en un coche moderno notemos una brutal sensación de seguridad, algunos hasta contravolantean solos. Todos estos sistemas funcionan de acuerdo a una decisión humana en mayor o menor medida, *no nos reemplazan en la totalidad, por eso no hay que delegar en ellos*.

Me acuerdo de cierto Honda Accord que probé, podía soltar las manos del volante y él solito iba por el carril durante unos pocos cientos de metros, a partir de ahí, se desconectaba y me pedía hacerme cargo del volante. *Se hace así para evitar que la gente confíe en el sistema hasta el punto de soltar el volante alegremente* (pero en unos pocos segundos te puede salvar la cara).

Mercedes Clase S

Con que exista una posibilidad de accidente de digamos el 5% ningún fabricante sensato va a decir “nuestro coche conduce solito, puede soltar las manos del volante con tranquilidad”. El ABS, ESP, dirección activa, diferenciales electrónicos, control de tracción… *no son más que ayudas, y hay que utilizarlos como tales*.

El mejor sistema de seguridad que existe en el Universo *es la prudencia, la anticipación y la previsión*, y eso de momento no se puede reemplazar por circuitos o resistencias por sofisticadas que sean. Las ayudas están para eso, ayudar. El buen juicio del conductor debe primar sobre todo… aunque en la práctica es un decir.

Si tu coche viene equipado con un sistema de seguridad novedoso que frena automáticamente, recupera los trompos o contravolantea, es bueno tenerlos desde luego, pero no hay que confiar ciegamente en ellos. *Lo dice un ingeniero informático, convencido de la fiabilidad de la electrónica*.

Lexus LS 600

De todas formas, todo aparato electrónico funciona en base a una programación que ha sido diseñada e introducida por seres humanos, y ahí está la principal causa de fallos de todo aparato electrónico: que han sido programados por seres imperfectos y que cometen errores. *La electrónica, salvo mal diseño o avería, nunca se equivoca*.

Una vez hice un “salto de fe”. Conducía un coche de más de 140.000 euros con frenado automático, y lo dejé ir contra un carril de salida de una autopista, llena de coches parados. El coche se supone que tenía que parar solo, mi pie estaba preparado para hundir el freno hasta llegar al subsuelo, por si acaso.

Todo funcionó como estaba previsto. El coche detectó a los demás parados, me advirtió, actuó sobre los frenos y se detuvo con la finura que cabría esperar de un chófer. Respiré aliviado, aún así, creo que lo mejor es no dar lugar a que el coche tenga que frenar solo, *y que lo suyo es que me ocupe yo de eso*.

En Circula seguro | “El futuro de la conducción será muy tecnológico”:http://www.circulaseguro.com/2009/02/27-el-futuro-de-la-conduccion-sera-muy-tecnologico

  • La de cosas tipo “hay como no frene…” que deberían estar pasando por tu mente antes de que el coche frenara sólo. Si no lo llega a hacer, aunque fuera por un error humano como el de la prueba…

  • #1 Lo había probado antes varias veces, y parecía no dar tregua a ningún fallo. No habría esperado a una situación realmente peligrosa, el coche empezó a decelerar suavemente, no clavó en el último momento, que es lo que habría hecho si el sistema no hubiese funcionado. Hombre, no era plan montar un accidente en cadena solo para una prueba, sabía que el freno del coche podría detenerlo en una distancia prudencial. Es una cosa que solo se podría ver bien yendo conmigo, y solo Daniel Seijo es testigo.

  • ¡Juas! ¡Ahora ya sabes lo que siento yo cuando estoy en el trabajo! XDDD