La última campaña de vigilancia del uso del cinturón se cierra tal y como se abrió

Cinturón de seguridad

Si las sanciones por sí solas sirvieran de algo, 8.538 personas sabrían ahora que el cinturón de seguridad salva vidas. Este fue el número de denuncias cursadas en la última campaña de control del uso del cinturón de seguridad, promovida por la DGT y realizada por la Guardia Civil entre el 11 y el 24 de febrero.

En total se controlaron 825.551 vehículos. El desglose de las denuncias queda como sigue: 6.738 conductores y 1.536 acompañantes viajaban sin cinturón, mientras que 264 menores de 12 años lo hacían sin un sistema de retención homologado a su talla y peso.

Conclusión: tal y como ocurrió en la campaña anterior, y manteniendo las mismas dudas que manifestamos entonces sobre la bondad de los datos obtenidos, hay al menos un 1,03% de vehículos donde los ocupantes juegan con sus vidas y con la de los demás.

¿Exagerado? En absoluto. No es ya que en un choque frontal a 80 Km/h un ocupante que no lleve abrochado el cinturón tiene muchas posibilidades de morir en el siniestro o de matar a otros usuarios de la vía cuando su cuerpo salga proyectado por la parte anterior del vehículo, que también, sino que en caso de seguir con vida, esta puede convertirse en un infierno donde la falta de movilidad y la dependencia total se transforma en una pesada losa que soportar día tras día.

Ante la falta de mejora de los resultados entre campañas, cabe preguntarse si sirven de algo las sanciones. Como elemento reeducador, parece ser que no. En septiembre, se formularon tantas denuncias. Dejamos que pase el tiempo y en febrero obtenemos el mismo número (porcentual) de infractores. ¿A alguien le sorprende que las cifras coincidan? ¿Qué se ha hecho entre ambos controles para promover el cambio de actitud de los conductores?

En una palabra: nada.

Nada. Emitir un spot en televisión no es nada. Poner en marcha los paneles de mensaje variable con una imagen de la señal de obligación de llevar puesto el cinturón no es nada. Enviar notas de prensa diciendo que se sancionará la falta de uso del cinturón no es nada. Nada de eso hace que los conductores cambien de actitud. No es cierto lo de que la letra con sangre entra. Como mucho, se habrá conseguido que ante la presencia de un control policial el conductor avispado eche mano del cinturón. Pero en cuanto desaparezca la amenaza, desaparecerá esa acción puntual. Porque no ha habido un cambio de actitudes sincero y real.

Quizá entender cómo y por qué ocurren las cosas y ver de cerca las consecuencias de los actos que se denuncian sería más rentable socialmente que solo penalizar de forma pecuniaria a los infractores. Al fin y al cabo, si nos lo miramos con ojos simplemente economicistas, la recaudación tampoco debe de dar como para cubrir los costes que supone perder a una parte de la población activa o mantenerla condenada a pasar en una silla o una cama lo que le queda de vida. Si es que eso es vida, claro.

Vía | DGT

Imagen | Monclova

En Circula seguro | Nueva campaña de la DGT para fomentar el uso del cinturón de seguridad, Resultados de la última campaña de vigilancia del uso del cinturón